El Congreso aprueba la Ley de la Memoria Histórica, con una enmienda sobre la retirada de símbolos

El Congreso aprueba la Ley de la Memoria Histórica, con una enmienda sobre la retirada de símbolos

Los diputados aprobaron este miércoles en el pleno del Congreso la Ley de la Memoria Histórica. La ley ha levantado polémica: Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), que se ha opuesto en su globalidad a la ley, la considera demasiado limitada y el Partido Popular (PP) está en contra de manera parcial por estimar que "reabre heridas". El Pleno del Congreso ha acabado aprobando el dictamen surgido de la Comisión Constitucional con 324 votos a favor. Un año después de iniciar su tramitación, el texto, será remitido ahora al Senado, donde si no sufre modificaciones quedará definitivamente aprobado. Si en la Cámara Alta se introduce alguna enmienda, la ley tendría que volver a pasar por el Congreso.

REDACCIÓN HO, EUROPA PRESS.- Tal y como sucedió con la votación en comisión, la norma salió adelante con el voto dividido de los grupos a lo largo de los distintos capítulos. El grueso recibió el apoyo de PSOE, IU-ICV, CiU, PNV, BNG, CC, CHA y Na Bai, aunque algunas minorías se descolgaron en artículos determinados, sobre todo en lo relativo al Archivo de Salamanca. En el otro lado, ERC plasmó su rechazo negándose a apoyar un solo artículo, mientras que el PP dio su visto bueno a los artículos relativos a aumentar indemnizaciones ya reconocidas. 

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha remarcado hoy que no hay ni una sola línea de la Ley de Memoria Histórica que no pueda ser respaldada por cualquier demócrata porque todos sus artículos responden a principios que 'todos podemos compartir'. De la Vega ha abierto el debate en pleno de la citada ley con una intervención en la que ha insistido en que la esencia de la norma es el reconocimiento y ampliación de derechos de las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura y la recuperación individual de su memoria personal y familiar. En dicha esencia, según la vicepresidenta, todos los grupos parlamentarios deberían 'estar en condiciones de encontrarse'.

La realidad es que el texto ha precisado de las negociaciones de los socialistas para poder adoptarla antes de que termine la actual legislatura, aunque con menos peso del que querían. Tras meses de negociaciones entre los grupos políticos en el Congreso, los socialistas obtuvieron el apoyo de Convergencia i Unió (CiU), Partido Nacionalista Vasco (PNV), Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds (IU-ICV) y Grupo Mixto.

Contenidos de la ley

La ley declarará ilegítimos, aunque sin anularlos, como pedían algunos partidos, los "tribunales, jurados y cualesquiera otros órganos penales o administrativos" constituidos durante la Guerra Civil (1936-1939) para imponer condenas en juicios sumarios por motivos "políticos, ideológicos o de creencia religiosa".

Además, en la sesión de hoy, salió adelante una enmienda pactada entre PSOE, CiU, PNV y CC que abre la vía para que la retirada de símbolos franquistas y la posible anulación de subvenciones a quien no se preste a ello no se aplique a las iglesias. En concreto se introdujo una tercera excepción a la retirada de símbolos. Si antes se eximía de cumplimiento por motivos "artísticos" y "arquitectónicos", ahora introducen también "razones artístico-religiosas", lo que toca de lleno a las iglesias.

Análisis político

  • José Andrés Torres Mora (PSOE): defendió la ley asegurando que es "justa" y que su redacción es "sumamente cuidadosa" porque está hecha para unir grupos de posiciones distintas. "Dado que ya no hay dos Españas, sino una, es razonable que esa España lamente, recuerde y repare la dignidad y la memoria de las víctimas de todos", proclamó. Según explicó, la ley era necesaria en la medida que había gente que la pedía y, aunque no hubiera una demanda mayoritaria, "como tantas otras", se trataba de una "demanda justa".
  • Eduardo Zaplana (PP): el portavoz popular resumió así sus razones en contra de la Ley: porque "rompe la herencia con la que se construyó la transición", porque es "innecesaria" y "perjudicial para la convivencia nacional" y porque cualquier debate en torno a la ley resulta "ajeno" a "las inquietudes de los españoles". Ha denunciado también el "juego" que a su juicio el Gobierno y el PSOE han mantenido durante la tramitación de la norma, que han antepuesto incluso a la reparación de las víctimas y que básicamente consistía, ha precisado, en "presentar como franquistas a todos los que se oponían a la ley".
  • Joan Herrera (IU-ICV): saludó las diferencias entre el dictamen de la comisión y el texto original del Gobierno, especialmente en lo relativo a la condena de franquismo, la retirada de símbolos y las políticas públicas de recuperación de la memoria. Respecto a la anulación de juicios, reconoció que no han logrado todo querían, pero recalcó que supone "un paso adelante muy significativo". Lamentó que el pacto entre PSOE, PP y CiU no haya servido para garantizar que en el Valle de los Caídos "se explique el genocidio y la lucha antifranquista".
  • Josep Antoni Duran i Lleida (CiU): respaldó la mayoría de los contenidos de la norma, aunque reiteró que no era necesario plasmarlos en una ley porque cuando los políticos se meten en asuntos históricos "se corre el riesgo de que la memoria pueda ser parcial sectaria o ambas a la vez". Para Duran, la gran aportación de esta ley es que "por primera vez se reconoce que hubo una tercera España" representada, por ejemplo, por la "mucha gente" que murió en Cataluña, "que no era ni de unos de ni de otros".
  • Aitor Esteban (PNV): expresó el respaldo de su grupo "al 90 por ciento" de la ley. No obstante, reafirmó su discrepancia en relación con la devolución al País Vasco de documentos custodiados en el Archivo de Salamanca.  A su juicio, era "urgente" tomar estas medidas de reparación porque abordar esta tarea en una próxima legislatura sería muy difícil y además porque "ya han pasado muchos años".
  • Ana Oramas (Coalición Canaria): expresó el respaldo de su grupo porque, aun cuando "el Gobierno hizo una ley pensando en parte de las víctimas, no en la reconciliación", el texto se ha corregido en el Parlamento. "Lamentamos que en un tema tan sensible, la visión inicial partidista del gobierno y del PSOE reabriera heridas y causara división", comentó.
  • Francisco Rodríguez (BNG): la ley tiene "muchas limitaciones", pero merece ser apoyada por ser un "paso al frente" que, al menos políticamente, deslegitima la dictadura. También denunció la "clamorosa hostilidad" con la que la han combatido la Iglesia y el PP en una actitud que, desde su punto de vista, viene a justificar y legitimar los golpes de Estado y la violencia predemocrática.
  • José Antonio Labordeta (Chunta Aragonesista): mostró su apoyo a la ley en honor de las víctimas de la represión: "Queremos que todos los heridos republicanos sean caballero mutilados y no putos rojos", resumió, cosechando los aplausos de la bancada socialista.
  • Uxue Barkos (Nafarroa Bai): lamentó que mayor parte de los partidos, incluido el suyo, sólo respalden la ley "por partes" y criticó la introducción de algunos "atajos" que, a su juicio, no han resuelto bien algunos aspectos como el del Valle de los Caídos y los símbolos. En su opinión, la ley "no está a la altura del legado que dejaron las personas a las que pretende honrar".
  • Begoña Lasagabaster (Eusko Alkartasuna): justificó su rechazo a un texto que, según dijo, carece de los tres vértices que han de sustentar una norma de este tipo: "Verdad, justicia y reparación", y mostró su deseo de poder enmendar esta situación en el futuro.