La vigilancia provida evita una importante partida para financiar abortos en EE.UU.

La vigilancia provida evita una importante partida para financiar abortos en EE.UU.

El cardenal DiNardo celebra la retirada de la partida de 160 millones de dólares, aunque advierte del "precedente alarmante" y pide prohibir por ley el uso de fondos públicos para financiar abortos.

REDACCIÓN HO.-  El Cardenal Daniel DiNardo, Jefe del Comité de Actividades Provida de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, ha celebrado la retirada de una polémica partida de 160 millones de dólares de fondos públicos para cubrir abortos en los estados de Pensilvania y Nuevo México en Estados Unidos. Aun así, advierte que lo ocurrido es un "precedente alarmante" y exige una ley definitiva que prohíba el uso de fondos públicos para el financiamiento del aborto, informa ACIPRENSA.

Hay que recordar que el pasado mes de diciembre Obama lograba sacar adelante su reforma sanitaria a costa de aceptar la enmienda que le obligaba a realizar las modificaciones legales oportunas para  impedir el uso de dinero federal para financiar abortos.  La defensa de la vida fue clave en la la defensa de la vida fue clave en la aprobación final de la reforma el pasado marzo.

Tras las fuertes críticas recibidas al conocerse que el Gobierno usaría 160 millones de dólares para cubrir abortos en los estados de Pensilvania y Nuevo México en Estados Unidos, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) emitió una declaración en la que precisa que la mencionada práctica infanticida se excluye de dicho programa.

En una nota el Purpurado indica que "esta situación ilustra nuevamente la necesidad que tiene el Congreso para generar una legislación que establezca de una vez por todas que los fondos usados por la PPACA (Ley de Protección al Paciente y Cuidado Sostenible) no pagarán abortos o no servirán para coberturas que lo incluyan".  Esa legislación, prosigue la nota, "reflejara la enmienda Hyde y previsiones similares que impiden tal financiación del aborto en todos los otros programas federales".

"En este programa como en otros, el asunto de la participación del gobierno en el acto de quitar la vida humana inocente no debe quedar como algo cambiable a discreción de los funcionarios ejecutivos o depender de la continua vigilancia de los activistas provida", añade.

Finalmente el Cardenal conclouye afirmando que "es de vital importancia para la gente con condiciones médicas serias que no han podido obtener cobertura, recibir la ayuda ofrecida por los programas como el mencionado, y que se les asegure la cobertura que respete la vida y no la amenace".