El lobby gay no podrá recortar la libertad de la Iglesia para contratar a su personal laboral

Harriet Harman, ministra británica de Igualdad

Rechazada en la Cámara de los Lores una proposición laborista que pretendía imponer a la Iglesia los comportamientos de sus sacerdotes.

REDACCION HO.- Obligación de contratar homosexuales y transexuales en nombre de la ley de igualdad. Prohibición de que la jerarquía eclesiástica pueda pedir cuentas a empleados laborales o sacerdotes que quieran cambiar de sexo, o mantener una relación amorosa heterosexual u homosexual. Ese era el proyecto que pretendía sacsr adelante el gobierno laborista británico.

La ley de igualdad del Reino Unido, similar en insensateces a la española, quería dar un paso más y, animada por la igualitaria ministra del ramo y de la rama, Harriet Harman, llegó a la Cámara de los Lores para convencerles de que debía acabarse la supuesta discriminación en la Iglesia.

Cuando presentó el proyecto, y antes de iniciarse el trámite parlamentario, Harman definió así las intenciones de la izquierda británica:

"Las circunstancias en las que las instituciones religiosas pueden practicar la plena igualdad son pocas y distantes. Aunque el Estado no intervenga en el ritual o los asuntos doctrinales, estas comunidades no pueden permanecer al margen del ámbito de aplicación de la ley contra la discriminación.

Los miembros de los grupos religiosos tienen un papel en la elaboración de argumentos  para una aceptación mayor de las lesbianas, gays, bisexuales y transexuales en sus propias comunidades. Pero mientras eso no sucede, el Estado tiene el deber de proteger a las personas de un trato injusto."

La Cámara de los Lores le dio con la puerta en las narices al tinglado organizado desde Downing Street por el lobby gay.

En la votación 216 lores rechazaron la reforma de la ley de igualdad del Reino Unido y  178 lo aceptaron, lo que supone una importante derrota para la ministra de Igualdad.

Harman puede intentar ahora que se aprueben sus enmiendas en la Cámara de los Comunes, pero se arriesgaría a perder el proyecto de ley en su totalidad porque dispone de poco tiempo, ya que el próximo mayo se celebran elecciones legislativas.

La otra opción sería retirar la propuesta, pero entonces la legislación de Reino Unido no concordaría con una directiva europea vigente.

Los parlamentarios cristianos votaron en conciencia

En el extremo opuesto de lo que sucede en nuestro país, en el parlamentarismo británico se utiliza la conciencia. Así, el laborista Lord Davies se opuso a la propuesta de la ministra:

"Mi apoyo al Gobierno está por detrás de mis opiniones cristianas. Bajo mi punto de vista, las normas y la moral del la Iglesia cristiana hacen de este país un lugar mucho mejor, y siempre me opondré a cualquier medida que busque marginar a la Iglesia cristiana."

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