Cordobeses dudan de la construcción de una macro mezquita con capital saudí

Cordobeses dudan de la construcción de una macro mezquita con capital saudí

En relación con la noticia, aparecida en la prensa, de que inversores saudíes pretenden ubicar una ?macro mezquita? junto a Medina Azahara, la Junta Directiva de la Asociación Presencia Cristiana de Córdoba ha acordado remitir a los medios de comunicación locales y nacionales una nota de prensa en la que califican el proyecto como desproporcionado dado el censo musulmán en la ciudad, apenas un millar de personas, y hace hincapié en la financiación del proyecto y en declaraciones del propio presidente de la Junta Islámica Española para mostrar su preocupación ante las ?serias dudas en cuanto al grado de independencia del mismo respecto a grupos islamistas radicales o de inspiración fundamentalista?. Con ello, teme que detrás del proyecto se esconda el interés político de cierto mundo islámico por recuperar Córdoba ?como símbolo de la hegemonía musulmana en la Península Ibérica y en Occidente y como catalizadora de la cultura islámica en Europa?.

REDACCIÓN HO.- La citada asociación parte de indicar que ?los cristianos cordobeses miramos con comprensión cualquier proyecto que pretenda poner a disposición de la comunidad musulmana residente en nuestra ciudad, o de cualquier otra confesión religiosa aquí radicada, los espacios necesarios para atender dignamente las necesidades específicas de culto derivadas de tal presencia, siempre que la utilización de los mismos no limite o perturbe las manifestaciones culturales propias de otras confesiones?.

En este sentido, destaca que el proyecto de construcción de una macro mezquita para Córdoba junto a la antigua ciudad palatina de Medina Azahara, tal y como se recoge en la prensa, ?parece, sin embargo, desproporcionado en relación con las necesidades de espacio para culto de la pequeña comunidad musulmana que hay en Córdoba en estos momentos (menos de un millar de personas censadas)?. Por tanto, dada la magnitud de esta iniciativa, añade que ?parece innegable que persigue unos fines que superan claramente el derecho al culto que toda religión debe tener?.

Fundamentalismo islámico intolerante

Asimismo, Presencia Cristiana de Córdoba indica que, el hecho de que el citado proyecto pudiera llevarse a cabo, directa o indirectamente, por interposición de capital saudí o de los Emiratos Árabes Unidos, ?suscita serias dudas en cuanto al grado de independencia del mismo respecto a grupos islamistas radicales o de inspiración fundamentalista?.

A este respecto añaden que ?a nadie medianamente informado de lo que es la realidad religiosa, cultural y política en estos países se le oculta el grado de intolerancia que sufren en ellos otras religiones distintas de la musulmana, ni las dificultades de todo tipo que arrastran los no musulmanes, más aún los agnósticos y los no creyentes, para poder desarrollar una vida de ciudadanos libres con los mismos derechos que los de la mayoría musulmana. Esta consideración que hacemos en cuanto a la independencia del proyecto no sólo la suscitamos nosotros; aparece también en las manifestaciones del propio Presidente de la Junta Islámica Española cuando declara: No es Arabia Saudí una referencia válida para nosotros, que preferimos mezquitas más modestas, con capital autóctono y apoyo de los ayuntamientos. Somos transparentes y nos desmarcamos del capital con condicionantes".

Intereses políticos ocultos 

Las reflexiones anteriores plantean a la citada asociación  ?graves dudas acerca de si, entre los condicionantes del proyecto, no habrá alguno de índole política y de gran alcance: el interés de cierto mundo islámico por recuperar Córdoba como símbolo de la hegemonía musulmana en la Península Ibérica y en Occidente y como catalizadora de la cultura islámica en Europa?. Así, añaden que ? el plantear la nueva mezquita como una vuelta a Al-Andalus, como plataforma de yihad o con un sentido de recuperación histórica del territorio perdido, como parecen pretender países caracterizados por su intolerancia (baste recordar como los EAU y Arabia Saudí reconocían como legítimo el régimen integrista de los talibanes de Afganistán), es un germen de futura discordia social, cultural y política?.

Con ello, llama la atención  sobre el hecho de que, ?infiltrándose en los pueblos y ciudades de Occidente de manera más o menos soterrada, gracias a la ?ingenuidad? de Occidente, la red se va extendiendo silenciosamente?. Al respecto rememora las palabras del arzobispo de Esmirna (Turquía), monseñor Giuseppe Bernardini, en el Sínodo de Europa, citando las declaraciones de un autorizado personaje musulmán, durante un encuentro oficial sobre el diálogo islámico-cristiano: Gracias a vuestras leyes democráticas os invadiremos, gracias a nuestras leyes religiosas os dominaremos; los petrodólares que entran en las cajas de Arabia Saudí y de otros Gobiernos islámicos son usados, no para crear trabajo en los países pobres del norte de África y de Oriente Medio, sino para construir mezquitas y centr os culturales en países cristianos con inmigración islámica, incluida Roma".

Respeto religioso, pero contendencia política

Ante todo lo expuesto, la Asociación cordobesa concluye afirmando que ?cristianos y musulmanes debemos regirnos por el principio de reciprocidad, el respeto mutuo, la cooperación y el diálogo, en señal de que ambas religiones, partiendo de ?un respeto profundo a los auténticos creyentes musulmanes que hay en Córdoba, pero también desde la convicción de que conviene evitar planteamientos o reivindicaciones políticas o culturales que puedan suponer miradas al pasado? .