El PSOE desoye a los ciudadanos y prefiere un pacto antiterrorista basado en el diálogo con ETA

Ocho de cada diez españoles abogan por que PP y PSOE vuelvan al Pacto Antiterrorista tras el atentado de ETA en Barajas, según la encuesta de Sigma Dos publicada ayer en el diario El Mundo. Sin embargo el PSOE, desoyendo este clamor mayoritario expresado también en las calles, se inclina por no rectificar y prefiere criticar dicho pacto al ?no haber sido capaces de reunir a las diferentes fuerzas políticas?. Una excusa encubierta para establecer una nueva alianza anti-terrorista basada en el apoyo parlamentario al diálogo con ETA.  Por su parte, el diario ABC ha publicado otro estudio en el que se pone de manifiesto que siete de cada diez españoles consideran que el presidente ha manejado mal la crisis tras el atentado de ETA del pasado 30 de diciembre.

REDACCIÓN  HO, AGENCIAS, EL MUNDO, ABC.- En el sondeo de Sigma Dos para El Mundo  se pregunta a los encuestados por la ruptura de las negociaciones entre el Gobierno  y ETA tras los dos asesinatos en el aeropuerto de Madrid-Barajas rompiendo, sin previo aviso, el "alto el fuego permanente" del pasado mes de marzo. El 40% de los españoles cree que la política de Zapatero ha fortalecido a ETA mientras un 80% (85,8% de los votantes del PP y 79,5% de los del PSOE) cree adecuado que se reactive el Pacto Antiterrorista entre los dos grandes partidos. También se asegura que más de la mitad (50,9%) de los ciudadanos cree que Zapatero estaba "tan empeñado en su proceso que no quiso atender los datos de la realidad" (el 76,2% de los votantes del PP tiene esa opinión y el 35,4% de los votantes del PSOE).
 
Asimismo, sólo el 29% de los encuestados cambiaría la independencia del País Vasco por la paz (el 18,4% entre los votantes del PP y el 31% entre los votantes socialistas).  Además, el 70,5% de los ciudadanos desaprueba la formación de una mesa de partidos en la que participe Batasuna-ETA para discutir el futuro del País Vasco, porcentaje  que es del 67,5% entre votantes del PSOE y de 85% entre votantes del PP.  Más del 84% de los consultados cree que no se debe consentir a Arnaldo Otegi y a otros dirigentes de Batasuna-ETA seguir haciendo una actividad política normal (ese porcentaje es de un 88% entre los votantes socialistas y de 93% entre votantes del PP). Además, el 47,9% de los españoles cree que Zapatero debe descartar de forma definitiva una posible "solución dialogada" al terrorismo y un 33,6% es partidario de que se reanuden los contactos si los etarras ofrecen el abandono de la violencia..
 
El sondeo de ABC ratifica el rechazo al diálogo
 
En la encuesta realizada por Metroscopia y publicada también ayer en ABC sobre la crisis provocada tras el horror de Barajas, realizado cuatro días después del atentado, la inmensa mayoría de los entrevistados envía al Gobierno de Zapatero una advertencia muy clara sobre la posibilidad de que retome la negociación con los etarras: sólo uno de cada 10 ciudadanos consultados apoya que se vuelva a dialogar con ETA si la banda terrorista deja de matar durante un periodo significativo de tiempo.

Entre los que votaron al PP en las últimas elecciones generales, ese porcentaje desciende hasta el 2%. En cambio, casi la mitad de los encuestados (el 46%) apoya la idea de no volver a dialogar con ETA hasta que la banda terrorista anuncie el abandono definitivo de las armas, mientras que el 39% se muestran convencidos de que no hay que dialogar con los etarras en ningún caso y piden la vuelta a la política antiterrorista basada en el acoso policial y judicial a ETA.

Sobre la gestión de la crisis, casi siete de cada 10 españoles (el 68%) consideran que José Luis Rodríguez Zapatero ha manejado la nueva situación ?mal? o ?regular?, y sólo dos creen que ha estado ?bien?.  Según esta encuesta, tampoco ha sido bien percibida la actitud del líder del PP, Mariano Rajoy: el 74% creen que ha manejado "mal" o "regular" la situación tras el atentado y el 13% consideran que ha estado "bien".

