El Gobierno evita apoyar el manifiesto laicista del PSOE pero impone la EpC

El Gobierno evita apoyar el manifiesto laicista del PSOE pero impone la EpC

Al término del Consejo de Ministros, la vicepresidenta del Gobierno ha rehusado pronunciarse sobre el manifiesto Constitución, Laicidad y Educación para la Ciudadanía presentado el lunes por el PSOE. Cuando le han preguntado si el Gobierno apoyaba el texto, María Teresa Fernández de la Vega se ha escudado en una frase genérica para decir que "nuestro texto constitucional nos configura como un país aconfesional" y que mientras que la Iglesia "atiende a sus fieles", el Gobierno "atiende a los ciudadanos, todos los ciudadanos, con independencia de sus creencias". El Foro Español de la Familia cree que este manifiesto avala precisamente la objeción de conciencia que postulan frente a la asignatura Educación para la Ciudadanía (EpC). Es precisamente en materia de Educación en la que el Ejecutivo ha mostrado su prepotencia, al imponer su reforma educativa, pese a las numerosas protestas sociales. Una reforma que además de reducir las horas de la asignatura de Religión, que no computará a efectos académicos, merma también las clases de Lengua y Literatura en 25 horas y eleva las de Matemáticas y Lengua Extranjera en 45. También supondrá la imposición de la EpC, que no se ha consensuado y cuyo único objetivo es adoctrinar e imponer en los centros educativos la ideología del Gobierno. Mientras diversos colectivos sociales se rebelan invocando la objeción de conciencia, para la Conferencia Episcopal  "sólo cabe que se retire" la asignatura o "movilizarse en los niveles de opinión pública y de objeción de conciencia". Las comunidades gobernadas por el PP aplicarán la nueva materia en su número mínimo de horas.

REDACCIÓN HO.- La número dos del Ejecutivo de Zapatero tenía este jueves una buena ocasión para dar su apoyo expreso al manifiesto del PSOE que presentó en solitario Álvaro Cuesta el pasado fin de semana y sobre el que los dirigentes del PSOE han pasado por alto. Sin embargo, María Teresa Fernández de la Vega ha optado por la indefinición.  No ha contestado cuando le han preguntado si el Gobierno respaldaba ese texto y únicamente ha recurrido a una declaración genérica para evitar ese posicionamiento.

"Nuestro texto constitucional nos configura como un país aconfesional. Los hechos ponen de manifiesto que el Gobierno mantiene unas cordiales relaciones con la Iglesia católica, que nos han permitido llegar a acuerdos. La Iglesia atiende a sus fieles, y lo respetamos, y el Gobierno atiende a los ciudadanos, a todos los ciudadanos, con independencia de sus creencias", ha apuntado la vicepresidenta primera.
 
Durante la presentación de ese texto sobre laicidad, el secretario federal de Política Municipal y Libertades Públicas del PSOE afirmó que es un "manifiesto oficial" de su partido. A pesar de que Álvaro Cuesta señaló que era fruto del acuerdo de la Ejecutiva federal firmado también por José Blanco, no asistió miembro alguno destacable del Ejecutivo. Una circunstancia que no le pasó desapercibida. Por ese motivo insistió en que "no es un acto fraccional, es un acto oficial del PSOE". Cuesta también apuntó que sostener la objeción de conciencia ante Educación para la Ciudadanía es "una aberración" y sentenció que la "Constitución está impregnada en un principio de laicidad.

Imposición de la EpC en Primaria

El Gobierno dio luz verde al Real Decreto de Enseñanzas Mínimas de Primaria. Llega con polémica porque impone la nueva asignatura de EpC. Las comunidades autónomas gobernadas por el PP y Navarra, gobernada por UPN, acordaron el pasado 1 de diciembre en Logroño que aplicarán esta nueva materia en su número mínimo de horas y que garantizarán la enseñanza de religión en horario lectivo en condiciones de no discriminación.
 
Este acuerdo figura en las conclusiones de las Jornadas Interautonómicas de Comunidades del PP, a la que asistió su secretaria Ejecutiva de Política Social y Bienestar, Ana Pastor, y los consejeros de Educación de siete regiones. Pastor, en una rueda informativa junto con los consejeros, indicó que los compromisos adquiridos permitirán "la vertebración efectiva del sistema educativo ?en estas comunidades?, la movilidad de los escolares y sus familias sin dificultades pedagógicas ni administrativas, y una mayor calidad de la educación, dentro de la legalidad impuesta por la Ley Orgánica de Educación".

Los obispos denuncian el laicismo

El mismo día que el Consejo de Ministros aprueba reforma educativa que impondrá 50 horas de Educación para la Ciudadanía en Primaria, el secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el padre Juan Antonio Martínez Camino, dijo que el manifiesto sobre "Constitución, Laicidad y Educación para la Ciudadanía" presentado el pasado lunes por el PSOE "pone bajo sospecha la religión". Martínez Camino dijo que "resulta preocupante" que una declaración oficial considere la religión "un peligro para la convivencia" y que "dice que se deben educar las conciencias", por lo que pidió al Ejecutivo que revise el manifiesto y que se lo "piense mejor.

"La religión es considerada para nuestra Constitución como un bien para nuestra sociedad y el Estado se obliga por la Constitución a mantener una actitud de cooperación con las religiones", recordó Martínez Camino en declaraciones a Telecinco, quien confió en que el manifiesto "sea revisado y pensado en un paso ulterior de una manera sosegada y más ecuánime".

En relación a la asignatura Educación para la Ciudadanía, el portavoz de los obispos señaló que en dicho manifiesto "queda claro" que dicha materia "constituye un riesgo de adoctrinamiento de los alumnos". "Esta asignatura que, además, es obligatoria, es un riesgo para instilar, meter en la cabeza de los alumnos, principios morales sobre el matrimonio, la familia según las ideas del partido de Gobierno", indicó Martínez Camino.

El sacerdote recordó que el documento "dice que se deben educar las conciencias", lo que, a su juicio, está "en contra de los principios de un Estado verdaderamente democrático". Sobre la asignatura de Religión, que será voluntaria y no computará para becas o acceso a la Universidad, Martínez Camino señaló que "no ha habido forma de hacer entender a sus interlocutores" ?Ministerio de Educación? que "debe ser una materia seria y para ello debe computar como las demás"."No sabemos cómo va a quedar la asignatura de Religión hasta que no salgan los Reales Decretos, pero, por el momento, sigue habiendo algunos aspectos que no tutelarían, de manera suficientemente clara, los derechos de este 80 por ciento de los padres que piden anualmente y libremente la enseñanza de Religión Católica para sus hijos", insistió.

La unidad de España, esencial para el bien común

Preguntado sobre la unidad de España, el portavoz de los obispos recordó que no se la puede "dilapidar, ni romper así por así". En esta línea, señaló que es "un elemento esencial del bien común" y que "romper unilateralmente esa unidad" es una "actitud insolidaria". Al respecto, indicó que los obispos "han dicho claramente que no puede ser juzgado positivamente el independentismo y menos todavía el secesionismo". Por último, defendió "la obligación de los obispos de hablar, no de política, sino de las cuestiones morales que hay en el fondo de la política".