El recurso chileno contra la píldora del día después llega al Constitucional

El recurso chileno contra la píldora del día después llega al Constitucional

Después de aprobaciones, vetos y nuevas aprobaciones, el permiso para dispensar gratuitamente la píldora del día siguiente (PDS) a menores a partir de 14 años sin consentimiento de sus padres ha llegado al Tribunal Constitucional de Chile. La ofensiva pro-abortista puede pararse en Chile.

REDACCIÓN HO, ACEPRENSA, LA NACIÓN.- Como informó HazteOir.org, en el mes de septiembre fueron aprobadas las Normas nacionales sobre regulación de la fertilidad, que incluían ese permiso. La medida fue recusada ante la Corte de Apelaciones, que la prohibió. Una semana después, y con un cambio de magistrados, el recurso del gobierno fue aceptado y se levantó la prohibición.

Un total de 32 diputados de la oposición han presentado una petición al TC para que prohíba la medida adoptada por el Gobierno socialista de Bachelet. El organismo judicial decidió ayer aceptar la evaluación de la propuesta por 6 votos contra 4, lo que significa que tendrá que pronunciarse acerca de su constitucionalidad.

El escrito de los parlamentarios -de la Unión Demócrata Independiente y del Partido Renovación Nacional- defiende que la resolución del Ministerio de Salud atenta contra el derecho a la vida y contra el derecho de los padres a decidir en la educación de sus hijos. Afirman que la vía administrativa (resolución, no decreto) usada por el gobierno buscaba eludir el control de la legalidad de la disposición. Es la primera vez que el TC chileno acepta evaluar el carácter legal de una resolución ministerial.

La ofensiva jurídica se ve apoyada por una fuerte reacción social contra la medida que fomenta el Gobierno, desde los más diversos ámbitos.  El pasado 1 de octubre tuvo lugar una reresentativa marcha pro-vida: una colorida y bulliciosa columna humana se desplazó  por el centro de la ciudad chilena de Concepción, para protestar contra de la medida gubernamental. Bajo el lema Familia: Fuente de Vida y Amor, varios miles de ciudadanos, entre ellos parlamentarios y representantes de distintas confesiones religiosas, sociales y educativas, defendieron el derecho a la vida y el de los padres a que se les consulte antes de distribuir el fármaco abortivo entre sus hijos menores, en una marcha que tuvo una alta repercusión mediática.