Grupos cívicos profamilia recurrirán la anulación del veto al 'matrimonio' gay en California

Grupos cívicos profamilia recurrirán la anulación del veto al 'matrimonio' gay en California

El fallo antifamilia de un juez federal, anulando el veto aprobado por los ciudadanos en 2008, ha sido celebrado por Obama y por el gobernador Schwarzenegger.

REDACCIÓN HO.-  Un juez federal de Estados Unidos declaraba ayer miércoles inconstitucional la derogación de la ley californiana que permite el matrimonio homosexual, después de meses de disputas entre defensores y detractores de este tipo de uniones. El juez de distrito Vaughn Walker ha dado orden de retirar la denominada Proposición 8, aprobada en referéndum en noviembre de 2008 por los votantes de California, y por tanto da luz verde a que se sigan celebrando en el estado norteamericano 'bodas' entre personas del mismo sexo.

Walker considera que existen pruebas "aplastantes" para determinar que el veto al matrimonio homosexual incumple aspectos recogidos en la Constitución, como el derecho de todas personas a gozar de las mismas protecciones. "La Proposición 8 no proporciona ninguna base racional para discriminar a gays y lesbianas y negarles el permiso para casarse", añade, en una resolución de 136 páginas.  Añade que la Proposición atenta contra "el derecho fundamental al matrimonio y crea una clasificación irracional sobre la base de la orientación sexual" y que "consagra la noción de que las parejas de sexo opuesto son superiores". Algo que no están dispuestos a admitir  quienes recurrirán el fallo, que simplemente entienden que debe regularse de manera distinta dos realidades que son distintas.

La sentencia supone una victoria para el lobby gay, cuya presión estuvo representada por unas decenas de personas concentradas ante la corte de San Francisco en la que se adoptó la decisión.
Satisfacción en la Casa Blanca y del gobernador de California

La Casa Blanca ha mostrado su satisfacción por la decisión del  juez. "El presidente  se ha mostrado claramente en contra de la Proposición 8 (que veta los 'matrimonios' homosexuales en California, aprobada en este estado por referéndum justamente el mismo día en que se eligió presidente a Barack Obama) porque cree que fomenta las divisiones y es discriminatoria. Él seguirá impulsando la igualdad de los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales estadounidenses", informó la Casa Blanca en un comunicado.      

También lo ha celebrado el gobernador de California, el ex actor Arnold Schwarzenegger, quien ha afirmado que la anulación de este veto supone "el primer hito de California, pero no último, en la batalla por la libetad y la igualdad de todos los estadounidenses". Añadía que, "para cientos de miles de californianos que viven en hogares donde al menos uno de sus miembros es homosexual", esta decisión "les asegura la plena protección legal y todas las garantías que en mi opinión todo el mundo merece".

Grupos cívicos recurrirán la medida por suponer un ataque a la familia

La anulación del veto, sin embargo, no ha sido bien acogida por numerosos grupos de activistas estadounidenses defensores del matrimonio, que ya han anunciado que recurrirán al ver ene ste fallo una amenaza a la familia.

Entre estos activistas figura Tony Perkins, presidente del Consejo de Investigaciones Familiares, lobby con sede en Washington, quien tras afirmar que la anulación del veto le dejó "sin palabras" ha tildado la aprobación del 'matrimonio' entre personas del mismo sexo como "una política social radical". Al mismo tiempo, ha calificado de "simplemente absurdo" que ciertas personas se empeñen en buscar en la Constitución de Estados Unidos algún tipo de acomodo legal al 'matrimonio' homosexual.

También el presidente de la organización Save California, Randy Thomasson, ha calificado la sentencia como "un golpe terrible". "El juez ha impuesto su propio orden homosexual a los electores, los padres y los niños".

El juez Walker ha pospuesto cualquier efecto de su sentencia hasta el viernes, plazo en el que los promotores de la Proposición 8 podrán recurrir y pedir que se posponga la concesión de nuevas licencias de boda a personas del mismo sexo hasta que falle la Corte Federal de Apelaciones. Todo apunta a que el caso terminará en manos del Tribunal Supremo de EE.UU., la última instancia judicial del país, cuando se cumple ya una década de contencioso.

Una medida rechazada por los ciudadanos

Hay que remontarse al año 2000, cuando un 61,3% de los electores aprobaron en las urnas la Proposición 22, que modificó el código civil del estado al restringir la definición de matrimonio a un enlace que se produce únicamente entre un hombre y una mujer. La norma fue recurrida por vía legislativa en dos ocasiones, aunque Schwazenegger vetó en última instancia los recursos al considerar que solamente los tribunales o los ciudadanos en referéndum tenían potestad para cambiar la norma.

En el 2004, la ciudad de San Francisco, donde hay una importante comunidad homosexual, promulgó una ordenanza municipal por la que se aceptaban las uniones civiles entre personas del mismo sexo en su jurisdicción. Una normativa que fue anulada posteriormente por la Justicia.

Entre 2000 y 2008, el caso de los enlaces entre homosexuales y la validez de la Proposición 22 llegó a los juzgados californianos, aunque las diferentes cortes de apelaciones optaron por mantener la prohibición a esas bodas.

Finalmente, la Corte Suprema de California terminó por revocar la Proposición 22 en mayo del 2008 al considerar que iba en contra de los principios constitucionales de su territorio. California se convirtió así en el segundo estado de EE.UU en legalizar las bodas homosexuales, después de Massachusetts, aunque seis meses más tarde los electores anulaban la sentencia del Supremo en las urnas.

Fue el 4 de noviembre, cuando el 52,2% de los votantes aprobó en referéndum la Proposición 8, que plantearon los grupos cívicos términos muy similares a la Proposición 22.

En agosto del 2009 dos parejas homosexuales denunciaron esa nueva norma ante un tribunal federal de San Francisco. Y un año después se ha conocido la sentencia.

De los 50 estados norteamericanos, un total de 39 poseen leyes que prohíben de forma explícita el reconocimiento del 'matrimonio' homosexual. Treinta de ellos, además, contienen esta prohibición en sus constituciones. Sólo cinco estados (Iowa, Connecticut, New Hampshire, Vermont y Massachusetts) y el Distrito de Columbia poseen ordenamientos jurídicos que lo permiten.