“Arte” blasfemo, el recurso de los mediocres

“Arte” blasfemo, el recurso de los mediocres

<a href="http://www.hazteoir.org/node/28054">«Pincha aquí para exigir a la Universidad de Granada que deje de colaborar en una exposición blasfema»</a>

REDACCION HO.- ¿Conocería alguien a un fotógrafo llamado Bayona si no expusiera una colección de fotografías blasfemas en una sala granadina? La agresión de las creencias de los demás es el recurso habitual (y fácil) de quien pretende pasar por artista cuando en realidad no sobrepasa el nivel del exhibicionista. A falta de un programa de televisión con el que hacerse famoso, el supuesto “artista”, en este caso un fotógrafo, recurre a la blasfemia para hacerse notar, y luego trata de convencer a quien le escucha de que lo suyo es una manifestación artística.

A Bayona, el fotógrafo, la universidad de Granada le ha abierto las puertas para colgar unas fotografías en las que Jesucristo aparece como un cliente de bares homosexuales, la Virgen es una prostituta de carretera, San José, un camello y el pesebre, un lupanar. El periódico Granada Hoy lo describe de esta forma:

“El hijo de Dios se mueve en estas instantáneas por locales de ambiente acompañado de apóstoles musculados y muere a la salida de una discoteca, de madrugada.”

Pero a Bayona, el fotógrafo, que expone tantas fotografías como “estaciones del viacrucis”, la blasfemia fotografiada no le basta y, en su búsqueda de más plano y más cámara, une al insulto retratado el verbal. Son las declaraciones que hoy recoge la prensa granadina, en las que este aspirante a bufón mediático define así a Jesucristo:

“Marica pero nacido en la periferia suburbial de cualquier gran ciudad y probablemente influido por la sociedad de consumo en la que vivimos con droga, fama rápida, música, sexo... También influenciado por la televisión y programas como Gran Hermano.”

Bayona, el fotógrafo que habla de “nosotros los artistas” como un Lolaflores redivivo, reconoce que lo suyo no es arte, sino deposición:

“Los artistas tenemos que vomitar, algo con lo que experimenté en una instalación con imágenes de gente vomitando leche e intercambiándose estos fluidos.”

A partir de tan nobles materiales y echando mano a su “artística” visión del mundo, Bayona, el fotógrafo blasfemo, friqui y “artista” en plural, afirma que cuenta “las verdades que todos saben pero que nadie quiere escuchar":

"Imagino que habrá sectores puritanos que se pueden sentir molestos pero creo que las fotos están en el punto justo, sin llegar a ser ordinarias ni vulgares pero con el punto necesario para ser subversivas pero sin caer en el escándalo fácil."

Resulta difícil desentrañar quién es más majadero en esta historia, si el “artista” que ha querido exponer 14 blasfemias de las estaciones del Via Crucis, o la Universidad de Granada, que ha facilitado sus vómitos:

“Para esta muestra he necesitado de dos becas, debido a su elevado coste.”