Una operación contra la trata de mujeres en Lugo vuelve a evidenciar la realidad del negocio abortista

Una operación contra la trata de mujeres en Lugo vuelve a evidenciar la realidad del negocio abortista

Entre los imputados, el ginecólogo Juan Carlos Abuín, quien cobró 600 euros por el aborto sin anestesia al que sometieron a una de las mujeres -"si no abortas, vuelves a tu país en una caja de pino"- que sufrió además una grave hemorragia.

REDACCIÓN HO.- El sumario de la Operación Carioca contra la prostitución ilegal en Lugo,por la que se veían sometidas  mujeres procedentes de Brasil, revela las amenazas que sufrió una prostituta que fue obligada a abortar en una clínica abortista sin anestesia y sin los medios adecuados. El negocio abortista vuelve a evidenciar su total falta de escrúpulos, y sólo se ha llegado a conocer este hecho por la operación abierta contra la trata de mujeres, lo que tambien cuestiona el celo inspector y más bien apunta a la impunidad con la que operan en estos centros.

Según ha informadola cadena SER, que no cita el nombre de la clínica abortista, la juez de Lugo investiga, entre otros, los presuntos delitos de prostitución, inmigración ilegal, cohecho y aborto. La investigación apunta qye un cliente conocido como Richard dejó embarazada a una de las prostitutas a la que se le oligó a abortar en una 'clínica' a la que acudió acompañada de su novio. Lo hizo amenazada por su pareja que le dijo: "si no abortas, vuelves a tu país en una caja de pino".

El aborto se perpetró sin anestesia y una vez en casa, la joven no paraba de sangrar, pero su compañero se negó a llevarla a un hospital y, según ella, la encerró para que no pudiera salir a la calle. El ginecólogo, Juan Carlos Abuín, imputado también en este asunto, cobró 600 euros por su trabajo.

La Operación Carioca ha desmantelado prácticamente la prostitución ilegal de los clubes de Lugo. Las primeras detenciones se produjeron en octubre de 2009 y salpicaron a los dueños de media docena de casas de citas y numerosos agentes de la guardia civil, la policía nacional o la policía local de esta localidad gallega. Todos ellos ofrecían cobertura a los clubes de alterne investigados a cambio de no pagar por los servicios sexuales de las meretrices.

Según la investigación fue el agente de la policía local José Ramón Vázquez del Río, amigo de Richard y en prisión provisional desde octubre de 2009, el que medió ante el dueño del local en el que ejercía la prostitución esta mujer para que abortara

Origen de la operación

Todo empezó con unas escuchas telefónicas en la Nochebuena de 2008, de ellas derivó la principal operación contra la prostitución ilegal en Galicia en los últimos años con 28 detenidos y seis imputados, entre ellos un ex cabo de la Guardia Civil, un inspector de la policía local y un agente adscrito a la unidad de extranjería.

La juez que instruye el caso les acusa de ocho delitos. Según el auto judicial, colaboraron con el principal acusado, un proxeneta de Lugo que introducía mujeres extranjeras de forma ilegal haciéndolo a cambio de favores sexuales.

La operación desencadenó una operación policial sin precedentes con registros en toda la red de clubes de alterne de la provincia, incluso el ex delegado del Gobierno en Lugo ha declarado como imputado como presunto autor de la omisión del deber al perseguir un delito.