Moratinos ensalza el laicismo frente a la “violencia religiosa” en la muestra Dios(es). Modos de empleo, en la que se equipara a

El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, presentó ayer la exposición Dios(es). Modos de empleo, que, a partir de hoy y hasta el próximo mes de enero, acoge el Centro Cultural de la Villa de Madrid. La propuesta, que, según el propio ministro, está "en sintonía con la iniciativa de la Alianza de Civilizaciones", pretende ofrecer "una mirada sobre las religiones del mundo, haciendo hincapié en lo que cada una de ellas tiene de universal y de particular". Hasta aquí la teoría. En la práctica, la exposición, organizada por el Museo de Europa en colaboración con el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Ayuntamiento de Madrid y la Agencia Española de Cooperación Internacional, entre otros, transmite la idea de que el laicismo es el "único remedio radical a la violencia religiosa", pone al mismo nivel la figura del ayatolá Jomeini con la de la Madre Teresa de Calcuta y habla del "Divino Elvis Presley" como una figura de las nuevas "religiones ateas".

LA RAZÓN, Isis Barajas.-  A este tipo de "credos" se refiere precisamente la guía didáctica que complementa los contenidos de la exposición, en su capítulo Divinidades. En él, y tras hablar de la Virgen María, Buda o Alá, recalca que las ideologías totalitarias del siglo XX (el comunismo, fascismo y nazismo) "presentan todos los rasgos de los sistemas religiosos cerrados y coherentes: un jefe sacralizado, adorado y considerado infalible (Stalin, Mao, Kim II Sung, Mussolini, Hitler), una Iglesia jerárquica, un dogma recogido en textos sagrados (La Clase, La Raza, La Nación, El Partido), una Inquisición, mártires...". Aunque, eso sí, la guía admite que "lo que les falta es precisamente lo que constituye la esencia de las religiones: una concepción trascendente del más allá".

Identifica el monoteismo con la guerra

Pero mientras se equipara a estos sistemas totalitarios con religiones, el manual habla de los credos monoteístas, a diferencia de los politeístas, como originadores de guerras religiosas. Así, a la pregunta de "¿Toda religión es necesariamente portadora de guerra?", el manual responde: "No, solamente las religiones monoteístas, que, como hemos visto, poseen una verdad absoluta y trascendente que quieren imponer tanto a sus propios fieles como a toda la humanidad". Sin embargo, muy distinta es la visión que tiene el manual sobre el laicismo: "En realidad, pensamos que el laicismo, sin el cual la democracia es sencillamente imposible, es el único remedio radical a la violencia religiosa. En nuestra opinión, el laicismo debe formar parte de la enseñanza del fenómeno religioso y de la instrucción cívica".

Balaguer o Madre Teresa,  como Jomeini

En el capítulo Intercesores, cuya misión define como la de "barqueros" que tienden puentes entre este mundo y el más allá, se habla a partes iguales del Dalai Lama, del ayatolá Jomeini, la Madre Teresa de Calcuta y San Josemaría Escrivá de Balaguer. Así, y mientras califica al Opus Dei de "secreta, elitista, disciplinada y muy enraizada en la tradición más estricta", habla del régimen iraní de Jomeini como una "teocracia mezclada con elementos democráticos".

La guía también dedica un capítulo al cuerpo, en el que se aborda la cuestión de la sexualidad. "No todas las religiones desconfían de la sexualidad; el hinduismo tántrico llega incluso a integrarla en la experiencia espiritual. La desconfianza es característica sobre todo de las religiones monoteístas, y en especial del cristianismo, que considera que la sexualidad es una pulsión salvaje y egoísta que conviene refrenar y canalizar".

De nuevo el lacismo socialista

Después de esto, no dejan de ser paradójicas las palabras de Miguel Ángel Moratinos al comienzo de la guía, donde asegura que esta exposición promueve "un estimulante discurso para la reflexión que invita al conocimiento, el diálogo y el respeto interreligioso".

Las "perlas" de la guía de la exposición

  • Religiones monoteístas. Según el manual, "poseen una verdad absoluta y trascendente que quieren imponer tanto a sus propios fieles como a toda la humanidad". Por ello, "sólo los monoteísmos (...) han provocado guerras religiosas".
  • Sexualidad. "La desconfianza (en la sexualidad) es característica sobre todo de las religiones monoteístas, y en especial del cristianismo, que considera que la sexualidad es una pulsión salvaje y egoísta que conviene refrenar y canalizar".
  • Opus Dei. "Secreta, elitista, disciplinada y muy enraizada en la tradición más estricta, el Opus Dei se convirtió rápidamente en una organización poderosa e influyente, que cuenta con unos 80.000 miembros".
  • Laicismo. "En realidad, pensamos que el laicismo, sin el cual la democracia es sencillamente imposible, es el único remedio radical a la violencia religiosa. En nuestra opinión, el laicismo debe formar parte de la enseñanza del fenómeno religioso y de la instrucción cívica".
  • Religiones laicas. "Las ideologías totalitarias del siglo XX (...) presentan todos los rasgos de los sistemas religiosos cerrados y coherentes".

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