Los médicos catalanes frente a la Generalidad: es un error dispensar la píldora del día después en farmacias y sin receta

Los médicos catalanes frente a la Generalidad: es un error dispensar la píldora del día después en farmacias y sin receta

No está recomendada para menores de 16 años, pero la toman gratis y sin receta niñas de 13; tiene efectos secundarios y riesgos sanitarios, pero muchos centros de urgencias de los hospitales, donde se reparte gratuitamente, se colapsan los fines de semana con adolescentes que la piden ?por si acaso?, y una de cada tres es repetidora.  Se trata de la píldora del día después (PDD) que el Departamento de Salud catalán quiere implantar ahora en las farmacias y sin receta. El Colegio Oficial de Médicos de Barcelona (COMB) se opone a la medida y la considera ?un error?, precisamente por sus efectos secundarios y porque esta contraindicada en muchos casos, según informa Forum Libertas.

FORUM LIBERTAS.- Han pasado dos años y medio desde que el departamento que dirige la consejera Marina Geli iniciara la distribución gratuita de la píldora postcoital, la llamada píldora del día después, en todos los centros sanitarios y de salud sexual de Cataluña.
 
Objetivo fallido
 
Geli pretende redondear su iniciativa haciéndola llegar a todas las farmacias y que se pueda dispensar sin receta médica. Tan sólo necesitará que el Ministerio de Sanidad de luz verde al proyecto.
 
El Departamento de Salud de la Generalitat calcula que actualmente está costeando 70.000 píldoras al año, más del 60 por ciento de las que se usan. Desde el 2001 se vende en las farmacias, con receta, y muchas mujeres prefieren ir al médico privado a por la receta que acudir a los centros de salud, donde se distribuye gratuita, para evitarse esperas o por otras razones.
 
Según la responsable de Salud, el objetivo de su departamento es reducir el número de embarazos no deseados y, consecuentemente, el de abortos, sobre todo entre las chicas más jóvenes.  Sin embargo, lejos de conseguir sus objetivos, las estadísticas no hacen otra cosa que constatar un significativo aumento de los embarazos y los abortos en España. En 2005 se repartieron más de 500.000 ?píldoras del día después?, pero los abortos fueron 91.000, un 50 por ciento más que en el 2000.
 
"Una equivocación y un error"
 
También lo ve así el Colegio de Médicos de Barcelona, que critica la iniciativa de Gelli porque se trata del ?fracaso de un método anticonceptivo? que tiene que ser dispensado en el marco de una visita médica para ?poder ser evitado? en el futuro, según manifestó hace unos días la vocal de la Junta de Gobierno del COMB, Leonor Ancochea.
 
El Colegio de Médicos de Barcelona no destaca precisamente por ser un estricto defensor de la exigencia ética. Sólo hay que recordar su tendencia a mirar hacia otro lado ante el escándalo de los abortos practicados en Barcelona, denunciados por la prensa inglesa o danesa, o las declaraciones de su presidente, Miquel Bruguera, manifestándose a favor de despenalizar la eutanasia en ?determinadas? circunstancias. Sin embargo, Ancochea lo tiene claro en esta cuestión y consideró que esta medida es "una equivocación" y "un error".
 
Contraindicada y con efectos secundarios
 
La experta añadió que "se pueden buscar las causas del problema y se pueden ofrecer otras alternativas para que no vuelva a suceder". Además, cree que dispensando las píldoras sin receta "no se podrá controlar a las mujeres reincidentes" que recurren a este método no para solucionar una situación de emergencia, sino como algo usual.
 
La portavoz de los médicos catalanes recuerdó también que "la píldora tiene una alta dosis de hormonas con efectos secundarios y aunque es bastante inocua existe un grupo reducido en el que está contraindicada y no es bueno que pueda ser tan accesible".
 
Repetidoras y con 13 años
 
Por otra parte, los datos facilitados por Salud constatan que en Cataluña las principales usuarias de la píldora son las chicas de entre 18 y 22 años, seguidas de adolescentes de entre 13 y 17.
 
El 51 por ciento de las mujeres que pidieron la píldora gratuita la tomaron por primera vez; un 31 por ciento, casi una de cada tres, repitieron en una segunda ocasión; y un 8 por ciento hasta tres veces.  El resto, o sea un 10 por ciento, la tomaron más de tres veces e incluso algunas hasta ocho o nueve veces.
 
Dos de cada tres mujeres no se habían asesorado antes de tomarla en ningún sitio; el 12 por ciento lo había hecho en la farmacia; el 6 por ciento en el CAP; otro 6 por ciento en el teléfono de Salud y otras en un centro de salud sexual o vía Internet.
 
Profesionales que no informan bien
 
Al mismo tiempo, dos de cada tres profesionales que la dispensan en los centros sanitarios saben que existe un protocolo de información a la usuaria a seguir y un 23 por ciento lo desconoce.
 
En urgencias de los hospitales es donde más se desconoce y donde menos pedagogía se hace, aunque en general en todos los centros se alerta de que esta píldora no se debe usar como anticonceptivo regular, así como de los posibles efectos secundarios o de que no evita las enfermedades de transmisión sexual, que siguen aumentando.
 
Hasta un 29 por ciento de los profesionales considera negativo el programa del Departamento de Salud; un 13 por ciento se queja de que la gratuidad incrementa la demanda; y un 5 por ciento dice que urgencias no es el lugar adecuado para suministrarla.