Los abortorios critican la aplicación "apresurada y poco reflexionada" de la ley

Los abortorios critican la aplicación "apresurada y poco reflexionada" de la ley

"Se ha derivado en diecisiete interpretaciones diferentes de la ley, una por comunidad", se queja el presidente de la patronal abortista, Santiago Barambio, al que tampoco le gusta emitir facturas.

REDACCIÓN HO / EUROPA PRESS.- La modificación de la ley del aborto, que cumple este jueves su primer mes de aplicación, se ha aprobado "de forma apresurada" y "poco reflexionada", lo que ha derivado en "diecisiete interpretaciones diferentes de la ley, una por comunidad", que "no garantizan a las españolas la equidad en el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo (IVE)", se queja el presidente de la Asociación de Clínicas Autorizadas para la Interrupción Voluntaria del Embarazo (ACAI), el doctor Santiago Barambio.

En declaraciones a Europa Press, el representante de la patronal abortista señala que "cada comunidad autónoma ha aplicado la ley a su manera, con visiones diferentes, por ejemplo, sobre la información obligatoria que la mujer tiene que recibir antes del aborto".

En su opinión, comunidades como la andaluza "han seguido más o menos como estaban, muy bien, con una accesibilidad rápida y una gratuidad aplicada, incluso mejorando la fluidez", mientras que "regiones como Asturias, que no partían desde un punto tan bueno como Andalucía, se han apresurado para conseguir que la mujer pueda acceder fácilmente al IVE a instancias de la administración y pagado por la administración".

En el otro extremo de la balanza, el de las críticas, sitúa como es lógico a aquellas que más dificultan a este negocio el hacer caja. Así Barambio habla de Navarra, confundiendo recurso ante el TC y su amparo al derecho a la objeción de los profesionales -como cabe esperar de todo poder público- con el estar "instalada en la objeción estatal", algo que le califica "curioso", dice, porque "la nueva ley dice que sólo pueden objetar las personas físicas, y aquí es toda una comunidad la que quiere objetar".

Otra región que "suspende" para los negocios abortistas en la aplicación de la nueva normativa es Cataluña que, según el doctor Barambio, "está en la peor situación, sólo por detrás de Navarra, entre otras cosas porque exige a la mujer el pago por adelantado del aborto con la promesa documental de que le devolverán el dinero algún día, aunque no queda muy claro cuándo". Todo lo que merme el incrementar el negocio es negativo, ya se sabe. El presidente de los abortorios insiste en ello, indicando que 'esta falta de gratuidad' -gratuidad para la mujer, ellos cobran, claro está-  "crea una clara inequidad, porque no todo el mundo esta en la misma disposición económica para adelantar ese dinero, aunque luego se lo vayan a devolver".

Por su parte, el resto de comunidades, apunta, están en una "situación intermedia", lo cual "tampoco es excesivamente criticable teniendo en cuenta que el Gobierno publicó el decreto seis días antes de la entrada en vigor de la ley".

En este sentido, el presidente de ACAI considera que, en líneas generales, la ley "se está aplicando sin mayores problemas en la mayoría del país e, incluso, parece que la demanda de interrupciones voluntarias del embarazo sigue la tendencia a la baja seguida durante el ultimo año". "En ningún caso se ha incrementado de forma astronómica la demanda como algunos preveían", subraya.

Barambio señala también que la nueva normativa "todavía tiene muchas lagunas que resolver, como el tema de la confidencialidad, totalmente rota cuando se exigen facturas con el nombre y los apellidos de las mujeres para poder realizar el aborto", comenta. Según Barambio este hecho es consecuencia de la ausencia de un reglamento "como tal" sobre el aborto. Sin facturas, ya nos explicará Barambio -seguramente no lo hará- cómo remediar la opacidad o los abusos que  podría conllevar.

"Existen unos textos que sirven para empezar, que son buenos, pero que en breve deberían derogarse para articular una ley completa, reflexionada con todas las partes y comunidades, que desarrolle la salud sexual y reproductiva así como la interrupción voluntaria del embarazo", concluye Barambio.