PSdG y BNG arremeten contra la Xunta por informar de alternativas al aborto

PSdG y BNG arremeten contra la Xunta por informar de alternativas al aborto

Como la obligación impuesta en Navarra para que se perpetren abortos, demuestran ahora en Galicia, a costa de incumplir la ley que dicen defender, a qué intereses sirven.

REDACCIÓN HO.-  Peses a que la  nueva Ley del Aborto establece que toda paciente que se disponga a "interrumpir" su embarazo debe recibir información sobre las ayudas a las que tiene acceso, socialistas y nacionalistas gallegos llevan una semana alimentando sus críticas hacia el Gobierno gallego del PP por el hecho de que  la página web del Servicio Gallego de Salud (Sergas) enlace a Red Madre, iniciativa en apoyo de la mujer embarazada en situación de necesidad.

Por una parte, se evidencia que la ley es tan ambigua que permite dejar en aguas de borrajas las aparente intención -nunca creíble- de "evitar más abortos" y de ofrecer a la mujer una información veraz y completa para que garantice el consentimiento informado.  De hecho, la  ley, en su desarrollo, sólo prevé que las pacientes reciban información sobre alternativas al aborto en sobre cerrado. En este sentido, en un nuevo ejercicio de radicalismo, el  PSdG y  BNG se permiten una interpretación tan restrictiva de la ley que les lleva a denunciar cualquier otra forma de informar de esas alternativas, lo que por otra parte es perfectamente legal dado que nada especifica la ley al respecto. Llamativo es que estos mismos partidos no se solivianten cuando se ofrecen enlaces a los abortorios. 

Ello nos arroja otra conclusión que la de que a los impulsores de la nueva ley les importa un comino que la  mujer pueda tomar una decisión libre, imposible si se le hurtan datos, lo que ocurre cuando no reciben una completa información sobre las alternativas existentes al aborto que garanticen el consentimiento informado y que van, eso sí, en detrimento de la caja que realiza el  negocio proabortista.

El aluvión de críticas al que se ha enfrentado en la última semana el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, se ha acrecentado por el mero hecho de ofrecer información sobre alternativas al aborto, en concreto, por el citado enlace a la Fundación Red Madre, una entidad sin ánimo de lucro centrada en la prestación de asistencia y ayudas a embarazadas y madres que se encuentran solas o sin recursos económicos: ya sea ofreciendo comida, ropa o pañales para los recién nacidos, asesorando a las mujeres para encontrar empleo, acompañándolas en su embarazo....

Otras comunidades autónomas también han decidido sumar nuevas iniciativas en pro de informar de las alternativas al aborto, Así, la Generalitat valenciana informará con imágenes a las gestantes, entre ellas de fetos en las diferentes semanas de gestación, alegando que "la vida en formación también necesita protección".

"Escandaloso"

Pero esta labor abnegada -a diferencia del ánimo de lucro que mueve a los abortorios privados-  no merece otro calificativo para los impulsores de la ley del aborto más radical de Europa y de sus socios que el de "escándalo". Así lo ve en concreto la diputada del BNG Ana Pontón, que acusa a la Xunta de querer "dejar en manos privadas" el asesoramiento para las mujeres que "deciden interrumpir su embarazo". Los diputados socialistas se unen a las críticas, mostrando que lo que les atemoriza es la realidad: que el aborto, lejos de un acto banal o el ejercicio de un "derecho" (un bien) como el que se acoge al derecho de irse al cine cuando le apetezca, es una tragedia por la que ninguna mujer desea pasar; que saben que, ofreciendo alternativas, el discurso ideológico se les quedarìa en evidente demagogia. Lo más reprobabble, que estén en juego vidas humanas indefensas y el sufrimiento de por vida de las mujeres que las han gestado.

Núñez Feijóo ha respondido a las críticas, afirmando que el link se adjunta del mismo modo que se informa sobre las posibilidades de abortar, citando por ejemplo los centros habilitados para perpetrar abortos, de modo que Galicia está cumpliendo la nueva norma "en todos sus extremos".