El empresario español repudiado por cristiano sigue a la espera de juicio en Marruecos

El empresario español repudiado por cristiano sigue a la espera de juicio en Marruecos

Su larga experiencia en Rabat y sus medios económicos han permitido a Francisco Patón recurrir a un abogado que ha dilatado el proceso de expulsión.

REDACCIÓN HO / RELIGIÓN CONFIDENCIAL.- Francisco Patón, gerente de una pequeña empresa de energía fotovoltaica, y con residencia en Rabat, recibió orden de expulsión de Marruecos el pasado 12 de mayo, por su condición de cristiano evangélico. A través de un abogado recurrió la orden a los tribunales y consiguió quedarse a la espera de un juicio. Fuentes españolas que están siguiendo el caso han confirmado a Religión Confidencial que Patón sigue allí y podría ser llamado por el juez en próximos días.

Al empresario español, nacido en Marruecos y con muchos años de residencia en Rabat, le llegó la orden de expulsión después de que la policía hubiera ejecutado más de 100 expulsiones similares. Las razones aducidas por el régimen marroquí al Gobierno español fueron que todos ellos habían llevado a cabo un "exceso de proselitismo".

En el caso de Francisco Patón, su larga experiencia en Rabat, y sus medios económicos, le permitieron reaccionar recurriendo a un abogado que ha dilatado el proceso de expulsión hasta hoy.

Situación muy grave

Fuentes que viven en el país desde hace muchos años explicaban hace unos días a Religión Confidencial que la situación es muy grave, porque las autoridades ven a los cristianos como una amenaza por ser coherentes con su fe, su forma de vida y su servicio a la comunidad.  Así, Marruecos ha expulsado desde marzo a más de 100 cristianos del país y la semana pasada le tocó el turno al primer español. Les ha acusado de "proselitismo y de quebrantar la fe de los musulmanes". Según fuentes de Religión Confidencial, la policía está interrogando al personal musulmán que está empleado en obras sociales cristianas.  

Este lunes, en un editorial, el diario El País denunciaba que "la policía pregunta a los alumnos musulmanes de las escuelas extranjeras en Marruecos si les invitan a participar en fiestas religiosas cristianas".

Pero ellos, todos protestantes excepto un franciscano egipcio, no han hecho nada distinto de lo que hacían hasta ahora. Lo que pocos tienen claro es el detonante de la última oleada de expulsiones. Y hay muchas versiones. La más extendida es que las riendas de los órganos de poder del régimen están en manos de sectores islámicos fundamentalistas.

La campaña emprendida también tiene a la Iglesia Católica en el punto de mira. En la prensa, explican las mismas fuentes se publican interpretaciones falsas de las actividades que se desarrollan en instituciones católicas en Marruecos.

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