Fallece en Sevilla el sacerdote, prolijo escritor y periodista José María Javierre

Fallece en Sevilla el sacerdote, prolijo escritor y periodista José María Javierre

«ÚLTIMA HORA: el cardenal  Amigo presidirá mañana viernes, a las 10:30 h. en la Catedral de Sevilla, la Misa funeral.»

Ha muerto a los 85 años quien fuera ente otros cargos subdirector de Ecclesia, director de El Correo de Andalucía y jefe de la sección de Religión en el Diario Ya.

  • ÚLTIMA HORA: el cardenal  Amigo presidirá mañana viernes, a las 10:30 h. en la Catedral de Sevilla, la Misa funeral.

REDACCIÓN HO / ECCLESIA DIGITAL.-  José María Javierre ha fallecido a los 85 años en Sevilla, ciudad que le nombró Hijo Adoptivo, tras una larga enfermedad. Nacido en Lanaja (Huesca) en 1924, se doctoró en Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca y se diplomó en periodismo por la Escuela Oficial de Madrid.

Entre sus actividades periodísticas destaca la de editorialista y corresponsal en Italia y director de la sección de Religión del diario Ya, al tiempo que fue cofundador de la editorial PPC y de la revista Vida Nueva y director del diario 'El Correo de Andalucía', así como director de El Correo de Andalucía y subdirector de Ecclesia. Fue, además, director del semanario cultural Tierras del Sur y colaborador de Radio Vaticana y de Televisión Española.

Javierre era un aragonés tenaz cien por cien, ahora fuertemente arraigado en Sevilla. Autor prolijo, capaz de sacar adelante los 32 tomos de la Historia de la Iglesia, de Fliche-Martin, o la Enciclopedia de Andalucía, era tan conocedor de la pastoral rural, que ejerció por el Pirineo, recién ordenado sacerdote, en 1947, como pensador, lo que demostró en sus cargos de vicerrector en el Colegio Español de Roma y rector, cuando el colegio español daba sus primeros pasos, del de Munich.

Como señala D. Lamberto de Echeverría  en un artículo que hoy recupera Ecclesia Digital, era un periodista inquieto, viajero incansable, práctico en programas de televisión, conferenciante apetecido y muy solicitado, consiguió aunar una vida errante con una sólida labor que parecía exigir permanecer sedentario. Parecía como si su recia complexión le permitiera trabajar durante horas y horas, entre un viaje y otro, y sacar adelante libro tras libro. Empezó con San Pío X, la biografía que ahora se reedita. Se había ganado ya, en Incunable, el periódico sacerdotal que él fundó en Salamanca, y en otras muchas publicaciones, buena fama de poseer una pluma bien cortada, pero se ignoraba si esa pluma podría ser utilizada al servicio de la erudición en una biografía documentada.

Y allá, en 1951, demostró que era perfectamente compatible documentarse a fondo con escribir en un estilo lleno de color, de brío y de vida. El éxito del libro fue tal, que transformó a Javierre en el biógrafo más buscado de España. Apenas ha habido causa de beatificación o canonización, asociación o grupo, entidad o fundación que no haya soñado un día encargar la biografía de su fundador a Javierre. Éste ha escrito muchas, pasan de la veintena.

En ellas hay páginas de verdadera antología, con un asombroso dominio de la lengua castellana. Siempre un enfoque religioso da fe de la condición sacerdotal del autor. La erudición se esconde, pero quien tiene costumbre de leer historia se da cuenta de que existe. Causa asombro que esas biografías se hayan escrito en un continuo viajar, haciéndolas compatibles con el asiduo ejercicio del periodismo y la promoción de otras empresas eruditas.

Javierre no ha sido nunca un hombre exclusivamente de despacho, el historiador que se encierra con su fichero para escribir aislado de la realidad. Sus innumerables contactos con la política, con el periodismo, con el mundo editorial, con toda clase de iniciativas, dan a sus libros una frescura que no suele encontrarse en otros trabajos históricos.

La fundación del periódico sacerdotal Incunable y de la revista poética Estría; los pasos iniciales de PPC; sus años de vicedirector de Ecclesia; semanario religioso Vida Nueva; la puesta en marcha de la editorial Alameda; las altas cotas de popularidad alcanzadas bajo su dirección por Hogar 2000; la colección Remanso; los comienzos de la editorial Argantonio; la Enciclopedia de España y América; su actividad periodística en Ya, y como director, por dos veces, de El Correo de Andalucía..., forman parte de una enumeración que da idea de la riqueza de esta vida, pero dejan siempre el temor de haber olvidado algo importante.

E importantísimo es, pero no puede contarse, lo que como sacerdote ha hecho, junto a tantas almas desorientadas o cansadas, a quienes supo llevar siempre un mensaje de esperanza.