La calle es de todos: el #22M, vota por tus valores

La calle es de todos: el #22M, vota por tus valores

¿Otras elecciones marcadas por la agitación de la izquierda? Vota este fin de semana para defender tu libertad y tus valores.

REDACCIÓN HO.- La calle no es de los agitadores. La calle es de todos y está para convivir y para que se respeten las normas. 

El Gobierno, por medio del ministro del Interior, señor Alfredo Pérez Rubalcaba, ha anunciado que consentirá las manifestaciones anti-sistema convocadas durante la Jornada de Reflexión de este sábado 23 de mayo.

Quieren otro 13-M

De nuevo, como en las Elecciones Generales de 2004, los agitadores quieren volver a tomar la calle e intentar condicionar el voto de los españoles. 

Qué casualidad: justo cuando peores expectativas electorales se perfilan para el PSOE, responsable directo de la ruina económica, institucional y moral en la que se encuentra España, la agitación callejera aparece “espontáneamente” en vísperas de unas elecciones para movilizar el voto de la izquierda.

Las imágenes de la Puerta del Sol, en Madrid, y de las plazas de otras ciudades españolas “tomadas” por una minoría heterogénea, a la que une su propósito declarado de acabar con el sistema sin que el resto de ciudadanos sepamos cómo quieren hacerlo ni cuál es la clase de sistema que proponen como alternativa, son unas imágenes inquietantes que expresan conductas antidemocráticas, intolerantes y, según la Junta Electoral Central, también ilegales.

Los convocantes sostienen que la protesta es contra los partidos políticos, por los cinco millones de parados, la crisis económica, la falta de vivienda y de oportunidades de los jóvenes. 

Pero no son todos los partidos políticos, sino el PSOE del señor José Luis Rodríguez Zapatero, quien ha gobernado España durante los últimos siete años en los que España ha destruido más empleo que nunca, ha recortado más derechos sociales y ha dejado a más jóvenes sin futuro.

Los silencios clamorosos de los "indignados"

Por otro lado, los asamblearios acampados en la Puerta del Sol y otras plazas españolas callan ante las medidas adoptadas por Zapatero para imponer el aborto indiscriminado en España, minar la familia, cerrar iglesias, retirar crucifijos e instigar un clima de intolerancia contra los católicos, humillar a las víctimas del terrorismo negociando con ETA y metiendo a los asesinos en las instituciones, asegurarse de manera obscena el control del Tribunal Constitucional o volver a dividir y abrir heridas de los españoles por la Guerra Civil.

Es precisamente esa combinación de “patada al tablero” de juego de la democracia, silencio clamoroso en la denuncia del único responsable de la crisis de nuestro país y propuestas utópicas y liberticidas lo que vuelve sospechoso este movimiento aparentemente “espontáneo” que las organizaciones de extrema izquierda intentan a todas luces controlar y el PSOE alienta con declaraciones públicas como las de Zapatero: “Hay que entender y ser sensibles”, o como las de las ministra de Defensa, señora Carmen Chacón: “Algunas de sus propuestas son razonables y realizables”.

Los españoles tenemos muchas razones para estar “indignados” por los cinco millones de parados, el 43% de paro juvenil, el adoctrinamiento ideológico y moral de nuestros hijos en las escuelas, el deterioro de derechos fundamentales como el derecho a la vida  o la libertad religiosa, el guerracivilismo alentado por el PSOE como forma de perpetuarse en el poder, …

Pero, en democracia, la forma de cambiar de gobernantes es mediante el voto. 

¿Democracia "real"? Mejor, democracia a secas

En HO solo reconocemos un cauce para  cambiar las cosas: la participación democrática cotidiana, la fiscalización de nuestros representantes, la ilustración de los ciudadanos, la movilización pacífica, la creación de opinión pública y de influencia,…

En definitiva, la ejemplaridad democrática para proponer mejoras razonables en nuestras instituciones y leyes.

No aceptamos la agitación callejera y la coacción  contra la inmensa mayoría de ciudadanos que quieren vivir en paz, votar libremente y disfrutar de un acontecimiento tan importante para el bien común como son unas elecciones.

Exigimos al Ministerio del Interior que haga cumplir la ley e impida las manifestaciones en la Jornada de Reflexión.

Porque la calle es el escenario público de nuestra libertad, queremos vivir la Jornada de Reflexión de este sábado con seguridad, como en cualquier otro país democrático.

Votes a quien votes, hazlo en libertad y sin que nadie te lo imponga ocupando la calle y desestabilizando la convivencia.

Vota valores

Por favor, vota el domingo valores. Esta es nuestra propuesta, votar por:

  • El derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural. Elegiremos al candidato que haga más por la protección de la vida y de la maternidad.
  • El derecho a creer en Dios y a rezar en público y en privado. Votaré por quien me ofrezca un clima de seguridad para ir con mi familia a Misa sin temor a que cierren la iglesia, la asalten unos intolerantes, o a que se burlen de mí o me conviertan en un ciudadano de segunda categoría por causa de mi fe.
  • El derecho a educar a nuestros hijos de acuerdo con los valores que deseamos transmitirles. Iremos a votar el próximo domingo pensando en qué opción nos ofrece que podremos elegir libremente el colegio al que van nuestros hijos, cuál ampara a los padres objetores a Educación para la Ciudadanía y cuál protege a los niños de talleres de educación sexual como los impartidos por la Junta de Andalucía a chicos de 13 a 16 años, en los que se analizan revistas pornográficas y se comentan formas de masturbación.
  • La familia natural fundada por un hombre y una mujer como la institución primordial de la sociedad. Votaremos por el partido que lo tenga muy claro y presente en su programa electoral y apoye a padres y madres a conciliar trabajo y cuidado de los hijos, fomente la natalidad y premie, en vez de penalizar, a las familias numerosas.
  • La reforma de la democracia para potenciar la participación de los ciudadanos. Votaremos a los partidos que propongan reformas de las instituciones y del régimen electoral para devolver el poder al pueblo.