Ecumenismo y rechazo a la violencia religiosa, mensaje Papal en Turquía
REDACCIÓN HO.- La Misa se ha celebrado en el santuario mariano de Meryem Ana Evi, es decir, la casa donde, según la tradición cristiana, vivió la Virgen María los últimos años de su vida y "uno de los más queridos por la comunidad cristiana", ha recordado el Papa, ya que según la tradición la Virgen María vivió y murió en este lugar.
?Plena comunión y concordia entre cristianos?
Efeso es una ciudad muy unida a la tradición cristiana y el Papa lo ha recalcado en su homilía, hablando de San Juan y de San Pablo que se establecieron aquí para llevar a cabo su tarea evangelizadora. "Todos necesitamos la paz universal y la Iglesia tiene no sólo que anunciarla sino, más aún, ser señal e instrumento" de ella, afirmó el Pontífice. Asimismo, deseó que se pueda cumplir la profecía de Isaías que decía "que ningún pueblo levantará la espada contra otro y no se ejercitará nunca más el arte de la guerra".
La homilía sirvió de nuevo al Papa para pedir "que se llegue a la plena comunión y concordia entre todos los cristianos". El Pontífice también recordó al sacerdote romano Andrea Santoro, asesinado en febrero de este año en Estambul, cuando un musulmán le disparó en el interior de su parroquia.
Tras finalizar la misa, Su Santidad ha visitado, junto a su séquito de cardenales, el convento de franciscanos capuchinos del santuario de "Meryem Ana Evi" y después el Papa volará a Estambul, la antigua Constantinopla donde realizará una visita de oración en la Iglesia Patriarcal de San Jorge y mantendrá un encuentro privado con Bartolomeo I, líder espiritual de los cristianos ortodoxos de todo el mundo.
El principal objetivo del periplo papal es reforzar el diálogo ecuménico e interreligioso y relanzar las relaciones entre las comunidades cristiana y musulmana. De hecho, ayer en la que fue su primera jornada del viaje, Benedicto XVI destacó la "necesidad vital" del diálogo interreligioso, "del cual depende en gran medida nuestro futuro". También el Pontífice abogó por un "diálogo sincero basado en la verdad" para concretar la cooperación entre cristianos y musulmanes con el deseo de "conocer mejor al otro respetando las diferencias, y reconociendo cuanto tenemos en común".
?La vista no tiene un carácter político, sino pastoral?
Al emprender su viaje a Turquía, Benedicto aclaró ayer que la vista no tiene un carácter político, sino pastoral, con el objetivo de promover la comprensión recíproca con el Islam y con los demás hermanos cristianos, en particular, con los ortodoxos. Así se lo expresó a los periodistas que le acompañaban en el avión antes de aterrizar en Ankara: ?el objetivo de este viaje es el diálogo, la fraternidad, un compromiso a favor de la comprensión entre las culturas y las religiones, a favor de la reconciliación?, aclaró en el avión que le llevó de Roma a Ankara. El valor de este viaje ?es simbólico y consiste en los mismos encuentros de amistad y de respeto, en un común compromiso por la paz y la fraternidad?, precisó.
Ante la pregunta sobre la integración de Turquía en la UE, el Papa recordó que el padre de la Turquía moderna, Mustafa Kemal Atatürk, tomó como modelo la Constitución francesa y, por tanto, en el origen de la Turquía moderna se encuentra el diálogo con la razón europea, con su manera de pensar y de vivir, que hay que realizar en un contexto histórico y religioso diferente. ?El diálogo entre razón europea y tradición musulmana se inscribe en la existencia misma de la Turquía moderna y en esto tenemos una responsabilidad recíproca: nosotros, europeos, tenemos que replantear nuestra razón laicista, que excluye la dimensión religiosa de la vida pública y que lleva a un callejón sin salida?, explicó.
