"Santidad, no está solo: el Pueblo de Dios está con usted"

"Santidad, no está solo: el Pueblo de Dios está con usted"

“No se deje impresionar por habladurías del momento, por las pruebas que a veces golpean a la comunidad de los creyentes”, expresa el cardenal Sodano al mostrarle el apoyo de toda la Iglesia.

REDACCIÓN HO.- El cardenal decano del Sacro Colegio Pontificio, Angelo Sodano, quien fuera secretario de Estado vaticano, leyó en la Misa de Pascua de Resurrección, ante el Papa Benedicto XVI, un breve mensaje en el que quedaba claro el apoyo de todos los fieles cristianos al Pontífice ante la burda y hostil campaña de desprestigio desatada contra Benedicto XVI:

"Santo Padre, el pueblo de Dios está con usted. Que no se deje impresionar por habladurías del momento, por las pruebas que a veces golpean a la comunidad de los creyentes".

Palabras inusuales en una ceremonia de este tipo con la que se saltó la milenaria tradición –nunca la Solemne Misa de Pascua ha estado presidida por una felicitación al Pontífice-, pero que acompañan a la fortaleza que está demostrando el Papa en un momento tan difícil y dolorosa, mostrándole la cercanía y el apoyo de toda la Iglesia.  Unas palabras que ha destacado la prensa internacional, y así en España tres diarios nacionales le dedican su portada: La Razón, ABC y El País. "La Iglesia está contigo, dulce Cristo en la tierra", eran las palabras inesperadas y conmovidas de quien también conoce los pasillos vaticanos hacia el Santo Padre.

"La Iglesia está con usted, con usted están los cardenales, colaboradores, los obispos de las 3.000 circunscripciones y los 400.000 sacerdotes que sirven generosamente al pueblo de Dios en las parroquias, las escuelas, los hospitales y las misiones", afirmaba Sodano, añadiendo, al recordar las palabras pronunciadas por el Papa el pasado Jueves Santo al citar a San Pedro "Jesús, insultado, no respondió a los insultos".

Acoger la vida humana

Benedicto XVI, al que se le veía un semblante sino triste sí preocupado, sonrió agradecido en respuesta al mensaje leído por el cardenal Sodano, al terminar la Misa dirigió su mensaje pascual, presidido por las felicitaciones en 65 idiomas y la bendición Urbi et Orbi.

En su lúcida radiografía de los males del mundo denunció la trágica y múltiple expresión de la cultura de la muerte que se va extendiendo. Sin citar expresamente la palabra “aborto”, fue muy contundente y claro al indicar que “no se puede construir un futuro de amor y de verdad sin respetar y acoger la vida humana”. 

El Papa habló del éxodo del pueblo israelí, advirtiendo que la humanidad necesita también un éxodo que no se limite a retoques superficiales, sino "una profunda una conversión espiritual y moral". Habló de los focos de tensión y violencia y apeló al diálogo y a la solidaridad, dejando prendida la luz de la esperanza y de la paz. El Pontífice también rezó por los pobres y las personas en dificultad, empezando por Iraq y Tierra Santa y sin olvidar a Iberoamérica y el Caribe, cuyos países "experimentan un recrudecimiento de los crímenes ligados al narcotráfico", lamentó. En particular, mencionó a Haití y Chile, que en los últimos meses han sufrido la devastación provocada por sendos terremotos. También oró por África y las naciones de este continente que se hallan en guerra, así como los países golpeados por el terrorismo.