Amnistía Internacional y grupos feministas piden aborto libre en América

Amnistía Internacional y grupos feministas piden aborto libre en América

AI propugna el exterminio de seres humanos argumentando que eso es defender los derechos humanos.

REDACCIÓN HO.- En diversas ciudades iberoamericanas se ha celebrado el “día por la despenalización del aborto en América Latina y el Caribe”, un acto convocado por grupos radicales minoritarios que, con el pretexto de la defensa de los derechos de las mujeres, reclaman el aborto libre en todos los países americanos.

Los grupos feministas se han constituido nuevamente en vanguardia de los intereses de la multinacional del aborto International Planned Parenthood Federation (IPPF) y de la industria del aborto de cada nación, haciéndoles el trabajo sucio, a pie de calle, al grito de No somos maquinitas de reproducción, somos mujeres con derecho y decisión y Saquen sus rosarios de nuestros ovarios.

Amnistía Internacional organización que supuestamente defiende los derechos humanos y la vida, también se ha sumado a esta campaña abortista de presión a los gobiernos de la zona. Quienes dicen defender la vida, abogan por cercenar la de los más indefensos:

"Todos los gobiernos del continente deben mostrar con acciones concretas su voluntad política hacia el respeto y protección de los derechos humanos de mujeres y niñas y despenalizar con urgencia el aborto.”

La cháchara “progre” de esta organización defensora de la muerte no se distingue en nada del que pregona la patronal internacional del aborto a través del IPPF, o en España de la difundida por la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción Voluntaria del Embarazo (ACAI):

“La penalización del aborto niega a las mujeres y niñas embarazadas la atención médica que necesitan. Esto muestra una cruel indiferencia hacia su integridad física y sicológica, y la ausencia de dignidad humana a la que la penalización las condena a sufrir”.

Amnistía Internacional criticó con especial énfasis a países como Chile, Nicaragua y El Salvador, en los que el exterminio de niños no nacidos no forma parte de la actividad cotidiana de sus ciudadanos, y exhibió a modo de argumento el muestrario internacional de falsedades sobre el aborto:

“Es claro que cuando se restringe el acceso de las mujeres a la información y a los servicios de un aborto legal y seguro, sus derechos humanos están en grave peligro.

Los gobiernos deben cumplir con sus obligaciones internacionales de protección de los derechos humanos y dar prioridad a programas de salud sexual y reproductiva”.