El colectivo gay saca del armario su auténtico orgullo, atentar contra la libertad religiosa, con la complicidad del Ayuntamient
La anécdota de Marta Sánchez, llamando "maricones" a quienes no le dejaban leer el pregón del Europride en ingles, ha sido ampliamente recogida por los medios de comunicación. Lo triste y vergonzante es el silencio habido sobre los graves ataques a la libertad religiosa, un derecho salvaguardado por nuestra Constitución: "Queremos que el oso o la osa de Madrid abrace a Ratzinger, afirmaban provocadores que se presentaban como "degenerados madrileños, o los libertinos no solo de otros lugares de España sino también de otros lugares de Europa", "italianos promiscuos, franceses amariconados o polacos en el exilio", haciendo gala de sus "pasiones demoníacas", que desean extenderse por Europa "de confín a confín y conquistar para siempre los derechos del infierno en todos los países que la componen". El ataque a las convicciones más profundas de los ciudadanos define, orgullo gay. Frente al disfraz usado en otros medios, el de la lucha contra la homofobia, fuera caretas y defensa de la relifobia, presumiendo de su intolerancia. El Alcalde de Madrid no puede seguir siendo cómplice de ello.
REDACCIÓN HO.- El pregón festivalero definía muy bien lo que se esconde tras el orgullo gay: orgullo por la intolerancia y por el ataque a un derecho constitucional, el de la libertad religiosa. Orgullo por despreciar, orgullo por marginar y tratar de imponer "de confín a confín" sus "pasiones demoníacas". Verdaderamente, empiezan a salir del armario.
Los encargados de pronunciar el pregón en castellano fueron los actores Pablo Puyol, Carlos Fuentes, Mariola Fuentes y Pepón Nieto, y el director Juan Flahn, quienes tuvieron un recordatorio para la "noticia trascendental" de que el oso del escudo de Madrid, no es macho, sino que "es una osa". En su intervención, Juan Flahn recordó además la aprobación hace unos meses de la Ley de Identidad de Género que, dijo, "permite ser lo que quieras ser sin la necesidad de desnudarse delante de un juez y enseñarle su marca de fábrica". Todo un ejemplo de buen gusto sobre una Ley de la que no tardaremos en ver sus deficiencias. Debió ser todo lo que dio de sí el ingenio -¿o deberíamos decir infierno?- para defender la insostenible teoría de género, porque a continuación todo fue provocación directa, mofa e insultos a la religión.
Carlos Fuentes fue el siguiente en leer algunos de los párrafos del pregón y afirmó que por primera vez en su historia, el 'Europride' se celebra en un país del sur de Europa, "donde el calor no es siempre el de la climatología sino el de nuestras pasiones demoníacas".
Exaltación de la promiscuidad
"Hoy no sólo nos reunimos aquí los degenerados madrileños, o los libertinos de otros lugares de España sino también de otros lugares de Europa", como, continuó Fuentes, "italianos promiscuos, franceses amariconados o polacos en el exilio". Y luego, después de que voluntarios del colectivo gay madrileño el COGAM recorran las escuelas inculcando su orgullosa promiscuidad o de que vean en Educación para la Ciudadanía una "gran oportunidad", se extrañarán aún las autoridades de que los padres se preocupen y objeten ante la nueva asignatura.
Pero no quedó ahí la cosa: a continuación, Mariola Fuentes invitó a los asistentes "a gastar el tiempo de estos días haciendo todo lo posible para ganarse la condenación eterna". Al tiempo, aseguró que quien participe en los más de 200 actos que tendrán lugar con motivo de las fiestas "que tendrá un pie más cerca del infierno deseado".
Por su parte, Pablo Puyol recomendó a todos "bailar donde suene la música, reivindicar en voz alta lo que les pertenece, besar con lengua o sin ella a todo aquel que quiera ser besado" y "oler el azufre de los cuerpos". La bacanal está servida.
Auténtica relifobia
Pepón Nieto leyó las últimas palabras del pregón y deseó que "el 'eurorgullo' sea el comienzo de una explosión de libertad que recorra Europa de confín a confín y conquiste para siempre los derechos del infierno en todos los países que la componen". "Queremos que el oso o la osa de Madrid abrace a Ratzinger, a los gemelos Kaczynski y devore a los homófobos", prosiguió Nieto, pisoteando de paso la libertad de quien no piensa como ellos, y convirtiendo de paso el manido y aburrido recurso de la homofobia en ?relifobia?.
"No quiero terminar el pregón sin hacer mías las palabras del presidente del gobierno Arias Navarro: maricones, Franco ha muerto", concluyó el actor, haciendo gala de su "memoria histórica".
Posteriormente, Marta Sánchez leyó el pregón en inglés, no sin antes pedir al público que no se riera de su pronunciación y tras leerlo, exclamó: ¡Viva Chueca y la mariconería!".
El Ayuntamiento de Madrid debe rectificar
Con tal cúmulo de despropósitos, aún el concejal de Madrid Miguel Ángel Villanueva será capaz de seguir alimentando el odio religioso, financiándolo con el dinero de todos los ciudadanos, incluidos los ofendidos y marginados por este orgullo gay excluyente. Sr. Gallardón, lejos de ser cómplice de la prevaricación, la ofensa y el levantamiento de nuevos guetos, destituya a Villanueva ya. Un alcalde que no ha reperado en mostrar ante las cámaras lo que duelen las alusiones a la vida privada, que ha rechazado con firmeza, no puede permanecer ajeno ante los ataques a las convicciones más íntimas de los ciudadanos.














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