La educación sexual según Elena Valenciano

“Se habla bastante de sexo en mi casa, en mi mesa”.

REDACCIÓN HO.- Elena Valenciano, abortista, obsesionada con la religión y responsable de las relaciones internacionales del PSOE, revela hoy en Público algunas de las claves educativas que ha aplicado a la hora de educar a sus dos hijos.

Valenciano pone en antecedentes al lector al proporcionarle algunas pinceladas acerca de su propia educación. Así, por ejemplo, cuando explica los motivos por los cuales se “hizo” socialista::

“¿Por qué preferí las Juventudes Socialistas? Además de ser de izquierdas, eran los más divertidos. Los otros eran como sectas. Muy rígidos. Las juventudes socialistas mezclaban un poco de socialismo y anarquía".

Luego Valenciano cuenta el tipo de educación que recibió en su colegio:

“Aquel colegio era como ir a la universidad: vivíamos lo mismo y lo descubríamos todo a la vez: política, libertad, reflexión, literatura, arte, sexo... En nuestro caso no teníamos influencia religiosa ninguna. Eso nos dio mucho margen: éramos muy jóvenes y teníamos muchas ganas de hacer todo lo nuevo y pocas cortapisas".

La universidad supuso otro escalón más en la carrera educativa de la señora Valenciano:

“[De día la universidad] y por la noche, al Rock-Ola, escuchábamos música, nos tomábamos unas cañitas y algún porrito, y a la mañana siguiente, otra vez a empezar".

Con esta bagaje, Elena Valenciano, la lengua más suelta del zapaterismo, llegó a convertirse en madre y con la escala de valores duramente forjada en los lugares antedichos y los claros modelos de su trayectoria vital, empezó la educación sexual de sus hijos:

"Hablando de ello desde que tenían uso de razón. Introducirlo en las conversaciones como si habláramos de, no sé, helados de fresa. Igual. Con naturalidad. Y, además, se habla bastante de sexo en mi casa, en mi mesa".

Perlas “valencianas”

  • "La ley del aborto está pensada en especial para esas jóvenes más vulnerables, pues no siempre es posible encontrar el apoyo y cariño de la familia, todavía existen abusos sexuales en la familia, grupos en los que el machismo es la norma , o grupos religiosos".
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Cuando hablan del sexo, me

Cuando hablan del sexo, me imagino que Elena Valenciano también les dirá a sus hijas que podía haberlas matado si hubieran “llegado” en un momento inoportuno; ya que, antes de que se convirtieran en miembros de la raza humana, ellas eran miembros de la raza…¿Cuál?

Soy de la época. No me gustó

Soy de la época. No me gustó nada lo que había en las juventudes socialistas ni en la casa del pueblo.

Me parecía "sodoma y gomorra". Yo no estaba acostumbrada a eso y no lo soporte. Se mezclaban las cosas y las personas. Las separaciones matrimoniales parecían ser lo más normal.

En fin, que lo que cuenta esa señora pueden creérselo. Lo que no se es como se vanagloria de ello. ¿Será que no ha evolucionado aun? Cierto es que no ha progresado, aun autodefiniéndose ellos mismos como progresistas. ¡¡Qué fuerte!!

 

La castidad, el pudor... no

La castidad, el pudor... no son exclusivos de grupos religiosos. Los filósofos griegos, pensando, ya reconocían dichas virtudes.

Esta señora se considera liberada. ¿Liberada de qué? es esclava de sus instintos y apetencias. Si en España aumenta el SIDA y muchas otras enfermedades venéreas, además de llevar a la infelicidad de la separación a miles de hombres y mujeres españoles, se lo debemos a los corruptores de costumbres del socialismo, que pretenden inficionar a los niños de los demás. No soportarían ver a una juventud feliz y sana, que no ha caído ni se deja embaucar por su perversa sexualidad. Desprecian a los puros y los vírgenes ni soportarían su visión y difusión. Los maestros de la impureza que iniciaron su decadente pedagogía en los años 80 atacan la inocencia de los niños de hoy para no encontrarse solos en su fracaso y angustia cuando lleguen a la senectud. Siempre es consolador saber que hay más personas enfangadas e intentan que caigan también los limpios.