El grupo abortista Morín-EMECE acumula escándalos con total impunidad

El grupo abortista Morín-EMECE acumula escándalos con total impunidad

Ginemedex, Barnamedic, clínicas Emece, grupo CBM, Fundación Morín... son distintos nombres de un mismo conglomerado empresarial en torno al peruano Carlos Morín, cuyo negocio es el aborto, y cuyas clientes se buscan activamente entre las inmigrantes que viven en España, o bien llegan de Portugal, Francia, Reino Unido, Alemania... países donde la legislación no permite el fraude de ley generalizado que se da en la industria abortera española. Forum Libertas informa ampliamente del escándalo.

FORUM LIBERTAS.COM, AGENCIA VERITAS- En noviembre del año pasado, la Conselleria de Salud de Palma de Mallorca ordenó cerrar la clínica abortista Emece (C/ Capitán Salom, 11), perteneciente al grupo Barnamedic, el mismo conglomerado que Ginemedex o Emece Barcelona, la cadena abortista que ha sido destapada por la televisión danesa y hace dos años por el Sunday Telegraph inglés. ¿La causa del cierre en Mallorca? En Emece Mallorca se hacían abortos... pero no había ningún ginecólogo acreditado, según la Dirección General de Acreditación y Evaluación. El "médico" que efectuaba los abortos no era ginecólogo.

Abortos en directo y cenas de etiqueta

En octubre de 2003, el doctor Carlos Morín invitó a Barcelona a la "flor y nata" del sector abortero mundial, 230 personalidades del sector, en el llamado Primer Simposio Internacional Multicultural de Salud Reproductiva, celebrado en el hotel Meliá de Barcelona. En el programa, que se publicó en www.fundacionmorin.org, se ofrecía hacer 50 abortos en directo, es decir, se vendía la posibilidad de "realizar una intervención hands on -es decir, de participar físicamente en una "intervención voluntaria del embarazo"- con los mejores médicos en Salud Reproductiva".

Los abortos se practicaron el viernes 17 de octubre entre las cinco y las siete de la tarde, según explica el programa de la página web, en 30 pacientes embarazadas de 0 a 3 meses (en las clínicas EMECE y GINETEC); 15 pacientes de 3 a 6 meses (en la clínica GINEMEDEX) y 5 mujeres más que se encontraban más o menos cerca de cumplir el sexto mes de gestación (clínica TCB y Fundación Morín).

Médicos Cristianos de Cataluña interpuso una demanda en el juzgado de guardia para evitar que se celebrase el simposio, pero éste se llevó adelante. Una portavoz de la Fundación explicó a Agencia Veritas que "no se han practicado abortos; tan sólo se han puesto en común técnicas científicas", aunque no supo explicar en qué consistían esas técnicas y qué se hizo con las 50 mujeres que acudieron a las clínicas abortistas para la ocasión. "Aunque nosotros quisimos asistir al Congreso, no nos lo permitieron, y a muchas personas que sabemos que lo intentaron también les fue denegado el acceso", explicaron Médicos Cristianos de Cataluña. "Sólo admitían a gente de ellos, ni siquiera a periodistas", denunciaron.

Las ONGs engañadas

Una técnica de Carlos Morín para obtener respetabilidad y fondos públicos y acceder a clientes potenciales (inmigrantes pobres) es fomentar su ONG Fundación Morín, en teoría de promoción de la mujer, en la práctica una tapadera abortera. Según la Fundación Morín, su congreso tenía el apoyo de 48 entidades del 'tercer sector'  (mayoritariamente solidarias y altruistas), pero cuando las asociaciones E-Cristians y Médicos Cristianos llamaron la atención sobre las asociaciones mencionadas sólo 27 entidades quedaron en la web como implicadas en el congreso abortista.

Entre las asociaciones citadas se encontraba Cáritas Española, una institución católica. Su presidenta Nuria Gispert desmintió a E-Cristians cualquier relación con el simposio: "incluso la misma Fundación Morín ha enviado una carta a Cáritas pidiendo disculpas por la equivocación". También sacaron de su lista de patrocinadores al Parlamento de Cataluña, la Asociación de Mujeres Periodistas de Cataluña, la Asociación pro Respeto a la Vida, el Grupo de Lesbianas Feministas, la Federación de Mujeres Progresistas, la Casa Argentina y la Asociación de Inmigrantes Ecuatorianos, entre otros. 

En ese simposio se celebraron cenas de gala y etiqueta para commemorar los 25 años de la clínica Emece, es decir, la misma que la TV pública danesa y el británico Daily Telegraph ha descubierto implicada en abortos de legalidad más que dudosa.´

Entre los asistentes a ese congreso: la ex diputada Cristina Almeida, también abogada, que se ha manifestado partidaria del aborto libre en numerosas ocasiones; el secretario general de Inmigración de la Generalitat de Cataluña, Salvador Obiols (quien, al final, no participó); la jefa de la División de Población de Marruecos, Tyane Mustapha; la responsable de la Secretaría de la Mujer del Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC), Lourdes Muñoz; la representante del grupo "Católicas" por el Derecho a Decidir, Paloma Alonso, y la presidenta de la asociación francesa por el Desarrollo de Métodos de Contracepción y Urgencia, Elisabeth Aubény.

