"Una ley de libertad religiosa sólo tiene sentido en las dictaduras"

"Una ley de libertad religiosa sólo tiene sentido en las dictaduras"

"La ley es innecesaria: avanzar en laicidad no es condicionar la libertad religiosa, sino todo lo contrario", señala Rafael Navarro Valls, tras el borrador de reforma filtrado a El País.

REDACCIÓN HO / COPE.- Rafael Navarro Valls, secretario de la Real Academia de Jurisprudencia y catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense, ha hablado en La Mañana de la COPE acerca de la reforma  Ley de Libertad Religiosa, de la que el Gobierno filtraba este domingo al diario El País un borrador. Este adelanto denota, para Navarro Valls, que los únicos aspectos positivos para la libertad religiosa que garantiza la nueva ley están ya tutelados por la Constitución o por las leyes en vigor.

Navarro Valls ha señalado que lo que se ha conocido acerca de la nueva Ley de Libertad Religiosa "tiene cosas positivas y cosas negativas, el problema es que las positivas ya están tuteladas por la Constitución" o bien están incluidas ya en la ley vigente de libertad religiosa o han sido desarrolladas debidamente por la jurisprudencia del Tribunal Constitucional. Por ello, ha destacado Navarro Valls, esta ley "es innecesaria", porque "avanzar en laicidad no es condicionar la libertad religiosa, sino todo lo contrario". "La laicidad o la aconfesionalidad no viene a librarnos de la religión, sino a hacernos oficialmente libres para su práctica", ha aclarado.

"Una ley de libertad religiosa tiene sentido sólo en las dictaduras" para garantizar la libertad religiosa o para acabar la labor iniciada previamente en países que han pasado por una dictadura. Por eso, actualmente, opina Navarro Valls, "la Ley de Libertad Religiosa no tiene demasiado sentido, porque las cosas que supone la verdadera libertad religiosa ya están tuteladas".

Navarro Valls ha destacado que esta ley, frente a la anterior, tiene muchos más artículos (casi 40 frente a los 8 de la ley vigente), algo que interpreta en términos restrictivos. La ley vigente ofrece un marco más amplio, mientras la nueva ley "parece más una ley contra la libertad religiosa", ha concluido.