En Barcelona, más de 3 mil personas se manifestaron por la Vida

En Barcelona, más de 3 mil personas se manifestaron por la Vida

“¿Cómo es posible que los drogadictos y alcohólicos reciban ayudas del gobierno y las embarazadas no?”.

REDACCIÓN HO.- Como tantas otras en toda la geografía española, la concentración convocada para ayer domingo 7 de marzo en la Plaza Bonanova de Barcelona constituyó un clamoroso éxito, pues fueron muy numerosos los catalanes que se dieron cita allí, para reivindicar la defensa del derecho a la vida de los niños no nacidos y rechazar la nueva ley del aborto.

El evento coincidió con los que, con la adhesión de más de 300 entidades, tuvieron lugar en toda España, bajo el lema España, Vida sí. La concentración de Barcelona estaba organizada por Derecho a Vivir (DAV), Foro Catalán de la Familia, Árbol de la Vida, HazteOír Cataluña (HO), Foro Arbil, Fundación Persona, Convivencia Cívica Catalana, Instituto de Política Familiar de Cataluña (IPF), Red Misión, Desarrollo Integral de la Familia (DIF), Proyecto quiero vivir, Juristes Cristians de Catalunya y Profesionales por la Ética de Cataluña.

Al acto asistieron más de 3 mil personas que llenaban la Plaza Bonanova y sus alrededores, llevando numerosas pancartas, carteles y globos. Hubo varias intervenciones y actuaciones dirigidas a los niños.

Tania Fernández, de Derecho a Vivir, recordó que el 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer, destacando que el aborto es también “violencia contra las mujeres embarazadas y las niñas que representan más de la mitad de abortos que se producen”. Así mismo, criticó que el Gobierno apoye el aborto. “Mientras defiende la abolición de la pena de muerte, guarda un silencio cómplice frente al aborto selectivo de las niñas en países como China y la India”, señaló la portavoz de DAV, quien además reclamó más medidas para conciliar la vida laboral y familiar y  recordó que muchas trabajadoras son despedidas o sufren acoso laboral a causa de sus embarazos.

Barcelona%207-M.preview.JPGJaume Subirana, deHazteOír Cataluña (HO), manifestó: “Estamos hoy aquí  para decir a todos los políticos, independientemente del partido en que militen, que los catalanes y los españoles estamos por la vida”. “No queremos más muertes por aborto - sentenció Subirana-, queremos dejar claro que no actuamos representando a ningún partido político ya que la vida está por encima de cualquier ideología política”. El representante de HO también denunció el constante incremento del aborto, que es la principal causa de muerte en Cataluña y en España. Así mismo, destacó que en 2008 las cifras fueron de cerca de “27 mil y 115 mil”, respectivamente. Subirana habló del negocio que se oculta tras “este crimen” que mueve cada año más de 57.500.000 de euros; es decir, prácticamente 10 mil millones de pesetas.

Roser Bruch, de Árbol de la Vida, explicó el apoyo social y psicológico que su entidad presta a las mujeres embarazadas para que sigan adelante. Bruch informó que en España hay 12 mil personas en lista de espera para adoptar y se preguntó “cómo es posible que los drogadictos y alcohólicos reciban ayudas del gobierno y las embarazadas no”.

Jorge Buxadé, presidente del Foro Catalán de la Familia, llamó a continuar las movilizaciones porque “hay que luchar para conseguir la completa abolición del aborto, defender el derecho a la vida desde su inicio y apoyar a las mujeres embarazadas”. Añadió que “el aborto ha de aparecer en el centro del debate político para conseguir que en las Cortes haya partidos claramente a favor de la vida”. 

Finalmente Liberto Senderos, de Jóvenes Hazte Oír Cataluña y María Menéndez, de Profesionales por la Ética, leyeron el manifiesto España Vida sí. La declaración considera que el “aborto es un ataque a la vida humana y a la mujer, critica la nueva Ley aprobada por las Cortes” y propone que se derogue y que se promuevan leyes que protejan el derecho a vivir y el derecho a ser madre, amparando la vida en todo momento y ayudando a las mujeres embarazadas. Senderos y Menéndez también señalaron que se debe “respetar el derecho de los padres a formar a sus hijos en materia de educación sexual según sus propias convicciones, así como el derecho a la objeción de conciencia del personal sanitario”.