Sigue el timo de la Fundación Morín

Para seguir presentándose como ONG, el conglomerado del doctor Morín organizó en junio de 2005 un congreso sobre Diversidad y Ciudadanía en la marítima población de Vilanova i la Geltrú. Allí estaban, junto al empresario abortero, Teresa Llorens Carbonell (Políticas de Diversidad y Ciutadanía de la Diputación de Barcelona), Abraham Verdejo, (regidor de inmigración de Sitges), Joan Colell (defensor de la ciudadanía) y el doctor Ferran Iniesta (Presidente de la asociación cultural Origens). Había bailes de salsa, cúmbia, merenge, bachata y concursos de dibujos infantiles sobre "integración".

El caso del Sunday Telegraph

En octubre de 2004 el dominical británico The Sunday Telegraph publicó dos portadas (una portada una semana, el día 10, y otra portada a la semana siguiente, el 17) sobre los abortos en Ginemedex. El escándalo circuló profusamente por la prensa inglesa incluso meses después: el servicio público británico de salud aconsejaba a las mujeres inglesas ir a España a abortar, sabiendo que aunque estaban sanas, nadie en Ginemedex ni en España iba a comprobar su estado de salud y allí podrían abortar alegando "riesgo para la salud mental".

Como han hecho ahora los periodistas daneses, una pareja de periodistas ingleses acudieron a Ginemedex haciéndose pasar por "clientes". La periodista embarazada grabó cómo numerosas veces le decían que ?no hay problemas con la ley? para abortar aunque tanto ella como el niño estaban perfectamente sanos.

El diario británico recogió declaraciones de Rafael Manzanera López, director de Recursos Sanitarios de la Conselleria de Sanidad, asegurando: ?si hay cualquier falsificación de documentos, entonces es un tema criminal y está fuera de mis manos?, continúa Manzanera. ?Eso es un crimen muy serio y materia para la policía. Si hay un procedimiento de investigación, entonces mi departamento estrictamente buscará cumplir con la ley?. La realidad es que no se hizo nada. No pasó nada. 

Esta mañana, 30 de octubre de 2006, y cuando los medios españoles empiezan a hablar del asunto ante el tamaño del escándalo, dos años después de la denuncia del Telegraph, el departamento de Salud de la Generalitat ha declarado que abrirá un expediente de investigación para aclarar las denuncias de la televisión danesa, según el subdirector general de los Servicios Sanitarios del Departamento de Salut, Lluís Torralba.

Pero cuando dijeron lo mismo en el 2004, se limitaron a acudir el 13 de octubre a Ginemedex, en una visita de rutina de un solo día tras la cual declaró que no había irregularidades. El Departamento de Salud del Gobierno catalán se limitó a mirar los registros y a ver lo que la clínica decía por escrito, dajando muchas incógnitas abiertas:

- No se investigó si son falsas las "urgencias ginecológicas" que justifican cientos de abortos de extranjeras

-¿Cómo es posible que una persona que viaja desde Inglaterra o Francia hasta Barcelona lo haga por una ?urgencia ginecológica??

-¿Es normal que alguien, cuando tiene una emergencia sanitaria, vaya a un centro donde va a pagar una importante cantidad de dinero?

-¿Por qué la Generalitat tardó sólo 24 horas en completar su inspección y concluir que lo que hacía la clínica es legal?

Políticos callados en España

Además, en el escándalo de 2004 ningún cargo político ni público pidió algo tan sencillo como que se aplique la ley y se persigan los abortos fraudulentos, exceptuando a un diputado del Partido Popular, José Eugenio Azpíroz, veterano defensor de la Cultura de la Vida, que en noviembre de 2004 presentó una serie de preguntas en el Parlamento español que nadie respondió. Preguntas muy incómodas que están aquí.

En Inglaterra, la diputada Ann Widdcombe y otras figuras políticas pidieron una investigación seria sobre el envío de chicas inglesas a España, animándoles a cometer un hecho delictivo: abortar estando sanas y fingiendo "peligro mental".
 
También en Dinamarca ha habido indignación pública en la clase política, algo que en España aún no hemos visto. La diputada danesa Birthe Skaarup, del Partido Popular Danés, ha planteado el tema al Parlamento Europeo, considerando que afecta a toda Europa. De hecho, el reportaje danés se ha emitido en varios países occidentales. Birthe Skaarup y Lone Moller (de la oposición socialdemócrata) han pedido al ministro de salud danés, Lars Lokke Rasmussen, que trate el tema con su homóloga española, Elena Salgado. Una mujer que, como indica ForumLibertas, nunca hemos visto hacer nada más que ruedas de prensa para comunicar cifras lamentables y noticias malas.