Tras el aborto, las izquierdas introducen hoy la eutanasia por la puerta de atrás en Andalucía

Tras el aborto, las izquierdas introducen hoy la eutanasia por la puerta de atrás en Andalucía

«<a href="http://www.hazteoir.org/node/28881">No a las sedaciones terminales ‘a la carta’ en Andalucía</a>»
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REDACCIÓN HO.-  Esta tarde se vota en el Parlamento andaluz para su aprobación el proyecto de Ley de Derechos y Garantías de la Dignidad de las Personas en el Proceso de la Muerte, mal llamada Ley de Muerte Digna, que saldrá adelante con el apoyo de las izquierdas –PSOE e IU- y quien sabe si hasta del PP, que a estas alturas sigue dilucidando su postura y que a tenor de lo que señalan los medios siguen, aunque asombre, sin tener nada clara.

Una normativa que, como denuncia HO y miles de ciudadanos a través de la alerta publicada en nuestra web, establece la sedación terminal a la carta, introduciendo un precedente para la introducción de la eutanasia y recortando otro grado más la libertad de conciencia de médicos y auxiliares sanitarios, a los que convierte en simples funcionarios ejecutores de decisiones terapéuticas arbitrarias basadas en una voluntad ilimitada del paciente.

Con ella, una menor de 16 años podrá decidir su sedación terminal sin necesidad alguna de que intervengan o lo conozcan siquiera sus padres, o familiares y médicos de un paciente terminal inconsciente (por ejemplo, un anciano) podrán decidir si le administran una dosis letal de sedante para “no prolongar su agonía”. Con esta ley, el paciente podrá igualmente rechazar o paralizar cualquier tratamiento o intervención, aunque ello pueda poner en peligro su vida. Una ley ambigua, que bajo el eufemismo falaz de “muerte digna” se convierte en el primer paso para legalizar la eutanasia.  

También los obispos andaluces se han pronunciado claramente contra la normativa.  Señalan los prelados que las ambigüedades contenidas en esta ley son suficientes como para abrir el camino a interpretaciones contrarias a la dignidad de la persona en el proceso de su muerte, con el riesgo de favorecer una forma de eutanasia encubierta.

El Foro andaluz de la Familia, por su parte, también sostiene que existen más elementos negativos que positivos en esta ley, pues no garantiza entre otras cosas, recalca, el derecho a la objeción de conciencia para los profesionales sanitarios.