El gran pacto educativo que busca Gabilondo, inviable si se ignora a los padres

El gran pacto educativo que busca Gabilondo, inviable si se ignora a los padres

"El respeto a la libertad ideológica y de conciencia no puede quedar fuera del pacto", advierte tanto al Gobierno como al PP la federación nacional de España Educa en Libertad (ESEL), con especial atención a EpC.

REDACCIÓN HO.- Ante las palabras del Ministro de Educación  sobre la "viabilidad" de un pacto educativo, las plataformas de padres, agrupadas en la federación nacional España Educa en Libertad, manifiestan lo siguiente:

  • La Federación de Plataformas de Padres por la Libertad de Educación, ESEL, siempre ha defendido la necesidad de un Pacto educativo ante la grave situación en que se encuentra el sistema educativo español y, concretamente, como única vía posible de solución del conflicto creado por la configuración normativa de Educación para la Ciudadanía, conflicto que no podrá resolverse si se excluye de dicho Pacto a los padres afectados.
  • Pese a ello, el ministro se empeña en vender, a cualquier precio, la viabilidad de dicho pacto, que, de alcanzarse, se hará sin tener en cuenta a los padres, principales responsables de la educación de sus hijos y pieza imprescindible para una verdadera educación.
  • Es, por tanto, incomprensible que a lo largo de esos meses de reuniones y conversaciones, que dice haber mantenido "con diversos sectores representativos de la sociedad", no haya encontrado tiempo para recibir a los representantes de los padres, con quienes existe un conflicto abierto por la implantación de Educación para la Ciudadanía, conflicto que se va agravar con la nueva intromisión del Estado en una cuestión  que afecta al ámbito privado y de la conciencia: la imposición de la Educación sexual obligatoria.
  • Desconocemos el "documento de bases" para alcanzar ese "gran pacto" del que habla el ministro, pero por sus palabras entendemos que se ha eludido ese gran conflicto abierto en educación: el atropello de los derechos fundamentales y de la libertad de los padres para decidir y elegir la formación moral de sus hijos, derechos y libertades que se ven atacados constantemente y de forma incuestionable. Sin afrontar estas cuestiones el pacto se quedará en un simple acuerdo circunstancial, motivado por intereses partidistas ajenos al interés general de la Educación en nuestro país, no se resolverán los principales problemas que la aquejan y desde luego el debate educativo seguirá candente en la sociedad española, que no se resignará a sufrir el mal hacer de este gobierno.
  • Si el Partido Popular es capaz de alcanzar un pacto con el Gobierno en el que se excluya el respeto a los derechos y libertades de los padres, estará traicionando con sus hechos las buenas palabras y promesas que ha hecho en tantas veces en público. No se entendería que el partido de la oposición llegara a ningún pacto con el Ministerio de Educación si no se rectifica la política de imposición ideológica de este Gobierno en el ámbito educativo.
  • Cualquier pacto o consenso que se alcance a espaldas de los padres y que no recoja medidas eficaces para garantizar el respeto a la libertad ideológica y de conciencia y el derecho a elegir la formación moral de nuestros hijos será inútil en la práctica, y se perderá una magnífica ocasión de revisar a fondo el sistema educativo, tan necesitado de cambios profundos y definitivos.