Desligada ya de la obra, Caja Cantabria reconoce que “Leo Bassi vive de la provocación”

El presidente de la Obra Social de Caja Cantabria, Francisco Rodríguez, aseguró ayer que, una vez que "La Revelación", de Leo Bassi, ha salido de su programación cultural por una avería en su centro cultural, la entidad no va a participar en una polémica que beneficie a "quien vive de la provocación". Unas palabras mucho más comprometidas que las esgrimidas en un  principio para explicar su retirada de la Muestra que alberga el espectáculo, explicada únicamente por motivos técnicos, al reconocer el carácter ofensivo de la obra. Ahora resta que la Universidad de Cantabria, cada vez más aislada en su obcecación por ofrecer un espectáculo bochornoso, sea capaz de rectificar: sino por buen gusto, al menos ante la protesta ciudadana.

REDACCIÓN  HO.-  Caja Cantabria publicó ayer en dos periódicos regionales un anuncio en el que explica cuál es su posición respecto a la polémica que ha generado la inclusión de la obra de Bassi en su programación cultural. La entidad de ahorro ha suspendido todas las representaciones que iba a albergar su centro cultural de Santander durante el mes de diciembre, entre ellas la obra de Leo Bassi, que estaba incluida en la muestra de teatro que cada año organiza la Universidad de Cantabria con su colaboración.

Francisco Rodríguez, que además de presidir la Obra Social de la Caja añadió que ni él ni Caja Cantabria van a "participar de ninguna polémica que beneficie al responsable de esta obra, al que, como todos conocemos, le gusta la provocación". La función de Bassi ha generado un debate en Cantabria en el que este fin de semana intervinieron el Obispado de Santander y el presidente Miguel Ángel Revilla, el primero para denunciar que la obra "ofende gravemente a los fieles católicos y a sus creencias más sagradas", y el segundo, para pedir que le dejen de mandar cartas sobre este asunto, porque el Gobierno no organiza esa representación.

El presidente regional se desentiende de la polémica

El montaje es iniciativa de la Obra Social de Caja Cantabria y del Vicerrectorado de Extensión Universitaria de la Universidad de Cantabria, pero en su calidad de representante de los cántabros las quejas ciudadanas también se han dirigido hacia Miguel Ángel Revilla, para que intervenga en su suspensión, al tartarse de un  ataque contra la libertad religiosa de muchos ciudadanos de la comunidad, que profesan la fe católica.

?Personalmente, como católico, no iré a la representación, máxime si es cierto lo que se dice sobre la obra?, aseguró el presidente ante la avalancha de quejas, pero insistió en que el Gobierno regional no es el organizador de la representación, ni la patrocina ni "pone un duro? y dio a entender que él como presidente no tiene competencias para prohibirla.

Asimismo, consideró que a la Consejería de Cultura no se le habría "pasado por la cabeza" en ningún caso organizar una representación como ésta, porque se dedica a hacer "cultura con mayúsculas" y "hay que intentar hacer cultura, no polémica". Según dijo, no puede imaginarse que el consejero "hubiera metido en el Año Lebaniego precisamente una actuación de éstas".

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