¿Y por qué no lo dice usted, señor Rajoy?

¿Y por qué no lo dice usted, señor Rajoy?

Después de que otros altos dirigentes del PP, como Pastor o Sánchez-Camacho, manifestaran lo mismo, ahora es Fernández Díaz quien afirma que Rajoy "derogará inmediatamente la ley Aído" si llega al poder.

REDACCIÓN HO.- En declaraciones al diario La Razón, el vicepresidente tercero de la Mesa del Congreso de los Diputados, Jorge Fernández Díaz, ha sido rutindo a la hora de señalarlo:

“Tengo la absoluta convicción de que Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, derogará inmediatamente la “Ley Aído” si antes no ha sido derogada por el Tribunal Constitucional”.

Otros dirigentes del PP, como Ana Pastor y Alicia Sánchez -Camacho, ya han manifestado este mismo compromiso, que cada vez reclaman más en el seno del PP, aunque cierto es que otros mantienen la ambigüedad. Entonces, siendo necesaria la claridad en un tema tan fundamental y habiendo manifestado el propio presidente del PP que “no hay nada más progresista que defender el derecho  a la vida”, ¿Por qué Mariano Rajoy se resiste formular el mismo compromiso, y garantiza además que lo llevará en su programa electoral?  Máxime cuando la sociedad española ha mostrado su rechazo mayoritario a esta ley que ha dividido a España en diversos frentes –político, judicial, social …- y ha reclamado mayoritariamente a los políticos tal compromiso con la derogación de una ley impuesta e injusta.

Mientras, Fernández Díaz mostró al diario de Vocento su confianza en que “no hay mal que cien años dure”, y añadió que la esperanza está en las urnas, “que es donde podemos manifestar nuestras preferencias, defenderlas y cambiar así el estado de las cosas” para que “pasen democráticamente Zapatero y su proyecto, y el respeto a los derechos fundamentales se convierta en una realidad en nuestro país”.

Libertad religiosa

Fernández Díaz participa en el Congreso Mundial Universitario en homenaje a Juan Pablo II, que se celebra hasta el domingo en la Universidad Católica San Antonio de Murcia;  el dirigente popular ofreció una disertación centrada  en la paz y la bioética, y afirmó que “el Papa polaco fue un gigante en la defensa de los derechos humanos”, y recordó que “el primer derecho humano es el derecho a la vida, que en España está siendo vulnerado absolutamente; la aprobación de la “Ley Aído” es un ejemplo triste y lamentable de ello”.
En la misma línea, Fernández Díaz denunció que la libertad religiosa está amenazada por una medida, anunciada por el Gobierno central, que es la reforma de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa (aprobada en 1980). El deseo de reformarla, según el vicepresidente tercero del Congreso, sólo puede entenderse atendiendo a «la línea de ese proyecto radical  y laicista que tiene el Gobierno de Zapatero».
Fernández Díaz añadió:

“Espero que alguna vez venga la razón al Gobierno del señor Zapatero y deje de intentar imponer su proyecto ideológico, y se limite a cumplir lo que dice la Constitución de 1978, que define a España como un Estado aconfesional”.

 Parafraseó además al Papa homenajeado en uno de sus mensajes de 1999: “Cuando se acepta sin reaccionar la violación de uno cualquiera de los derechos fundamentales, todos los demás están en peligro”, e incidió en las enseñanzas del Pontífice respecto a ideas como el terrorismo o la “cultura de la muerte”.
Entre los distintos ponentes, destacó el  cardenal Ricard Maria Carles, arzobispo emérito de Barcelona, que profundizó sobre el Misterio de la Trinidad en Juan Pablo II, que enlaza “amor, relación y comunión” en la Eternidad, en las tres Personas de Dios. Hoy viernes intervendrán cinco cardenales: el colombiano Darío Castrillón hablará sobre el sacerdocio; Franc Rodé, prefecto para los Institutos de Vida Consagrada, sobre los religiosos; el dominicano Nicolás de Jesús López, sobre la relación entre el Papa polaco e Iberoamérica; Paul Poupard, que presidió el Pontificio Consejo para la Cultura, sobre la visión cultural de Juan Pablo II, y Stanislaw Rylko, actual presidente del Consejo para los Laicos, sobre su aportación de cara al tercer milenio.