Defensores de la vida y la familia celebran la inesperada victoria de Brown

Defensores de la vida y la familia celebran la inesperada victoria de Brown

<a href="http://www.hazteoir.org/node/27284">«Los republicanos rompen la 'supermayoría' demócrata en el Senado»</a>

Aunque no rechaza con firmeza al aborto, hace fuerte oposición a las políticas proabortistas de Obama -en concreto a su reforma sanitaria- y a que se financien con fondos públicos en el exterior, y rechaza la equiparación del matrimonio a las uniones homosexuales.

REDACCIÓN HO / PRI.-  "Nadie pensó que un republicano conservador podría ganar en Massachusetts, el más liberal de los estados norteamericanos y por mucho tiempo la poderosa plataforma del icono liberal Teddy Kennedy," señalaba Steve Mosher, presidente de Population Research Institute, el  pasado miércoles apenas se supo la noticia de los resultados electorales. "El senador Scott Brown hizo lo que nadie pensó que sería posible. Quedarse con el sitio del más recalcitrante demócrata pro aborto, en medio del gobierno más abortista de la historia de este país".

 "A pesar de que los demócratas superan a los republicanos tres a uno en ese Estado -observa Mosher-, Brown ganó  con el 52% de los votos, mientras que su contrincante demócrata, Coakley, obtuvo el 47%.  Barack Obama ha recibido un durísimo golpe porque fue personalmente a apoyar la candidatura de Coakley. Puso su prestigio y su influencia personal en juego y perdió". 

Mosher, especializa en la investigación sobre población, explica que, precisamente por ello, las implicaciones del triunfo de Brown son mucho más decisivas:

"Su victoria deja en ruinas a un pretendido gobierno de Barack Obama, Harry Reid y Nancy Pelosi para controlar el mundo. Esta derrota de los demócratas en Massachusetts significa también un triste final para el proyecto de ley de la reforma de la asistencia médica estatal de Obama, más conocido como Obamacare, que incluía entre otros males, la financiación pública del aborto. También significa el fin de las idas y venidas en todo este capítulo del aborto con fondos públicos y el proyecto de ley anticalentamiento global dirigido hacia un mayor control de población".

La Victoria de Brown, afirmó Mosher, "también pone en duda otros proyectos de la izquierda que perjudican la vida y las familias en los Estados Unidos y en el extranjero".

Hablando sobre las elecciones que tendrán lugar en Noviembre 2010 para elegir una parte del Senado y de la Cámara de Representantes, Mosher señaló que la victoria de Brown es un "entusiasmante preludio":

"Si Obama es inteligente abandonará sus propuestas radicales de aborto y control de población, que amenazan echar por tierra su presidencia". Sin embargo a definición de fanático es aquel que redobla sus esfuerzos cuando ha perdido de vista sus objetivos".

El senador electo Scott Brown no se opone firmemente al aborto y lo ha calificado como una "decisión que al final debería ser tomada por la mujer consultando a su médico," según su página web. Sin embargo, era una opción política conservadora en relación a su competidora y a la tendencia general demócrata del gobierno de Obama. Scott ya expresó su firme oposición al proyecto de ley de asistencia médica del Senado en su actual forma. Su oposición se basa principalmente en su aversión a un sistema estatal de asistencia médica y su costo. Scott también se ha declarado a favor de la política de Ciudad de México que prohíbe financiar el aborto en el exterior con dinero del gobierno de USA y en contra de equiparar el matrimonios a las uniones homosexuales.