?Turquía, por su parte, a partir de su historia, tiene que pensar con los europeos cómo reconstruir para el futuro el nexo entre laicidad y tradición, entre una razón abierta y tolerante, que tiene como elemento fundamental la libertad y esos valores fundamentales sobre la religión que dan contenido a la libertad?, afirmó. Respondiendo a la última pregunta, sobre el encuentro con el patriarca Bartolomé I, Benedicto XVI subrayó que más allá del número de los ortodoxos en Turquía, el patriarcado ecuménico tiene un valor histórico y espiritual, como punto de referencia para el mundo ortodoxo. ?Se trata, por tanto, de un momento muy importante en el camino hacia la unidad de los cristianos», concluyó?.
Turquía, "puente" entre religiones
Tras entrevistarse ayer en el aeropuerto de Ankara con el primer ministro turco, Recep Tayiip Erdogan, el Papa señaló que Turquía es un "puente" entre religiones. "Quise venir a Turquía porque Turquía se ha convertido en un puente entre religiones. Es un país democrático, islámico y un puente. Quería venir a Turquía desde que soy Papa porque amo su cultura. Quiero reiterar la solidaridad entre culturas", señaló el Santo Padre.
Ante la diplomacia: "la religión debe rechazar la violencia"
Tras entrevistarse con el primer ministro, Tayyip Erdogan, con el presidente de la República, Ahmed Necdet Sezer y con el máximo responsable de asuntos religiosos, Ali Badakoglu, Benedicto XVI se dirigió al cuerpo diplomático. En su discurso ante unos 90 miembros de la diplomacia internacional, destacó la necesidad de apoyar medios eficaces para resolver los conflictos.
Medidas como fuerzas de interposición. Así, se refirió el Santo Padre a los medios más eficaces para resolver los conflictos. "El reciente desarrollo del terrorismo y la evolución de ciertos conflictos regionales, han puesto en evidencia la necesidad de respetar las decisiones de las instituciones internacionales y de apoyar medios eficaces para prevenir conflictos, como las fuerzas de interposición y zonas de neutralidad entre las partes", dijo el Papa.
En la sede de la nunciatura apostólica ante el cuerpo diplomático acreditado en Turquía, Benedicto XVI se refirió a la situación que se vive en Oriente Medio y resaltó "los esfuerzos de los numerosos países que se están empeñando en la reconstrucción de Líbano, entre ellos Turquía".
En su discurso también destacó el "régimen de 'laicidad' de Turquía, que distingue claramente la sociedad civil y la religión permitiendo a cada una ser autónoma en su propio ámbito y respetando a la otra". Aunque, incidió en que en la Constitución turca ?se reconoce a cada ciudadano los derechos de la libertad de culto y libertad de conciencia". De hecho, resaltó que "en cualquier país democrático es un deber de las autoridades civiles garantizar la libertad de todos los creyentes y de organizar libremente la vida de su propia comunidad religiosa".
El Papa añadió que esto implica que "tampoco las religiones tienen que ejercer un poder político, y que renuncien absolutamente a justificar el recurso a la violencia como expresión legítima para su practica religiosa". Así, volvió a reiterar su "estima para los musulmanes" y les invitó a "empeñarse junto a los cristianos a favor de la dignidad de cada ser humano y de la paz y la serenidad". Por último, pidió a la comunidad internacional que ante el reciente fenómeno de la globalización, "de reglas para gobernar mejor la evolución económica y para regular los mercados, como por ejemplo suscitando relaciones regionales entre países".
Ante la autoridad religiosa turca: ecumenismo
Durante su discurso tras la reunión que mantuvo en Ankara con la máxima autoridad religiosa turca, Alí Bardakoglu, el Papa destacó la necesidad de diálogo con los musulmanes
El discurso del Papa estuvo centrado en la necesidad de diálogo con los musulmanes, que dijo pertenecen a la misma familia de los cristianos, de aquellos que creen en un solo Dios. "Cristianos y musulmanes, siguiendo sus respectivas religiones, llaman la atención sobre la verdad del carácter sagrado y de la dignidad de la persona. Esta es la base de nuestro recíproco respeto y estima, esta es la base para la colaboración al servicio de la paz entre las naciones y los pueblos", dijo el Papa.
El Papa comenzó su discurso expresando respeto por todos los habitantes de Turquía y saludando "con particular estima y consideración" a los musulmanes turcos. Benedicto XVI recordó además que Turquía es un país "muy querido para los cristianos" pues aquí nacieron muchas de las primeras comunidades de la Iglesia y está unida a la historia de San Juan y San Pablo y la Virgen María.
