El Senado Uruguayo sigue debatiendo el proyecto para introducir por la puerta de atrás la despenalización del aborto

El Senado Uruguayo sigue debatiendo el proyecto para introducir por la puerta de atrás la despenalización del aborto

El plenario del Senado uruguayo sigue debatiendo este miércoles el llamado Proyecto de Ley de Salud Sexual y Reproductiva, que incluye en su articulado la despenalización del aborto por la sola voluntad de la mujer y sin límite de plazo, a través de una peculiar definición de la palabra "salud". Se trata de un proyecto introducido en silencio y por la puerta de atrás, anunciado con tan solo cuatro días y mediando festivos, después de que fuera rechazado ya en mayo de 2004.

REDACCIÓN HO.- Con tan solo cuatro días de anticipación, el Parlamento Uruguayo anunció, sin darle apenas difusión, que este martes, 16 de octubre de 2007, se votaría en el Plenario del Senado la legalización del aborto en el país. El anuncio fue hecho en la tarde del pasado viernes y el lunes, día 15 de octubre, era fiesta en Uruguay.  Se repite la estrategia, porque en la última votación semejante, en mayo de 2004, el proyecto entonces enviado al Senado fue discutido en medio de un importante debate en los medios de comunicación, y el Senado terminó rechazando la ley con 17 votos contra 13.

Se abre el camino a la despenalización total

El nuevo proyecto, titulado Proyecto de ley de defensa del derecho a la salud sexual y reproductiva, posee 21 artículos distribuidos en cinco capítulos. Los cuatro últimos, que abarcan los artículos desde el de núm. 9 hasta el núm. 21, tratan de la legalización del aborto. El artículo noveno del proyecto legaliza el aborto durante los tres primeros meses del embarazo, y el artículo 12 aumenta sin límites este plazo cuando el embarazo implique "un grave riesgo para la vida" como también para la "salud" de la mujer.

En la exposición de motivos, sin embargo, los autores del proyecto definen el termino "salud" como "el estado general de bienestar físico, mental y social, y no solamente como la ausencia de enfermedades o dolencias", lo que significa que posteriormente la jurisprudencia, a tenor de lo mismo, podría extender la práctica del aborto más allá del tercer mes de embarazo, como sucede hoy en España.

En menores, sin el consentimiento de los padres

El artículo 14 afirma que si los padres se niegan a autorizar la práctica del aborto a "una joven o niña", esta podrá buscar a los Jueces de Familia para lograr el permiso, aunque esto signifique abortar contra la voluntad de los padres. Pero, según la declaración de dos senadoras que redactaron el proyecto, su punto fuerte es el primer capítulo, que abarca los ocho primeros artículos y encuadra la legalización del aborto en la perspectiva de los derechos sexuales y reproductivos. Según las palabras de la senadora Mónica Xavier, una de las redactoras del proyecto, este es el punto fuerte porque "vincula el tema [del aborto] al conjunto de los aspectos relativos a la sexualidad y la reproducción".

División en el Senado

El Senado uruguayo ha seguido este miércoles el debate,  después de que en la noche del martes se desalojara la Cámara debido a una amenaza de bomba que resultó falsa. Se requiere una mayoría simple de los presentes para aprobar la iniciativa.

Según las últimas informaciones publicadas en el diario digital uruguayo Ultimas Noticias, el Senado entró ayer, sobre las 22 horas, en cuarto intermedio hasta hoy a las 10. Se confirmó que los votos no alcanzan para sancionarla. De las 17 bancas de la oficialista coalición de izquierda Frente Amplio, dos votarán en contra, según anticiparon los legisladores. Los únicos dos senadores opositores que apoyan el proyecto se encuentran de viaje y asisten sus suplentes. En uno de los casos, votará contra el proyecto y en otro, el legislador abandonará la sala.
Aunque no lograrán los votos para aprobar la ley en el Senado, la bancada oficialista descarta por el momento acudir a una consulta popular, y apelará al trámite parlamentario para lograr despenalizar el aborto. Para esto, luego de ser aprobada la ley en la Cámara Alta sin el artículo que legaliza la interrupción del embarazo, pasará a Diputados donde, según fuentes consultadas las intenciones alcanzarían.

Tabaré anticipa su veto

El presidente Tabaré Vázquez, oncólogo de profesión, rechaza el aborto y anticipó que vetará cualquier norma que despenalice esa práctica. "Por cierto ustedes lo saben: no comparto", dijo el martes a la prensa, ratificando su ya conocida postura.

El senador oficialista Alberto Cid, que votará en contra del proyecto pese a que ha apoyado la despenalización del aborto, dijo que "frente al anuncio público que hizo el Presidente de la República sobre el veto (...) como legisladores del gobierno tenemos la obligación (...) de proteger a nuestro presidente de un posible veto y de las consecuencias que tiene desde el punto de vista político y de la trascendencia social sobre la población".
El también oficialista Alberto Breccia, que apoya la iniciativa, destacó dentro del hemiciclo que "un cuerpo integrado mayoritariamente por hombres está decidiendo sobre un proyecto (...) que no nos afecta como varones (...) Estamos administrando un capital ajeno".

Manifestación por la Vida

El lunes, grupos religiosos y laicos contrarios al aborto reunidos en la Coordinadora Nacional por la Vida, realizaron una manifestación en el centro de la capital. Entre otros participantes estuvo presente el arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, quien señaló que "es una urgencia prioritaria que el Parlamento se oponga a esta ley", y dijo no tener dudas sobre "la coherencia del señor presidente. Estoy seguro que si sale (la ley) la va a vetar".
La situación es sombría. La legalización del aborto en Uruguay puede desencadenar la aprobación de esta práctica en todo el continente iberoamericano.

Fundación Vida

Las reacciones se producen también deesde España. La  Fundación Vida coincide con la plataforma científica Hay Alternativas al indicar que "el ser humano en gestación amenazado por dicha despenalización no es una parte de la madre, por lo que, al abortar, lo que hace es disponer ilícitamente del cuerpo de su hijo".

"La Embriología ha demostrado que el ser humano concebido no es una víscera más de la madre, en cuyo seno aspira a vivir lo menos hostilmente posible, por lo que proteger jurídicamente una voluntad que puede ser expresada en contra de la vida inocente de quien no puede manifestarla, constituye una agresión de una perversión incomparable", añade el director de la Oficina Internacional de Fundación Vida, José Antonio Retamar.

"De acuerdo con la letra del citado proyecto, bastaría que la mujer alegara ante un médico 'circunstancias derivadas de las condiciones en que ha devenido la concepción, situaciones de penuria económica, sociales, familiares, etc.', cuando 'el embarazo implique un grave riesgo para la salud de la mujer', o 'cuando se verifique un proceso patológico que provoque malformaciones congénitas en la persona por nacer' para la comisión de un aborto, lo cual no es sino abandonarse en la peligrosísima pendiente de la ética de las consecuencias, reemplazando una ética fundamentada en el principio de, respeto a la vida humana", concluye el director de la Oficina Internacional de Fundación Vida.