Mons. Rouco analiza la cultura de la muerte como una secuela del nazismo
La antropología que subyace en la ideología racista del régimen nazi se ha abierto paso, según el arzobispo de Madrid, en nuestras sociedades desde los años 90.
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REDACCIÓN HO/EUROPA PRESS.- "Una cultura que no fomente la vida, se suicida a sí misma". Partiendo de esta reflexión, el cardenal y arzobispo de Madrid, Monseñor Antonio María Rouco Varela, ha analizado hoy el papel de la cultura de la muerte y sus consecuencias en las sociedades europeas.
En la ponencia que Mons. Rouco ha presentado en el curso El inmenso valor de la vida, de los cursos de verano de la Fundación Universidad Rey Juan Carlos, en Aranjuez, el cardenal ha asegurado que las sociedades europeas han entrado en "un sendero fatal de un radical no a la vida", y ha afirmado que la "crisis demográfica" por la que pasan "todas ellas sin excepción", con España "a la cabeza", las ha llevado casi al borde mismo de "su total desaparición".
Las secuelas del nazismo
El cardenal Rouco se ha referido al nazismo, “un espanto de ideología tiránica que no terminaría históricamente” con su desaparición:
“Una antropología sociobiológica que niega el carácter específico de la vida humana se ha ido abriendo paso desde los años 90 con creciente influencia social y política y abarca teorías según las cuales una cría de simio sana tiene más derecho a vivir que un feto y hasta que un bebé con alguna tara física o psíquica. Lo más triste es que esta antropología materialista haya encontrado un excelente caldo de cultivo en las sociedades europeas postmodernas, erosionando el sistema juridíco del Estado de Derecho".
Objeción de conciencia
Coincidiendo con la aparición de la primera Guía de Objeción de Conciencia Sanitaria al aborto, Mons. Rouco ha destacado que todo lo que sea favorecer la objeción de conciencia en el caso del derecho a la vida "es bueno, no solo desde el punto de vista de la moral cristiana, sino desde el punto de vista de la tradición y del estado europeo de derecho":
"El derecho a la objeción de conciencia es esencial para que se pueda hablar de Estado de Derecho, y en un asunto tan vital como es el derecho a la vida, todavía más. Si la sociedad española en su conjunto perdiese el sentido cristiano del valor de la vida humana y del carácter absoluto del derecho que le protege habría perdido lo más esencial y fundamental de su cultura".
Sin relevo generacional
El cardenal se ha preguntado, "qué se puede esperar" de países en los que "el número de nacimientos sigue estancado desde hace 30 años en mínimos, lo que no garantiza ni de lejos el relevo generacional":
“En estas sociedades se ha generalizado el divorcio, el descenso creciente de la nupcialidad, una negación impresionante del derecho a la vida, de los más indefensos, de los enfermos terminales y de los ancianos. ¿Qué se puede esperar para el futuro de estas sociedades europeas sino decadencia física y espiritual y progresiva desaparición de sus culturas?"
Para Mons. Rouco la única solución práctica "que se quiere dar" al problema del envejecimiento y descenso de la población es la emigración:
“Pero es una opción sociológicamente precipitada y muy corta de vista y aunque parezca paradójico muy interesada, egoísta. No resuelve a medio plazo los problemas económicos y sociales de la crisis, ni despeja a medio ni mucho menos a largo plazo el peligro de la desaparición de la cultura. Nunca logrará nuestra cultura subsistir de este modo y, mucho menos, si renuncia a la vitalidad propia y originaria que garantizan únicamente el matrimonio y la familia".
El suicidio de una cultura
Para el cardenal Rouco "una cultura que no fomente la vida, se suicida a sí misma":
"Si una cultura determinada no favorece la cultura de la vida, se niega a sí misma porque es evidente que en la moral de la sociedad de las familias, el principio de matarás y de cuidar la vida ha sido esencial".
El arzobispo de Madrid ha indicado que en España se encuentran "muchas muestras de una cultura que siempre ha defendido la vida porque defendía el principio evangélico del amor":
“El derecho a la vida ha sido el primero que ha caído víctima de un movimiento de ideologización multicultural y social inspirado por la negación del carácter trascendente de la persona humana y del valor absoluto que encierra su vida".
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Muchísimas gracias por sus
Muchísimas gracias por sus palabras y por su apoyo a nuestros queridos Monseñor Rouco y Monseñor Cañizares, y por sus siempre valientes y acertadas declaraciones.
Conseguiremos que el rumbo de España cambie hacia la cultura de la vida; en caso contrario creo que con razones bastante fundadas, al resultar un dato estadístico que nuestra península es el lugar con más bajo índice de natalidad del mundo, hasta casi terminaria desapareciendo la raza española.
Se está intentando erradicar el sentimiento del calor del amor, entrega y generosidad; por el frio sentimiento del materialismo y egoismo absoluto, a costa de quien sea y lo que sea; hay veces que parece que en vez de corazón hay quienes tienen una caja de caudales que solo se nutre y late con el vil dinero y el poder. El becerro de oro, y ya conocemos el final de la historia.