Ramadán salafista en España

Ramadán salafista en España

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«BLOGS HO: <a href="http://www.outono.net/elentir/2010/09/11/cuando-las-hojas-empezaban-a-caer/">Cuando las hojas empezaban a caer</a>, por Elentir»

REDACCIÓN HO.- El imán salafista de la mezquita de la calle del Nord de Lérida, Abdelwahab Houzi, caracterizado por su radicalismo, ha logrado congregar a más de 3.500 musulmanes para clausurar el ramadán.

En un discurso en árabe, cuyo contenido hasta ahora no ha llegado a la opinión pública, el imán de Lérida, que mantiene conflictos frecuentes con las autoridades locales, ha sabido utilizar el final del ramadán para convertirse en referente del salafismo en España, una corriente reformista reaccionaria que comparten grupos terroristas como Al Qaeda en el Magreb Islámico.

Ana Ortiz, analista del  Grupo de Estudios Estratégicos, describe así la presencia de esta corriente fundamentalista en nuestro país:

“El común denominador de los que se suponen implicados en el terrorismo yihadista en nuestro país responde al perfil de varón, entre 26 y 40 años, inmigrantes regulares de origen magrebí. Están ubicados en Madrid, Barcelona y Levante.

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han detectado que en los últimos dos años han llegado a España una quincena de imanes marroquíes extremistas salafistas que, de forma organizada, han ido haciéndose con el control de mezquitas en las provincias de Tarragona y Barcelona. La policía investiga qué organización está detrás de esta penetración salafista y de dónde consiguen los nuevos imanes los cuantiosos recursos financieros de que disponen. Se sospecha que la manera principal de financiarse radica en los asaltos a viviendas de noche, con sus moradores dentro, para sustraer tarjetas y pequeños objetos que venden, supuestamente, para sufragar al Grupo Salafista.

Hay que aclarar que la inmensa mayoría de los inmigrantes marroquíes, tanto en Cataluña como en el resto de España, practican un islam mucho más tolerante y abierto que el salafista por ser musulmanes sunís malakís.  La labor de los nuevos imanes que se están asentando en la zona tratan de radicalizar a estos colectivos para que se encierren en su comunidad y en su religión, y demonicen cualquier forma de integración en la sociedad.

La policía calcula que solo en Cataluña ya existen entre doce y quince mezquitas salafistas, consideradas muy activas.

Las FCSE afirman que el modus operandi de estos nuevos imanes salafistas consiste en desacreditar al imán local, dejándolo incluso en ridículo en medio de un sermón. Llegan individualmente y actúan de forma aparentemente espontánea para que parezca que no pertenecen a ningún grupo organizado. Su bonanza económica les permite quedarse fuera del sistema público, es decir, no se empadronan ni ellos ni sus familias, no llevan a sus hijos a la escuela y, si tienen problemas de salud, acuden a la sanidad privada. De esta forma, están fuera del control legal.”