La Audiencia ve posible falsedad en la ocultación de la conexión de ETA y el 11-M

La Audiencia ve posible falsedad en la ocultación de la conexión de ETA y el 11-M

La Audiencia Nacional ha apreciado indicios de un delito de falsedad documental en el informe sobre el ácido bórico que fue remitido al juez del 11-M, al ser eliminada esta referencia que vinculaba a ETA con los atentados en el documento que se remitió al magistrado. La Audiencia considera que el informe ha sido "alterado en su contenido y/o en la persona que realiza la pericia". Tras conocerse la noticia, y mientras el Mundo denuncia nuevas falsedades policiales, Rubalcaba no ha aclarado si mantiene su anunciada denuncia a El Mundo por sostener la manipulación de informes.

REDACCIÓN HAZTE OIR, AGENCIAS.- La Sección Primera de lo Penal de la Audiencia Nacional dictó ayer un auto en el que considera que existen "indicios suficientes para proceder a investigar la posible comisión de, al menos, un delito de falsedad en documento público" por parte de los responsables policiales que, supuestamente, falsificaron unos informes relativos al hallazgo de ácido bórico en el domicilio del procesado por los atentados del 11-M Hassan el Haski.

En este sentido, el tribunal subraya que se incorporó al sumario del 11-M un informe policial "alterado en su contenido y/o en la persona que realiza la pericia, y la asume con su número profesional y firma".

El tribunal acuerda en su resolución remitir a los Juzgados de Instrucción de Madrid, ubicados en Plaza de Castilla, la instrucción sobre los informes supuestamente falsificados, al considerar que la Audiencia Nacional no es competente para investigar este tipo de delito por no encontrarse entre los tipos criminales que tiene encomendados.

El Juzgado de Instrucción número 35 de Madrid instruye la querella que presentó el pasado viernes por estos hechos la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M. Así, la Sección Primera de lo Penal remite a los juzgados madrileños los informes policiales enviados a la Audiencia Nacional por el diario El Mundo, así como un fax del comisario general de Policía Científica, Miguel Angel Santano, en el que aseguraba que el primer documento, el que no se encontraba en el sumario del 11-M, era un "borrador?.

A pesar de la resolución de la Sala de lo Penal, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón tomará mañana declaración en calidad de testigos al comisario general de Policía Científica, Miguel Ángel Santano, y a los cuatro peritos policiales implicados en la realización del informe presuntamente falsificado. Fuentes de la Sala de lo Penal explicaron que Garzón podía mantener estas diligencias, que se realizan dentro de la causa que sigue el Juzgado Central de Instrucción número 5 por los atentados cometidos en Casablanca (Marruecos) en mayo de 2003, en la que también se investiga al procesado por el 11-M en cuya casa se encontró el ácido bórico, Hassan el Haski.

Además de la denuncia de España y Libertad, la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M presentó el viernes una querella contra los responsables policiales ante los Juzgados de Instrucción de Madrid, a los que ahora ha remitido la investigación la Sala de lo Penal. Ayer mismo, el sindicato de funcionarios Manos Limpias presentó en el Juzgado Central de Instrucción número 6, cuyo titular es Juan del Olmo, otra querella por estos mismos hechos. Tanto España y Libertad como la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M presentaron este martes sendas cuestiones declinatorias de competencia ante el Juzgado Central de Instrucción número 5, pidiendo que su titular, Baltasar Garzón, se inhibiese de investigar este asunto.

Por otra parte, El Mundo publicaba ayer que, buscando eliminar cualquier tipo de vinculación entre ETA y el 11-M en todo documento, no sólo se falsificó el realizado por los tres peritos y se borró con ?típex? uno de los nombres de éstos en el libro de registros, sino que también la Policía Científica se encargó a sí misma un nuevo análisis ficticio sobre lo mismo que ya se había estudiado. Esta nueva revelación hecha por el diario se acompaña de los documentos que prueban la nueva petición firmada por el mismo jefe de la Sección de Análisis, Francisco Ramírez, cuyo nombre es el que apareció en el libro de salida.