Razones para votar NO al nuevo Estatuto de Andalucía

Razones para votar NO al nuevo Estatuto de Andalucía

HO Andalucía escribió, "Ante la proximidad del Referéndum sobre la Reforma del Estatuto de Andalucía, que se celebrará el domingo 18 de febrero, HazteOir.org ofrece a sus lectores ocho consideraciones, con el fin de ayudar a quienes quieran formarse una opinión en el ejercicio responsable de su derecho al voto. ÚLTIMA HORA: la ridícula participación protagonista del referéndum. ¿Hasta cuándo los políticos seguirán ignorando a los ciudadanos? "

1. En el nuevo texto persiste una visión intervencionista de los poderes públicos, que atribuye a la Administración tal capacidad para controlar los diversos aspectos de la vida social que estrangula la natural iniciativa de los ciudadanos y grupos sociales, y pone en riesgo el verdadero sistema democrático, donde el principio de subsidiariedad debe regir las relaciones entre los poderes públicos y las personas o grupos sociales. Se incrementa la presencia del estatalismo probado de la Junta de Andalucía y su red de instituciones públicas autonómicas.
2. La regulación de los derechos y los deberes que se hace en el Título I del Estatuto supera el ámbito de regulación propio de los Estatutos de Autonomía. Estos derechos y deberes ya están regulados por la Constitución. Su inclusión en el Estatuto se hace para redefinir algunos de esos derechos, como los referidos a la protección íntegra de la vida humana, la protección de la familia basada en el matrimonio verdadero y las libertades de educación, expresión y religión.
3. Algunos de los artículos del nuevo Estatuto pueden dar cobertura jurídica a graves ataques a la vida humana, que la ley debería tutelar y amparar desde el momento de la fecundación hasta su fin natural. El aborto libre, la manipulación e investigación con embriones humanos como si de material de laboratorio se tratara, y la eutanasia son prácticas que podrían encontrar amparo en la formulación jurídica propuesta para el Estatuto de Autonomía.
4. El Estatuto hace concesiones a la «ideología de género» vigente, que propone una pretendida valoración neutra de la sexualidad humana de espaldas a los fundamentos antropológicos de la diferenciación de los sexos y de su complementariedad.
5. El texto que se somete a consulta rebaja la importancia de la familia y el matrimonio, dando preponderancia a formas de convivencia menos estables y menos provechosas para la infancia. En concreto, equipara los efectos jurídicos del matrimonio y de la familia fundada en el matrimonio, a otro tipo de uniones. Esta equiparación acaba  por debilitar y desestabilizar inevitablemente el matrimonio y la familia.
6. El Estatuto incluye en su articulado que la educación pública será laica «conforme al carácter aconfesional del Estado», y «tendrá en cuenta las creencias religiosas de la confesión católica y de las restantes confesiones existentes en la sociedad andaluza». Consideramos que no es lo mismo hablar de educación laica que del carácter aconfesional del Estado. Mientras la aconfesionalidad del Estado significa que se respetan las diferentes creencias religiosas de los ciudadanos en el ámbito público, sin que el Estado se declare seguidor de una confesión determinada, el término educación laica tomado del ordenamiento jurídico francés excluye de la educación toda formación religiosa, al no reconocer el valor social y la dimensión pública de las creencias religiosas como un derecho fundamental de la persona.
7. La tutela efectiva de la libertad religiosa implica el reconocimiento de las aportaciones de la religión a la identidad y la historia de los pueblos. Los valores de la religión cristiana han sido y son en Andalucía determinantes en el desarrollo de las letras, las ciencias y las artes, y también en la configuración de la sociedad, sus leyes y sus costumbres. Por eso, es una grave carencia del Estatuto que su Preámbulo, que expone las líneas principales de la identidad, cultura e historia de Andalucía, no contenga mención expresa alguna a la religión cristiana. Ignorar esta realidad conlleva un menosprecio implícito de la misma.
8. La denominación de Andalucía como ?realidad nacional? incorpora un concepto no contenido en la Constitución Española, que produce inseguridad jurídica, debilita la concepción de España como ?patria común e indivisible de todos los españoles? y perjudica los intereses de los ciudadanos andaluces, que requieren una Andalucía integrada en la España autonómica de la Constitución de 1978, donde el principio de solidaridad entre los diferentes territorios de España es tan importante como el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones.

9. En definitiva, es un Estatuto hecho a espaldas de los ciudadanos, de modo que, aunque cuenta con el respaldo mayoritario del Parlamento andaluz, no responde a las necesidades reales de los andaluces. Es preciso trabajar para que nuestros políticos respeten y apoyen las iniciativas de las personas y demás sujetos sociales. Esos sujetos, sin renunciar a su identidad, sí podrían dar respuesta a las necesidades reales de los ciudadanos andaluces (vivienda, educación, sanidad, trabajo, cultura) si no se les coarta su libertad de iniciativa con el crecimiento de la administración paternalista a la que apunta el nuevo Estatuto, y con la implantación autoritaria de ideologías contrarias a los auténticos fundamentos de Andalucía: la defensa de la vida y de la familia, la libertad religiosa y de educación, la sustitución de la exclusividad pública por la participación ciudadana y social.

 
ANEXOS

HEMEROTECA