Crisis: ¿por qué dicen “España” cuando quieren decir “PSOE”?
Los promotores del estatuto catalán se vuelven patriotas y ante el caos que han provocado pretenden que existe una conspiración universal contra España.
REDACCION HO.- ¡Vienen a por nosotros! Esa es la consigna que el poder político y mediático trata de inocular en la opinión pública desde hace algunos días, tras la debacle provocada por un gobierno que ha entrado en barrena.
"Van a por España" titula hoy El País. El artículo, muy al gusto de PRISA, una "sábana" larguísima, solo reconoce en un par de líneas lo que de verdad está pasando:
"En el fondo, los ataques de las Bolsas son una moción de confianza a la política económica del Gobierno de Zapatero. Un examen a la credibilidad del Gobierno español."
El resto es ¡nos persiguen! La izquierda política y mediática, a fuerza de repetir comportamientos totalitarios y gestos y usos propios del franquismo, recupera la conspiración judeomasónica del general asomado a la Plaza de Oriente. ¡Van a por España!
Los inventores del "Gobierno de España" hasta en la sopa, argucia con la que pretendieron disfrazar el hecho de que estaban vendiendo la nación a parcelas a los grupitos nacionalistas a cambio de seguir en el poder, echan mano ahora de algo similar. ¡Van a por España!
La desconfianza que genera un ejecutivo instalado en la pasividad, cuando no en la torpeza continua, ha provocado el hundimiento de la bolsa. Los inversores locales y exteriores han salido pitando y el responsable de la estampida se frota las manos: soy inocente, van a por España. El recurso a la conspiración universal se ha convertido en tabla de supuesta salvación a la que se aferra el PSOE, aunque está por ver que logre sacarle algún rendimiento.
Las declaraciones económicas de Joaquín Almunia y políticas de José María Barreda, de pronto convertidos en "extranjeros" dentro de su propio partido; los supuestos movimientos contra el euro denunciados por De la Vega; las acusaciones que Zapatero tuvo que escuchar en Davos; todo ha ayudado a crear en el imaginario socialista la figura de la víctima, ellos mismos, doliente ante la incomprensión universal. Y como los buenos populistas hispanoamericanos, rápidamente se han envuelto en la bandera. Chávez y Kirchner se dan la mano en el mensaje zapatero. ¡Van a por España!
M. Vidal Dom, 07/02/2010 - 10:26h
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios














De momento el Sr. Leguina se
Guido: Es decir, que los