Movilización ciudadana contra los nuevos intentos de legalizar el aborto en Ecuador

Movilización ciudadana contra los nuevos intentos de legalizar el aborto en Ecuador

Tras el éxito de Nicaragua, donde el presidente ya ha firmado la prohibición total del aborto revirtiendo una ley promuerte de casi 30 años, el aborto amenaza ahora a Ecuador. Miles de ciudadanos se han lanzado a las calles de Guayaquil y Cuenca para mostrar su rechazo a las nuevas intentonas de legalizar la cultura de la muerte. Desde HazteOir.org felicitamos este éxito de movilización para exigir el respeto al primer derecho humano.

REDACCIÓN HO.- Cuando aún celebramos el triunfo del derecho a la vida en Nicaragua, con la firma del presidente Enrique Bolaños de la Ley que deroga el artículo 165 del Código Penal, eliminando así la legalidad de cualquier forma de aborto en el país, la lucha por el derecho más fundamental continúa en Ecuador. Hace unos días recogíamos la advertencia de la Fundación Acción Provida, instando a los ecuatorianos a estar atentos ante la decisión que tomará el Presidente Alfredo Palacio sobre la Ley Orgánica Sustitutiva del Código de Salud, después de que el Ministro de Salud anunciara que ésta sería vetada parcialmente.  Los ciudadanos han respondido: miles de ecuatorianos han tomado las calles de Guayaquil y Cuenca para exigir al Gobierno que el aborto sea ilegal en el país.

Marcha por la vida en Guayaquil

En Guayaquil, la marcha por la vida estuvo organizada por la Red de Organizaciones Por la Vida y la Familia y por el Consejo Arquidiocesano de Laicos de Guayaquil (CALG), en rechazo de una nueva Ley sustitutiva del código de salud, en el capítulo 3 y otros, referida a los derechos sexuales y reproductivos.

En uno de los volantes repartidos durante la caminata podían leerse las palabras del Arzobispo de Guayaquil don Antonio Arregui expresadas con convicción: "La protección de la vida en todas sus etapas, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural, es una obligación que todos compartimos juntos, autoridades y ciudadanos. No podemos negociar en medida alguna con los que se encuentran empeñados en propugnar la difusión de los abortos".

Entre los gritos coreados figuraban lemas como "NO al aborto, SÍ a la vida" o, "Guayaquil por la vida".  En la marcha quedó claro el  pensamiento ciudadano: ?Si queremos construir un hombre nuevo y una nueva comunidad, no podemos dejar que nuestro país apruebe que los adolescentes puedan acceder a los anticonceptivos sin permiso de terceras personas (que casualmente resultan ser sus padres); que la comunidad de gays, lesbianas, bisexuales, transexuales y travestis convenza a los legisladores que en el mundo de hoy existe una injusta discriminación por la orientación sexual de las personas y que ya no se debe hablar de dos sexos sino de diversos géneros; que la satisfacción sexual sea algo totalmente independiente del acto conyugal pues se trata de un derecho humano al que todos deben acceder sin distinción?, indica el movimiento Familia de Schoenstatt, uno de los participantes en la marcha.

Que la polémica no quede en un papel

 ?Todos y cada uno de nosotros debemos cuidar a nuestras familias, a nuestros hijos, a los que no pueden defenderse solos y al lugar en donde vivimos. Que este mundo en que vivimos sea propicio para nuestro crecimiento pleno, una plenitud física y síquica, espiritual y corporal, personal y comunitaria. Tratemos de mejorar nuestra sociedad, que nuestro compromiso sea un ejemplo a seguir. Los jóvenes de Ecuador invitan a todos sus compatriotas a preocuparse por las leyes que los legisladores quieren imponer, a evaluar sus discursos, sus proyectos, sus planes de trabajo, a exigir a sus congresistas lo mejor para nuestro país y nuestras familias?, se dijo en la concentración.

Marcha por la vida en Cuenca

El rechazo al aborto también era claro en la marcha de Cuenca. Alrededor de cinco mil personas, familias enteras y muchos jóvenes, marcharon por las calles céntricas de la ciudad pidiendo respeto por la vida. La movilización constituyó un rechazo rotundo a los artículos 24, 28 y 30 del capítulo tercero de la Ley Orgánica del nuevo Código de Salud, que aprueba el uso de anticonceptivos por parte de adolescentes sin permiso de los padres; la obligatoriedad de la enseñanza de la educación sexual dictada desde los organismos de género; y el uso de términos engañosos y legalmente ambiguos como: derecho a decidir si continuar o no el embarazo, con el objetivo de legalizar el aborto y obligar a los médicos y clínicas públicas-privadas a practicarlos, inclusive con penas y sanciones.

Los participantes en la marcha, al grito del lema ?Sí a la vida, no al aborto?, realizaron un llamamiento a ?defender la vida para que no quede sepultada debajo de los intereses de poderes económicos? y  "a no permitir que una ley como la aprobada en el Congreso Nacional, entre gallos de media noche, ataque la cultura del amor y la familia, negando la vida en sí mismo".

La cultura de la muerte, también en las escuelas

A las críticas a las preocupantes iniciativas legislativas se une también la denuncia, recogida el pasado 9 de noviembre por HazteOir.org, de los textos escolares que promueven el aborto en Ecuador. Con financiación holandesa, el Gobierno ecuatoriano reparte en los centros educativos de todo el país unos polémicos libros de educación sexual que separan la sexualidad de los valores, desprecian la abstinencia y promueven el inicio precoz de las relaciones sexuales, la masturbación e incluso el aborto a través de la llamada píldora del día después, a pesar de que la Constitución del país protege la vida desde la concepción.

Los textos tienen carácter obligatorio y son editados por el Ministerio de Educación y Cultura con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud, el Servicio Holandés de Cooperación al Desarrollo y la Embajada de los Países Bajos.

Batallas ganadas

La repulsa ciudadana al aborto cuenta con el respaldo de las batallas ganadas. El pasado 19 de abril HO informaba del triunfo de la vida en el país, a raíz de que Legisladores de la Comisión de lo Civil y Penal del Congreso Nacional de Ecuador manifestaran su compromiso con la Vida, evitando que se legalizara este grave crimen contra los más indefensos.