Fundación Triángulo defiende Educación para la Ciudadanía en el Día del Orgullo Gay

Los padres no están tan desencaminados como Cabrera o Tiana se obcecan en manifestar cuando rechazan Educación para la Ciudadanía (EpC). Mira quién te elogia y te diré a quien sirves. Después de constatar los grupos de presión gay que consideran la asignatura "una gran oportunidad" y de  trascender que los voluntarios del colectivo COGAM han estado impartiendo a los menores en las escuelas ?seguramente sin el consentimiento ni conocimiento de los padres-  su particular forma de ver la sexualidad, incluyendo las bondades de la masturbación o de las experiencias con personas del mismo sexo, la Fundación Triángulo ha defendido hoy en un comunicado, con motivo de la celebración del Día del Orgullo Gay, la polémica materia "como herramienta para garantizar la diversidad social".  En su panfleto, Triángulo llega a cuestionar incluso el derecho de los padres a educar a sus hijos, al preguntarse "por quienes se han atribuido el derecho a educar en valores". Un batacazo que sumar al patinazo de ayer de Alejandro Tiana, inventando un derecho del Estado a educar a los ciudadanos.

REDACCIÓN HO, EUROPA PRESS.- "Tras dos años de la reforma del código civil para permitir las bodas entre personas del mismo sexo y miles de bodas en España y tras no haberse roto las familias españolas como algunos predecían; seguimos teniendo grandes retos que resolver", añade el colectivo.  En este sentido, la asociación asegura que esta asignatura es un reto "importante" para mostrar la realidad y diversidad social, sexual, religiosa, política, familiar o personal. Es decir, que en la nueva asignatura sí impone a los alumnos el comparar como iguales lo que nunca podrán ser realidades iguales, el matrimonio y las uniones homosexuales, pues éstas últimas no están abiertas a la vida, que es el germen de la familia.

"Sabemos que existe una fuerte resistencia por los que suelen oponerse a cualquier cambio y por quienes se han atribuido el derecho de la educación en valores, oposición que está motivada porque ellos sí nos han adoctrinado durante siglos y quieren seguir haciéndolo", advierte el colectivo, obviando que los padres no se atribuyen ningún derecho a educar, sino que las leyes internacionales y la propia Constitución reconocen que es su derecho. Con ello, Triángulo parece apuntarse a la moda inaugurada por el secretario general de Educación, Alejandro Tiana, imaginando que educar es un derecho del Estado. Deberíamos preguntarle dónde se otorga al Estado tal reconocimiento.

El presidente de la Fundación, Miguel Ángel Sánchez, asegura que educar en el respeto y la igualdad son valores que construirán una sociedad más justa. Para la Fundación Triángulo, otros muchos retos siguen vigentes, porque conseguida la igualdad legal, sigue pendiente la conquista más difícil, la igualdad social. Como siempre, para ello usan el recurrente "argumento" de la homofobia para referirse a quienes piensan de manera distinta y del "miedo" para quien no desea alardear su sexualidad. 

"Tenemos que seguir trabajando contra la homofobia, y por la normalización, en la educación como se ha dicho, pero también con las familias, con el tejido asociativo, con la prensa, con las instituciones o con la cultura -comenta-. Tenemos que seguir impulsando las condiciones óptimas para que hombres y mujeres, homosexuales y trans, puedan vivir con total normalidad, sin agresiones, sin miedo a salir del armario", afiman en su comunicado. 

Quizá lo que haya que temer más bien es la agresión que viene por quien propina obstinados y desmesurados empujones para hacer salir a los demás de ese armario, en un ejercicio de intolerancia incapaz de respetar la elección de cada cual sobre cómo quiere vivir su sexualidad. Justamente todo lo contrario de lo que predican.

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