El gobierno salvadoreño acata las presiones proabortistas del exterior

El gobierno salvadoreño acata las presiones proabortistas del exterior

El Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer (Isdemu) revisará las leyes para impulsar un inexistente "debate nacional" sobre el aborto, en un país que clama abrumadoramente por lo contrario.

REDACCIÓN HO.- La directora del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer (Isdemu), Julia Evelyn Martínez, afirmó ayer que la institución hará una revisión de las leyes para poner sobre la mesa un debate nacional con el fin de reformar normativas como el Código Penal en torno al tema del aborto.

“El rol del Isdemu es hacer una revisión y promover un debate sobre los efectos que estas medidas restrictivas del aborto tienen sobre la salud de las mujeres y los derechos humanos”, dijo la funcionaria.

La realidad es que tal debate es inexistente en el país, y lo qu sconde son las presiones del lobby abortista desde el exterior que se ha fijado como objetivo erradicar las legilasciones que defienden  el derecho a vivir en toda Iberoamérica frente al aborto, que sigue siendo un delito -excepto en Cuba-. Prsiones que legan principalmente vía Naciones Unidas, como muestra el mal llamado Consenso de Brasilia, promovido por las Naciones Unidas y el Gobierno de Brasil, para extender el aborto a toda Iberoamérica, que ha sido ampliamente contestado por los ciudadanos, y concretamente, por los propios salvadoreños: un 93% en este sentido.

Martínez matizó -como no podía ser de otra manera ya que supera sus funciones- que su afán "no es despenalizar el tema del aborto", ya que las posibles reformas al Código Penal y a la Constitución de la República le corresponden a la Asamblea, pero a nadie engaña con una acción  que fomenta un debate inexistente. 

La directora del Isdemu fue citada al seno de la Comisión para que explicara sobre el compromiso del Consenso de Brasilia que ella firmó en julio de 2010, para revisar las normativas que penalizan el aborto en el país.

La Constitución de la República reconoce, en su artículo 1, “como persona humana a todo ser humano desde el instante de la concepción”. 

“A mí me interesa la salud de las niñas y los jóvenes y no estar encima del tema de despenalización. No podemos seguir permitiendo que niñas de 11 años queden embarazadas porque han sido violadas por sus padres”, apuntó Martínez, en u  discurso sensiblero propio de la ideología abortista carente de argumentos. 

La funcionaria fue duramente cuestionada  por la diputada arenera Mariela Peña Pinto, quien aclaró que la fracción legislativa se opondrá a revisar las leyes que despenalicen el aborto. “Quiero que quede bien claro que no estamos por revisar esas leyes”, dijo Peña Pinto, quien exigió ser respetada como diputada, cuando Martínez la interrumpió durante su intervención. “Me tiene que respetar, porque yo soy diputada. Yo la he dejado hablar y ella me debe dejar hablar”, increpó Peña.