El juicio del 11-M, visto para sentencia, no despeja las dudas sobre el 11-M pero desmonta la versión oficial sobre los atentado
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EDACCIÓN HO.- Más de cuatro meses desde que comenzara el 15 de febrero y 57 sesiones después queda visto para sentencia el juicio del 11-M. 310 horas que están grabadas en 22 DVDs. En la fase testifical han comparecido 309 personas. Los abogados renunciaron a más del 25 por ciento y han sido 71 los peritos que han comparecido. De esos 309 testigos, 117 pertenecen a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y 24 son testigos protegidos; otros cuatro han intervenido por videoconferencia con París, Versalles, Bruselas y Milán, o al menos se intentó, ya que algunos se negaron a testificar.
De los 71 peritos todos son policías excepto 16 forenses y trece particulares. De las traducciones a las diversas modalidades del árabe se han encargado seis intérpretes, aunque el equipo total del Ministerio de Justicia es de 24 personas. También hay que destacar la labor callada pero muy importante de los funcionarios: seis funcionarios de la secretaría han trabajado en tiempo récord para localizar a las 400 personas que han testificado en la Casa de Campo de Madrid y que residían en diferentes provincias españolas. También hay que destacar toda la seguridad policial dentro y fuera del edificio.
La última sesión
La última sesión prosiguió con los escritos de conclusiones de los abogados de la defensa. Inició la última sesión el letrado de Mohamed El Egipcio, uno de los presuntos ideólogos del atentado. Endika Zulueta asegura que no hay pruebas para condenara su cliente: "A costa de mil calificativos han intentado transformar la persona de Rabei Osman en el personaje de El Egipcio, y me temo que finalmente si se dicta una condena se hace no para Rabei Osman, sino para el personaje creado, así se dijo por parte de la Fiscalía ?sostenía el letrado-. En nuestro país, y de ello debemos enorgullecernos todos, en especial los juristas, el Derecho Penal actúa sobre los hechos y no sobre las presuntas personalidades".
Zulueta ha basado su defensa en la obra Doce hombres sin piedad, donde se resalta el derecho a un juicio justo, sin demagogia ni prejuicios, y ha querido decir eso, pre-juicios. Ha destacado que El Egipcio parece estar condenado de antemano y que se reclama una sentencia preventiva por lo que pueda hacer, para el personaje creado. Afirma que eso es peligroso "porque el tribunal juzga en base a derecho y no en base a un personaje creado". Pide una sentencia justa y afirma que ésta sólo pude ser la absolución porque, afirma, no hay pruebas para condenar a su cliente. Duda de la validez de las grabaciones realizadas en Italia, en las que dice, según la traducción italiana, que Rabei es el hilo conductor de los atentados de Madrid, algo que no escuchan los traductores oficiales del Ministerio de Justicia. Critica también el abogado a la Fiscalía y al abogado del Estado por preferir a los traductores del gobierno italiano antes que a los del Gobierno español.
Zulueta ha realizado también un alegato de los abogados de oficio porque defienden losb derechos fundamentales: "Y lo hemos hecho porque nos lo creemos, porque sabemos que con nuestro trabajo los abogados de la defensa no defendemos solamente a nuestros clientes., estamos defendiendo algo que trasciende a ellos. Defendemos los derechos humanos y los derechos fundamentales recogidos en la Constitución española. Y los defendemos en su estado puro. Una labor que beneficia a nuestros clientes y a toda la sociedad", manifestaba.
Desmontando pruebas
Tras este letrado llegó el turno del defensor de Jamal Zougam, considerado autor material. José Luis Abascal ha puesto en duda las declaraciones de los testigos que reconocieron a Zougam en los trenes por ser contradictorias y critica a la Fiscalía por mantener la petición de pena de más de 38.000 años contra su defendido aún cuando no hay ninguna huella de él en ninguno de los escenarios del 11-M. destaca también que todo lo relacionado con la Renault Kangoo es falso.
También ha puesto sobre la mesa todas y cada una de las contradicciones que existen sobre la famosa mochila de Vallecas, pueba que provocó la detención de su cliente. Es la única que liga a Zougam con los atentados. La tarjeta del móvil que se encontró en esa bolsa es la que llevó al locutorio de Lavapiés donde trabajaba el supuesto autor material de la masacre. Abascal ha señalado que vender tarjetas no es un delito. "No ha cometido ilícito penal alguno vendiendo tarjetas. Es su negocio". Aunque si hubiera sido cómplice de los terroristas, ha dicho su abogado, habría huido y no se habría quedado esperando a que le detuvieran.
Pero no sólo eso. Los Tedax explicaron en sede judicial que todos los efectos que estaban en la estación de El Pozo, donde presumiblemente se halló la mochila, los colocaron en el andén después de revisarlos uno por uno. Igual hicieron con los trenes. Hasta cuatro veces inspeccionaron los vagones sin encontrar la famosa bolsa. "Nadie vio la bolsa que luego apareció en la comisaría de Puente de Vallecas. A pesar de ello, la Fiscalía y las acusaciones insisten en situarla allí", ha dicho Abascal pero "si había un lugar donde no estaba es El Pozo, porque así lo han acreditado los Tedax".
A partir de esa revisión en la estación, ha continuado Abascal, se introducen todos los objetos en bolsas de basura "sin precintar y empieza el tour de comisaría en comisaría hasta llegar a Ifema". "Ninguno de los polícias sabe cuántas bolsas trasladaron". Además, "cuando llegaron a Ifema las dejaron sin vigilancia". "En definitiva, no hay cadena de custodia ni nada semejante". Tampoco entiende Abascal por qué se decidió enviar los objetos de El Pozo a la comisaría de Puente de Vallecas si estaba muy alejada y por qué ningún funcionario policial de dicha comisaría incluyó la bolsa dentro del inventario que realizaron.
Ha puesto de manifiesto las falsedades vertidas por algunos medios. Y ha hablado de ?invento de marketing policial? a la hora de fabricar pruebas para poder inculpar a Jamal Zougam. ?Le detuvieron antes de las elecciones, no detuvieron a quien vendió la bolsa, ni el cargador...Ellos no eran musulmanes sospechosos de Leganés como Jamal Zougam?.
El juicio ha terminado con el uso del derecho a la última palabra por parte de los acusados, quienes reiteraron su inocencia en sus alegatos finales, haciendo hincapié en la falta de pruebas contra ellos al tiempo que reiteraban su condena a los atentados. Jamal Zougam detalló las contradicciones en las personas que le reconocieron en los trenes y aseguró que "algunos tenían interés en que fuera yo el culpable". Otra de las declaraciones más esperadas fue la de Zouhier. Criticó duramente a sus controladores al sostener que avisó de los atentados y que "nadie hizo nada". "¿Cuantas veces hay que ir a decir que alguien está vendiendo explosivos?", se preguntó.
Peces Barba se deshace en elogios hacia el juicio
A pesar de la polémica de la que se ha visto rodeada este juicio el que fuera alto representante para las Víctimas del Terrorismo Gregorio Peces Barba ha dicho que el proceso ha sido perfecto: "el juicio ha sido impecable, honra a la Justicia española, honra a la Policía española y a la Fiscalía española. Hemos sido el primer país capaz de enjuiciar a un colectivo en un proceso de tanta envergadura donde tanta gente ha sufrido", manifestaba.
CFuencisla Mar, 03/07/2007 - 08:51h










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