En su mensaje, el Pontífice recordó algunas palabras de sus predecesores, como Juan XXIII, que fue durante algunos años nuncio apostólico en Turquía cuando expresaba: "Yo amo a los turcos". También citó en su discurso a Juan Pablo II, cuando en su viaje a este país en 1979, pidió que cristianos y musulmanes reconociesen y desarrollasen los vínculos espirituales que les unen para "defender juntos los valores morales, la paz y la libertad".
El Papa reiteró que el diálogo con los musulmanes, "como un sincero intercambio entre amigos", es una "necesidad vital" del que depende en gran medida nuestro futuro. "Estamos llamados a actuar juntos para ayudar a la sociedad a abrirse a lo trascendente, reconociendo a Dios en el puesto que tiene que tener", dijo. Benedicto XVI también abogó por el respeto a la libertad religiosa, que dijo, "constituye la condición necesaria para la edificación de la sociedad y del comportamiento de auténtico servicio, especialmente entre los más vulnerables y pobres". El santo Padre cerró su discurso esperando que la reunión "sirva para el diálogo entre cristianos y musulmanes y se continúe por este camino de respeto y amistad".
Los obispos españoles remarcan el ecumenismo de la visita
Monseñor Carlos Amigo Vallejo, monseñor Antonio Cañizares, monseñor José Sánchez y monseñor Julián Barrio, han significado la importancia ecuménica del viaje del Papa a Turquía en Popular TV.
Los obispos españoles han recordado que el viaje de Benedicto XVI a este país de mayoría musulmana es ecuménico. El arzobispo de Sevilla, cardenal Carlos Amigo, señaló que ?cada uno se mete en aquellos espacios que antes llevan al corazón y que, por tanto, en el caso de Turquía o en el caso de Alemania, el Papa ha ido a encontrarse con aquello que ya lleva dentro y en este caso la trayectoria, primero del cardenal Ratzinger y actualmente de Benedicto XVI, ha sido una trayectoria de un enorme interés por el ecumenismo, que repito, es el auténtico sentido de este viaje a Turquía?. Frente a las posibles polémicas entorno a su discurso pronunciado en la Universidad de Ratisbona, aseguró que ?no teme a la verdad, no teme a la razón, no teme a la verdad del hombre porque en todo ello está la base del reconocimiento de Dios?.
El cardenal Cañizares incidió en que el Papa ofrece con sencillez y con verdad a Dios a los hombres. ?No hacerlo sería traicionar, no solamente su Pontificado, la misión de Pedro, sino sería traicionar también al propio hombre y a la humanidad de nuestro tiempo?.
Monseñor José Sánchez, obispo de Sigüenza-Guadalajara, presidente de la Comisión para los Migrantes del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa, destacó que Benedicto XVI no va a Turquía en ninguna actitud defensiva o a justificarse sino ?en una línea coherente con lo que ha sido su vida y su testimonio, a establecer una presencia y a fortificar unas relaciones que ya vienen desde atrás?.
Por último, también en declaraciones a la misma cadena de televisión, el arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Julián Barrio, sostuvo que se trata de ?un viaje pastoral para la esperanza y lleno de esperanza que nos hace otear nuevos horizontes en esta preocupación de la Iglesia de no imponer nada, pero sí ofrecer lo que ella tiene y en este caso a través de la medicación del Papa Benedicto XVI?.
Para más información:
* Discurso del Papa al Cuerpo Diplomático en Ankara
* Discurso del Papa al presidente para los Asuntos religiosos en Turquía
CFuencisla Jue, 30/11/2006 - 00:05h










Comentarios recientes
hace 24 minutos 44 segs
hace 1 hora 34 minutos
hace 2 horas 50 minutos
hace 3 horas 53 minutos
hace 5 horas 35 minutos
hace 5 horas 37 minutos
hace 14 horas 37 minutos
hace 14 horas 42 minutos
hace 14 horas 33 minutos
hace 16 horas 38 minutos