El Gobierno uruguayo trabaja en la despenalización del aborto

El Gobierno uruguayo trabaja en la despenalización del aborto

Vía decreto, prevé aumentar los supuestos no punibles de modo que, de hecho, se introduciría el aborto libre en el país.

REDACCIÓN HO.-Como ocurriera con la ley antifamilia de 'matrimonio homosexual' aprobada por Zapatero, la Ley Aído tampoco ha tardado en mostrar su pernicioso efecto dominó en Iberoamérica. Ahora, el Gobierno de Uruguay ha anunciado su intención de reglamentar por decreto una antigua ley para admitir nuevas causas por las cuales las mujeres aborten sin que ello sea considerado un delito, informaron hoy las autoridades sanitarias del país.

La noticia coincide con otras ofensivas en pro de erradicar, con el mecenazgo destacado de Obama, la penalización del aborto en Iberoamérica, donde sólo Cuba lo ha excluido como delito, y formentar así aborto. Lo venimos denunciando en HO: es el caso de la iniciativa para despenalizar el aborto por la puerta de atrás en Argentina a través de la polémica Guía Técnica para la Atención Integral de Abortos No Punibles, surgida cual conejo de chistera en el Ministerio de Salud; o las nuevas polñitica en Perú y las intentonas por impulsar el aborto libre como un 'derecho' en Iberoamérica como el llamado 'Consenso de Brasilia' denunciado por el mismo Parlamento brasileño. Embestidas todas ellas que buscan reformas constitucionales y legislativas frente a la protección del derecho a la vida del no nacido que impera en Iberoamérica, y que afortunadamente, como enMéxicoBrasil, Chile... están siendo brillantemente contestadas, blindando aún más este derecho fundamental y primario.

El efecto dominó de la Ley Aído, en Uruguay 

Ahora, el gobierno de Uruguay prevé reglamentar por decreto una antigua ley de 1938 aludiendo a su ambigüedad. Dicha ley permite perpetrar el aborto dentro de los tres primeros meses de gestación, pero únicamente con el fin de "eliminar el fruto de la violación", por "causas graves de salud", para "salvar la vida" de la mujer y por "razones de angustia económica".

La intención del ministerio de Salud Pública (MSP) es permitir el aborto si éste es "inviable" por malformaciones congénitas del feto. Además, se pondrá el acento en la salud de la mujer y su posible afectación psiquiátrica ante ciertos embarazos. UN supuesto que se ha revelado como un colader0o para todo tipo de fraudes de ley y permitir, de hecho, el aborto libre en aquellos países que lo han introducido. 

"Tenemos la idea de que la vieja ley no contemplaba algunos aspectos, por ejemplo, cuando habla de riesgo de vida. La ley no especifica para quién es el riesgo de vida. Y el riesgo puede ser para la madre o para el hijo", explicó la jefa del programa de Salud Sexual y Reproductiva del MSP, Leticia Rieppi. De paso, se  evidencia una vez más las mortíferas intenciones que se esconden tras la eufemística denominación de 'Salud sexual y reproductiva'

Otra de las excepciones que introducirá la nueva reglamentación, que está siendo redactada, se refiere a los casos de violación. "Siempre se da la discusión sobre el diágnostico de violación. Hay que ajustar el punto" con una evaluación sicológica de la mujer, dijo la jerarca, citada hoy por el diario "El País" de Montevideo.

Retomar lo vetado por Tabaré

Algunos legisladores de la gubernamental coalición de izquierdas Frente Amplio pretenden que se vuelva a debatir el articulado referido a la despenalización contenido en una ley de salud sexual y reproductiva que fue vetado por el ex presidente socialista Tabaré Vázquez en noviembre de 2008.  Vázquez, que finalizó su mandato el pasado el 1 de marzo, vetó los artículos de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva que despenalizaba el aborto. GAT

Vázquez, que es médico de profesión, alegó razones "filosóficas y biológicas" para aprobar ese veto. Los artículos impugnados permitían a toda mujer interrumpir su embarazo durante las primeras doce semanas de gestación argumentando ante su médico circunstancias tales como "penuria económica, sociales, familiares o etarias".

La despenalización del aborto es rechazada frontalmente por numerosos legisladores de Uruguay, la confesiones religiosas y la mayoría de organizaciones sociales del país.

Los impulsores intentan defender su postura  con los viejos clichés de siempre: que en Uruguay se realizan miles de abortos al año, en forma clandestina y en general bajo condiciones médicas precarias y que a causa de eso mueren muchas mujeres.

El actual Presidente uruguayo, el ex líder "tupamaro" José Mujica, ha dicho que no vetará la despenalización del aborto si es aprobada por el Parlamento.