El "terror" al fanatismo islámico doblega a empresarios españoles

El "terror" al fanatismo islámico doblega a empresarios españoles

Los administradores de la reinaugurada discoteca murciana "La Meca", que admiten estar "aterrados", prefieren ceder a sus amenazas y cambian de nombre al recinto.

REDACCIÓN HO.- Las amenazas del fundamentalismo islámico han logrado su propósito:  según informa hoy el diario El País,  y pese a estar en en contacto permanente con las fuerzas de seguridad, los actuales inversores del complejo en el que se ubica la reinaugurada discoteca 'La Meca' en la localidad murciana de Águilas (Murcia), han cedido a las amenazas del fanatismo islámico y cambiarán su nombre. 

Los empresarios, que han admitido estar  aterrados por las circunstancias, consultaron con las dos principales organizaciones musulmanas de Murcia, que confirmaron que la inclusión de versos del Corán en las paredes de la discoteca era "una provocación". "No tanto por el nombre de la discoteca, que significa lugar de reunión sino por el intento de que su interior pareciera una mezquita", señala ahora la Federación islámica de la Región. Eso sí, para tranquilizar los ánimos de la amplia comunidad islámica de Murcia, ambas asociaciones han pedido "que solo se usen las vías judiciales y pacíficas" en este asunto.

La discoteca La Meca existe desde hace más 20 años en la carretera de Calabardina, cerca de Águilas (Murcia) y lleva casi todo ese tiempo cerrada y abandonada. Pero este verano reabrió sus puertas y alguien se fijó en su nombre y en su imagen, que incorpora un  minarete y una cúpula azul, para inflamar los ánimos del mundo musulmán.

Según El País, todo comenzó cuando un senegalés de fe musulmana se negó a trabajar como portero tras ver que en el interior del complejo había versos del Corán. El asunto fue recogido por un blog de la comunidad musulmana murciana y de ahí llegó a las manos de los radicales que han usado la polémica para movilizar al mundo islámico radical contra España.

Imágenes de la discoteca y de alguno de sus propietarios aparecieron en vídeos que se empezaron a distribuir coincidiendo con la crisis fronteriza de Melilla en agosto en canales como YouTube. En uno de ellos, además de llamar al boicot de los intereses españoles, se reproduce parte de la sura Al-Hajj del Corán que llama a la "demolición" de cualquier templo donde se "mencione el nombre de Dios en vano".

Nuevamente desde Marruecos

La Coordinadora de la Sociedad Civil del Norte de Marruecos, organización convocante de las protestas en la frontera de Melilla en agosto, se sumó a la campaña del radicalismo islámico. Acusó al PP de ser "el partido que promocionó y dio autorización al nombre de La Meca para una discoteca en una localidad costera de Murcia que gobierna este partido extremista". En Águilas, el alcalde, Juan Ramírez, ysu gobierno son del PP. No han querido hacer declaraciones.

El colofón de esta escalada de amenazas se producía la semana pasada cuando, como informsra HO, la web oficial del local de ocio, www.discotecalameca.es, era hackeada por un pirata informático que exigía "el inmediato cambio del nombre de la discoteca" bajo la advertencia de que, de no hacerlo, "habrá una gran guerra entre España y el pueblo del Islam". El pirata insertó en la web un mensaje en el que decía: la denominación del local ha "atacado el corazón de todos los musulmanes del mundo".

Miedo y cambio de nombre

Tras todos estos acontecimientos, y después de los contactos con líderes de las organizaciones islámicas de Murcia, los dueños del local han decidido cambiar su nombre. Ambas partes escenificarán el viernes su entendimiento en una rueda de prensa conjunta en la que anunciarán el cambio de nombre del local. Ya ha convocado un concurso de ideas.

El periodista aguileño Pedro Morata, uno de los cinco socios propietarios, admite que están "abrumados". "Para nosotros era una cosa anecdótica lo del nombre pero para ellos era un asunto muy fuerte. Nos ha sobrepasado. Vamos a arreglar un problema que ya estaba tomando un cariz exagerado, con una solución que no hiera sensibilidades". Ahora mismo, según Morata, se abren tres posibilidades: "Ellos nos han sugerido el cambio de nombre. Es una alternativa, las otras son quedarnos como estamos, o que cambie la imagen de la discoteca tal y como nos han pedido". Nótese el hecho de que ahora se habla simplemente de la designación de la discoteca, y no de su imagen o elementos decorativos.

Los medios de comunicación del mundo musulmán se han hecho eco de este choque sobre el que también se ha pronunciado el embajador de Argelia, de visita estos días en Murcia. Las amenazas son "una broma de un iluminado", sostiene, pero añade: "No parece una idea brillante" llamar así a un local de ocio nocturno.