"La democracia funciona con la libertad, no con la imposición"

"La democracia funciona con la libertad, no con la imposición"

<a href="http://www.hazteoir.org/node/26038">«&quot;La cruz es símbolo histórico de libertad, de entrega y de la autoridad moral de la que algunos tanto adolecen&quot;»</a>
«BLOGS HO: <span class="feedlink"><a href="http://blogs.hazteoir.org/libero/2009/12/02/%c2%bfcrucifijos-no-objecion-a-epc-si/"><span style="color: #003871">¿Crucifijos no? Objeción a EpC sí</span></a>, por José Carlos Muñoz</span>»

El presidente de la CEE, Monseñor Rouco, se suma a las numerosas voces que rechazan la intención del PSOE y sus socios laicistas de suprimir los símbolos religiosos de la vida pública, de la que el crucifijo en las escuelas, como amenazaba hoy ERC, "es sólo el comienzo". Bono, una vez más, ahueca el ala.

REDACCIÓN HO.- El presidente de la Conferencia Episcopal Española ha sido meridiano en su respuesta a la nueva ofensiva laicista en el Congreso para retirar los crucifijos de los colegios públicos y los concertados, tras la sentencia emitida por el Tribunal de Estrasburgo, una sentencia por cierto referida a un caso concreto y que ha sido recurrida:

"La democracia funciona con la libertad, no con la imposición; facilitando que se puedan ejercer los derechos, no limitándolos, no restringiéndolos".

No obstante, Rouco confiaba en que al final se imponga el sentido común:

"Creo que si esos criterios no los olvidan la mayoría de los partidos que lo han hecho, sobre todo el PSOE, se quedará el tema ahí, a nivel de comisión, que es lo que espero".

El presidente  de la CEE recordaba además desde Salamanca que la Cruz es un signo de humanidad que ha impregnado la cultura occidental:

"La Cruz es un símbolo no solo religioso, que lo es de forma evidente, es t un signo de humanidad, de un humanismo que ha hecho transpirar al mundo entero con valores fundamentales, como el del perdón, el de la misericordia, el de dar la vida aún siendo uno inocente..."

Rechazo desde la educación y las familias

El secretario general de la Federación de Escuelas Católicas (FERE), Manuel de Castro, ha declarado que esta propuesta "es una nueva prueba de intolerancia, totalmente infortuna se mire por donde se mire".

Rechazo compartido por los padres de alumnos. En declaraciones a la COPE, el presidente de la CONCAPA, Luis Carbonel, se pronunciaba así:

"Es una propuesta anticonstitucional, porque usurpa a los padres su derecho a educar conforme a sus principios y convicciones. De repente, por lo visto, todos los padres de España somos menores de edad para el señor Zapatero, que pretende decirnos cómo educar a nuestros hijos, incluso como en este caso en contra de nuestras convicciones. Nos parece un planteamiento totalitario e inadmisible".

Frente a lo expuesto por el Ejecutivo de que se basa en la demanda de algunos padres para retirar los crucifijos, añadía Carbonel:

"Esto es falso, no hay ninguna demanda social para que se quiten los crucifijos, creo que sólo tratan de despistar a los españoles respecto  temas importantes, por ejemplo respecto al gran fracaso de Zapatero en materia de educación: desde que es presidente ha aumentado el fracaso escolar y el abandono de las aulas, y creo que no se atreve a hacer un referéndum para conocer si la sociedad española quiere o no el crucifijo en las aulas. La cruz, para el que no cree, es un signo cultural, de la tradición europea, que en todo caso es una parte de nuestra identidad. es un símbolo que no ofende, además, porque no obliga a nadie. Con esta medida Zapatero sólo vuelve a conseguir crispación y división, en vez de atender a la resolución de los problemas que padecemos".

"También mienten -concluía Carbonell- cuando indican que el tribunal Europeo de Derechos Humanos está en contra de los crucifijos: sólo existe una sentencia y está recurrida, con lo que vuelven a mentir. Y CONCAPA no está por la labor de permitir que este gobierno, ni otro cualquiera, imponga criterios morales y nos traten como menores de edad que deben obedecer ciegamente a quien dirige el país".

El PP denuncia la falta de demanda social

Por su parte, en La Mañana de la COPE la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha expuesto la postura de su partido evidenciando que, de nuevo, Zapatero actúa a espaldas de la demanda social:

"Es la forma de gobernar de Zapatero, crear división en la sociedad española. pero e s que además no hay  ninguna demanda social para hablar de ese tema, ni siquiera por parte del os sectores más anticatólicos de esta sociedad. por lo tanto otra vez, hablar de un tema que es importante pero no es acuciante, para no hablar de lo que está pasando en el país".

Se preguntaba también De Cospedal si estamos sólo ante el primer paso de un proyecto mucho más radical y ambicioso:

"Yo no sé, ahora que estamos llegando a la Navidad, si el PSOE va seguir más allá: no sé si se van a prohibir los Belenes, las cabalgatas de los reyes Magos, si se va a prohibir o dejar de ser Fiesta la Nochebuena o el Día de Navidad... también nos lo tendrá que contar el Partido Socialista. Porque esto trasciende lo religioso, es decir, estamos en un ámbito cultural, no sólo religioso".

Bono, el católico socialista que ahueca el ala

Mientras, el presidente del Congreso, José Bono, prefiere anclarse en la ambigüedad y en seguir aludiendo a su catolicismo pero sin que esto le comprometa de modo público:

"Al presidente del Congreso no le corresponde formar criterio a este respecto. Y sobre cualquier asunto que la Iglesia transmita el último que tiene que hablar es el presidente del Congreso., ustedes saben muy bien lo que yo puedo pensar o sentir, pero yo no quiero ser ni protagonista ni regalarles un titular.  Cuando se acerque la Navidad. Por el regalo, digo..."

Es solo el principio

El PSOE también jugaba esta mañana en el Congreso a una ambigüedad calculada ante las presiones de su aliado útil en esta cruzada, Ezquerra Republicana de Cataluña (ERC). Joan Tardá decía esta mañana que el PSOE sabía muy claro lo que votaba:. Centros escolares, o sea, todos, públicos y concertados, y que esta medida es sólo el principio.

Los socialistas aparentaban por su parte no ponerse de acuerdo: Alfonso Guerra y Juan Barranco decían esta mañana en los pasillos del Congreso que la norma debía afectar a todas las escuelas, pero una voz más autorizada en esto del laicismo, Álvaro Cuesta, que a nadie se le olvida que es el secretario de Libertades de la ejecutiva socialista, fijaba posición indicando que de momento sólo hablan de centros públicos:

"Esa sentencia se refiere a la escuela pública, a lugares públicos, no se refiere al ámbito privado, o al centro concertado, que tiene pleno derecho a desarrollar su propia confesión religiosa y a transmitir también la simbología de la confesión religiosa que forma parte de su ideario".

Con todo, el Gobierno aún no ha aprobado el proyecto de ley de su anunciada reforma de la Ley de Libertad Religiosa, pero en su seno ya se quiere incluir esta batalla del crucifijo.