La defensa de la vida, clave en la aprobación de la reforma sanitaria de EE.UU.

La defensa de la vida, clave en la aprobación de la reforma sanitaria de EE.UU.

La reforma ha salido adelante en una ajustada votación, tras arrancarse a Obama un compromiso explícito frente a la financiación pública del aborto.

REDACCIÓN HO.- Esta madrugada la Cámara de Representantes ha aprobado la reforma sanitaria planteada por  Barack Obama, por 219 votos a favor y 211 en contra. Ningún republicano ha apoyado esta reforma y a este rechazo se han sumado 34 demócratas. División en la Cámara, pero al fin y al cabo tres votos más de los que Obama necesitaba para ver aporbado su proyecto.

La defensa de la vida frente al aborto, clave

No obstante han sido finalmente el partido del propio presidente el que ha hecho posible que el proyecto saliera adelante, una vez que se alcanzo el acuerdo con un grupo de congresistas demócratas católicos, que exigían para apoyarla garantías más explícitas de que no se destinarán fondos públicos para financiar abortos.

El acuerdo llegaba así tras el compromiso del presidente Obama de firmar una orden ejecutiva que refuerce la prohibición de destinar fondos públicos para abortos.Se repite pues lo que sucedió el  pasado noviembre, cuando la Cámara de Representantes aprobó por la mínima el proyecto gracias al respaldo de estos diputados.

En una breve alocución desde la Casa Blanca, el presidente de los EE.UU. afirmaba que el voto de la reforma había sido difícil, pero que había sido un voto correcto, y que no era el triunfo de ningún partido, sino del pueblo americano y del sentido común. Obama cita "el cambio", el argumento que le hizo llegar hasta la presidencia de los Estados Unidos:

“Esta no es una reforma radical, pero es una reforma importante. Esta reforma no acabará con todos los defectos del actual sistema, pero nos lleva en la dirección correcta. Esto es lo que el cambio significa”.

La reforma será ley pase lo que pase en la Cámara Alta, que todavía tiene que aprobar las enmiendas introducidas por el procedimiento de reconciliación. Allí basta una mayoría de 51 escaños y los demócratas tienen 59. El portavoz de los demócratas, Harry Reid, ha asegurado que cuenta con una "buena mayoría" para sacarlas adelante. Por escrito.

El principal lastre con que nace es la oposición total del partido Republicano. Consideran que es un mamotreto "socialista" que dispara el déficit público y da carta de naturaleza a la intervención del Estado en la economía. Prometen revocar la ley si ganan las elecciones el próximo mes de noviembre. En los aledaños del Capitolio, dos millares de miembros del "tea party" pedían "matar la ley".

Con esta aprobación, el presidente se saca de su mesa de trabajo un tema que había hecho prioritario desde que entró en la Casa Blanca y que mantenía atravesado, hace más de un año. Por fin puede presentar además ante la opinión pública un triunfo, calificado de “histórico” por toda la prensa estadounidense en sus primeras páginas.

Así, tras dejar de lado uno de los asuntos más incómodos para su presidencia, a partir de ahora Obama podrá dedicar más tiempo a otros asuntos, tanto internos como internacionales. Tiene en su mesa importantes temas como la reforma del sistema financiero, llevar a cabo la importante promesa de reforma del sistema de inmigración o retos en el panorama internacional como el proceso de paz en Oriente Próximo o la situación con Irán, además de los conflictos abiertos en Afganistán e Irak.