Brutal ofensiva del Gobierno ZP contra Intereconomía

Brutal ofensiva del Gobierno ZP contra Intereconomía

Los Ministerios de Industria e Igualdad abren expediente a la televisión del Grupo por unas declaraciones ya rectificadas del tertuliano Eduardo G. Serrano: los exabruptos sólo dejan de ser punibles cuando son serviles al poder




REDACCIÓN HO / LA GACETA.-  Después de prohibir al tertuliano de El gato al agua Antonio Miguel Carmona seguir participando como contertulio en el programa de la televisión de Interceonomía, el Gobierno socialista ha iniciado una nueva ofensiva contra el Grupo. Los ministerios de Industria e Igualdad se han dirigido por escrito a la cadena para comunicar la apertura de un expediente con motivo de las descalificaciones que el periodista profirió contra la consejera de Sanidad de la Generalitat de Cataluña, Marina Geli, durante su intervención del pasado 3 de junio en el programa que dirige y presenta Antonio Jiménez.


La actuación del Gobierno tiene lugar después de que, tanto el conductor de Buenos Días, España en Radio Inter, como la cadena y el propio Jiménez, se disculparan de forma pública y privada con la afectada, nada más producirse los hechos.


El contertulio descalificó a la consejera de Sanidad catalana tras la publicación en La Gaceta de un reportaje que denunciaba los contenidos de un portal de Internet financiado con fondos públicos de la Generalitat, que pretendía ser una guía de prácticas sexuales para niños y adolescentes.


Según señala la carta remitida por la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones, dependiente del Ministerio que dirige Miguel Sebastián, con fecha de 11 de junio, se ha abierto un “expediente informativo” para investigar si los hechos acaecidos en El Gato al Agua el pasado 3 de junio “pudieran constituir una infracción a lo dispuesto en la Ley 7/2010, de 31 de marzo, General de la Comunicación Audiovisual”.


Asimismo, se establece un plazo de 10 días para que los responsables del programa aporten “cuantos documentos e informaciones estime pertinentes en relación con los hechos descritos”.


Por su parte, el Instituto de la Mujer, perteneciente al Ministerio de Igualdad, se ha dirigido personalmente al director y presentador de El Gato al Agua, Antonio Jiménez, para reprocharle su actitud ante los citados hechos y comunicarle que ha “instado” a la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones a “la apertura de un expediente administrativo por posible incumplimiento del artículo 57.1 de la Ley /2010 de 31 de marzo, General de la Comunicación Audiovisual”.


Por alusiones, Jiménez ha explicado en una carta que tanto los Servicios Jurídicos del Grupo Intereconomía como él mismo, remitieron sus disculpas por escrito a la consejera de Sanidad de la Generalitat, por lo que entiende que “cualquier agravio a la consejera de Sanidad de la Generalitat de Cataluña ha sido convenientemente reparado”.


Además, según señala el periodista en respuesta a Laura Seara, directora general del Instituto de la Mujer, “se han dedicado más de 15 minutos del mismo programa televisivo para proceder a la rectificación y a pedir disculpas a la afectada”, por lo que solicita al organismo “que deje sin efecto cualquier actuación sancionadora emprendida contra este medio de comunicación, por la emisión de un periodista”.


En este sentido, Jiménez, que reconoce que las expresiones utilizadas por García Serrano fueron “desafortunadas” y “groseras”, ha insistido en que estas palabras se produjeron en “un contexto de crítica política amparado por el derecho constitucional a la libertad de expresión” y que estas palabras “iban dirigidas a la iniciativa política y a su trascendencia, y no a la persona y, desde luego, en ningún caso a su sexo”. “No era la condición de mujer de la consejera la que se estaba criticando, sino la política de educación sexual de la Consejería que dirige”, añade la carta


“Palabras imperdonables”


Eduardo G. SerranoEl pasado jueves, el periodista que realizó estas declaraciones regresó a El Gato al Agua para rectificar los términos empleados, que calificó como “palabras imperdonables”, y exonerar de responsabilidad alguna al Grupo Intereconomía. Según afirmó, esos calificativos “me hicieron tanto daño como a usted”, dijo, dirigiéndose a la consejera Marina Geli.


Antes de abandonar la tertulia, García Serrano prosiguió explicando que se sintió “muy dolido” al terminar el programa, porque sus declaraciones están “diametralmente alejadas del estilo que me enseñó mi padre”. Poco antes, el director de El Gato al Agua, había reiterado sus disculpas tanto a la afectada como a la audiencia, y aseguró que “no se volverá a producir” un hecho similar.


¿Dónde está el celo del Gobierno ante los insultos de la izquierda?


El sectarismo se aprecia pronto ante otros sonados casos, que no han merecido la más mínima atención por parte del Ejecutivo. Así, ¿es que ha pronunciado siquiera un comentario frente a los graves insultos e injurias vertidas por Victor Manuel contra monseñor Martínez Camino, y por ende contra los católicos? También la callada, pese a las miles de protestas formuladas en su día, contra la afrenta a todos los españoles de Pepe Rubianes  en horario infantil en la televisión catalana. Y es que el insulto es válido cuando sirve al poder -pasa a ser entonces parte de la entonces la "libertad de expresión"-, y perseguible hasta el extremo, pese a la pronta rectificación, si viene de un medio incómodo, con  las voces discrepantes que no se doblegan.


Si citamos, no paramos: la afrenta a los católicos en Canal+, portagonizada por Javier Krahe, quien se sentará en el banquillo tras “cocinar a un Cristo”; los sonados actos de apoyo a Garzón en la Complutense; los socialistas gallegos, cargando contra la Iglesia aprovechando los nuevos impuestos; los insultos desde El País a las Cofradías; la campaña de insultos del Gobierno de Zapatero contra los ciudadanos participantes de la manifestación del 18-J; el amigo de Zapatero, Hugo Chávez, llamando al Rey, “alcohólico” y “ladrón”; González y sus insultos, al rescate por la fuga de votos de ZP; Zapatero y Zerolo: entre el ridículo y los insultos a raíz del Orgullo Gay, amenazas incluidas, y silenciadas por los medios del Grupo PRISA; la sarta de insultos y difamaciones desde 'El Periódico de Cataluña' contra la COPE y contra la Iglesia Católica; los excesos de Montilla y de su jefe de prensa por sus insultos a la COPE, a 'El Mundo' y a miles de ciudadanos; la callada ante las  amenazas de muerte en Facebook contra los profesionales de Intereconomía; la vandálica agresión contra Hermann Tertsch....