Las implicaciones éticas de la creación de vida artificial

Las implicaciones éticas de la creación de vida artificial

El Vaticano pide prudencia a la hora de valorar las implicaciones de la creación de una bacteria artificial y Barack Obama encarga a su comité asesor de bioética un análisis sobre sus consecuencias.

REDACCIÓN HO.- La presunta creación de vida artificial por medios tecnológicos ha desatado el debate ético sobre las consecuencias que el descubrimiento podría acarrear. Desde L'Observatore Romano se ha pedido "cautela" a la hora de valorar y aplicar el descubrimiento del científico Craig Venter, cuyo equipo ha sido capaz de generar por primera vez una célula artificial.

En un artículo firmado por Carlo Bellieni, el diario afirma que se trata de un "óptimo motor", pero puntualiza que, en realidad, con este experimento, "no se ha creado vida, sino que se ha sustituido uno de sus motores":

"Se trata de un trabajo de ingeniería genética de alto nivel, pero como escribe en el New York Times el genetista David Baltimore del California Institute of Technology, no han creado la vida sino que sólo la han copiado".

El articulista del diario oficioso del Vaticano añade que "más allá de las proclamaciones y los títulos de periódico, se ha obtenido un resultado interesante que puede encontrar aplicaciones y que debe regirse por reglas, como todas las cosas que tocan el corazón de la vida":

"La ingeniería genética puede hacer bien. Basta pensar en la posibilidad de curar enfermedades cromosómicas. Se trata de unir al coraje la cautela".

Rino Fisichella, responsable de la Academia Pontificia para la Vida, ha declarado que si este descubrimiento “se emplea para el bien, para tratar patologías, sólo podemos valorarla de manera positiva. Si resulta no ser útil para respetar la dignidad de la persona, entonces nuestra valoración cambiaría”.

Para el cardenal Angelo Bagnasco, responsable de la Conferencia Episcopal italiana, estamos ante "un signo más de inteligencia, el regalo de Dios para comprender la creación y ser capaces de gobernarla mejor. Pero la inteligencia nunca puede estar exenta de responsabilidad".

En Estados Unidos, Obama ha pedido a la Comisión para el Estudio de Cuestiones Bioéticas un análisis sobre "los potenciales beneficios médicos, medioambientales, de seguridad y otros de este campo de investigación, así como cualquier riesgo para la salud, la seguridad y otros".

El objetivo de la Comisión para el Estudio de Cuestiones Bioéticas es realizar "recomendaciones sobre cualquier acción que el Gobierno federal deba tomar para garantizar que América se beneficie de este avance, al tiempo que se identifican límites éticos apropiados y se minimizan los riesgos identificados".