El PSOE desoye los sondeos y quiere el diálogo

Pero el PSOE prefiere volver la espalda a este sentir ciudadano mayoritario, e insiste en ?superar?el Pacto Anti-terrorista firmado con el PP el 8 de diciembre de 2000. La Dirección socialista sostiene que "las circunstancias son distintas", como ha expresado el secretario de Organización, José Blanco, quien habla de abrir una "nueva etapa para derrotar a los terroristas" y  de "autocrítica" para "evitar errores en el futuro". Blanco ha indicado que hubo un "problema de interlocución" con los terroristas, puesto que es "indudable" que los datos del Ejecutivo "no se correspondían con la voluntad" de la banda.  Aludía el socialista al optimista discurso de Zapatero el día antes del atentado. A diferencia de Blanco, el presidente no ha hablado aún de "ruptura" con la negociación. El PNV, mientras, ha continuado con sus contactos con Batasuna-ETA.

José Luis Rodríguez Zapatero, que no ha reconocido personalmente ningún error en su política antiterrorista, cuenta con el respaldo del diario El País para abrir nuevas puertas al diálogo. El objetivo no declarado es mantener unido al partido ante el riesgo de que afloren opiniones discrepantes sobre la crisis del llamado "proceso de paz". De hecho, el mismo Zapatero no dudó este sábado en enmendar públicamente a su número dos, José Blanco, por asumir la posibilidad de que el Gobierno haya cometido algunos errores. "No hay nada que haga pensar que hubo algún error", salió al paso Zapatero, en un corrillo de periodistas, durante la celebración de la Pascua Militar en el Palacio Real.

Con ello, la dirección socialista aboga por un nuevo acuerdo, que incluya a PNV y ERC, sobre la base de la resolución parlamentaria que animó al Gobierno a negociar. El presidente informará a su partido de la crisis por el 30-D una semana antes de hacerlo en el  Congreso:  el también secretario general del PSOE se reunirá hoy con la Ejecutiva de su partido para analizar las opciones de política antiterrorista tras el atentado de ETA que ha costado la vida a Diego Estacio y Carlos Palate.

La reunión de la dirección socialista se producirá la víspera de que el ministro de Interior y miembro de la Ejecutiva, Alfredo Pérez Rubalcaba, inicie su ronda de contactos con los grupos parlamentarios para informar a los partidos, intercambiar análisis de la situación y, según sus propias palabras, "diseñar conjuntamente nuevas estrategias". Por su parte, Zapatero no tiene prisa por comparecer en el Congreso. Si esperó cinco días para visitar a los familiares de las víctimas y la T-4, tampoco comparecerá en la Cámara hasta la segunda semana de enero para explicar qué piensa hacer con su proceso de paz tras el brutal atentado de ETA que ha causado dos muertos.

Siguen los gestos socialistas hacia ETA

Otro de los signos que nos muestra la disposición del PSOE a seguir dialogando con los terroristas es el apoyo de los socialistas vascos a la  manifestación convocada por el lehendakari, Juan  José Ibarretxe, a favor de la negociación con el lema: Por la paz y el diálogo.

Aunque el PSE dice ni compartir dicho lema, Patxi López ha explicado que el PSE acudirá a la manifestación "porque es el momento de la unidad". "Nuestro llamamiento es por la paz y contra ETA, y lamentamos profundamente esta nueva equivocación de Ibarretxe", destacó el secretario general del PSE-EE, que reprochó al lehendakari que no haya consultado la convocatoria previamente con las demás formaciones políticas en busca de consenso.

El PP teme que se prepare en secreto la negociación 

El PP teme que lo que venga sea una nueva etapa de negociación, ahora en secreto.  En una entrevista en La Mañana de la COPE, Jaime Mayor Oreja ha manifestado esta mañana que "ETA dice que el proceso debe continuar", por lo que teme que sólo se "cambiará es el envoltorio". La autodeterminación se concederá "a plazos" en "un proceso que se sumerge pero no que se desaparece", afirma el ex ministro del Interior, interpretado que ETA, con el atentado, "no ha querido romper" la negociación "sino decir que no le estaba gustando una posición del Gobierno" sobre la autodeterminación.
 
En cuanto al Gobierno, Mayor Oreja opina que su objetivo continuará siendo ?el aislamiento del PP": "Lo que va a cambiar es que en vez de apuñalar al PP, van a engañar al PP" y, "como hay demanda de unidad", "se va a intentar que entre el PP" en un pacto "cuando realmente la unidad es imposible". Ante hechos como las primeras decisiones respecto a la legalización de Batasuna y los comicios en Navarra, el eurodiputado popular se ha preguntado cómo va a existir una unidad de acción con el PP.

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