Escribe al Fiscal de Gupúzcoa por imputar a un matrimonio-homeschooling

Escribe al Fiscal de Gupúzcoa por imputar a un matrimonio-homeschooling

La Fiscalía Provincia del Guipúzcoa ha enviado una citación a Ketty Sánchez y Michael Branson para el día 31 de octubre a las 10.30 horas. El único delito de este matrimonio residente en Irún es comprometerse con la educación de sus hijos. Escribe o llama al Fiscal de Guipúzcoa.

Ketty Sánchez y Michael Branson son unos padres residentes en el País Vasco, comprometidos al máximo con la educación de sus cuatro hijos. Han decidido sacarles de sus respectivos colegios, matricularles en un colegio a distancia de California y educarles en casa. El resultado ha sido excelente, como avalan el nivel de conocimientos de los menores. Pero las autoridades educativas no admiten su decisión y ahora estos padres han sido llamados a declarar como imputados. Ketty relata la historia de la educación de sus hijos:

"Pedí en el colegio de mis hijos si nos dejarían educar a nuestros hijos en casa y presentarles sólo a los exámenes. La respuesta fue que nos dirigiéramos a Educación. La respuesta del Ministerio fue negativa: me dijeron que no se contemplaba la educación en casa y que no podíamos hacerlo", indica Ketty Sánchez en su carta.

"Nos vimos por ello obligados a que nuestros hijos participaran en este sistema educativo. Mi hija de 12 años y el de 6 años iban al mismo colegio, y la de 8 años y el de 10 años iban a otro. Expusimos el tema tanto al representante de Educación de Irún y al encargado de distribución territorial de Educación de Guipúzcoa, para poder reunir a mis cuatro hijos en el mismo colegio. Tras dos años, seguían dándonos la misma respuesta: "No hay plaza en el colegio que usted pide". Así que como yo no podía dividirme en dos e ir a dos colegios a la misma hora a llevar y recoger a mis hijos en dos colegios diferentes, optamos por dejar de escolarizar en enero de 2007 a dos de mis hijos, Iván de 10 años y Raquel de 8 años. Hasta junio de 2007 estuvimos dándoles clase en casa y la experiencia ha sido estupenda, por lo que decidimos que éste sería el sistema que usaríamos con nuestros cuatro hijos".

"No sólo eso ?prosigue Ketty-: es un sistema que tanto a mi marido y a mí nos encaja a la perfección, pues somos profesores de idiomas y por nuestro horario laboral esto no permite además dedicar mucho más tiempo a nuestros hijos y encargarnos personalmente de su educación, de manera integra. Al haber salido del sistema estamos más contentos que nunca, porque además evitamos que inculquen a nuestros hijos ideas con las que ideológicamente, y por principios, no estamos de acuerdo. No es sólo una preocupación personal, sino ya un grave asunto de envergadura social, como demuestra el gran revuelo desatado en España con el adoctrinamiento ideológico que supone la impuesta asignatura de Educación para la Ciudadanía, contra la que ya han objetado 20.000 persona en toda España. Nosotros vamos un poco más allá. Objetamos contra todo el sistema educativo, por no estar de acuerdo con muchos aspectos del mismo".

"El mismo día en el que decidimos dejar de llevar a los niños al colegio, el 8 de enero de 2007, recibimos una carta de parte del Inspector de Educación de Guipúzcoa instándonos a que inmediatamente devolviéramos a nuestros hijos al centro. Ante nuestra negativa, fuimos dirigidos por él a la Fiscalía del menor. La fiscal del menor nos citó como testigos el 11 de julio de 2007, añadiendo: 'Recibiréis una denuncia por desacato conforme a lo descrito en el artículo 556 del Código Penal, si vuestros hijos no están escolarizados en septiembre de 2007'". El 22 de octubre, recibieron otra citación. Como cualquiera puede imaginar, uno se queda de piedra cuando le tratan de criminal, cuando el delito que estamos cometiendo es haber tomado en primera persona el papel de educador de nuestros hijos".

Con la formación que les han ido impartiendo, sus cuatro hijos reúnen unos conocimientos cuyo excelente nivel queda fuera de toda duda: hablan a la perfección español, inglés y euskera. Ester, de 12 años, e Iván, de 10, llevan ya 3 años además estudiando francés y alemán. Raquel, de 8 años, acaba de empezar éste curso a estudiar alemán. Los tres mayores también estudian y tocan el piano, el violín y el trombón. Además, dos días a la semana realizan natación y cada jueves cursan dos horas en una academia de arte con otros siete niños que también son educados en casa.

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