Crucifijos: el Congreso vota aplicar la sentencia de Estrasburgo en España

Crucifijos: el Congreso vota aplicar la sentencia de Estrasburgo en España

«<a href="http://www.hazteoir.org/node/25106">El crucifijo &quot;viola los derechos de los padres&quot;, según el Tribunal de Estrasburgo</a>»
«<a href="http://www.hazteoir.org/node/25996">&quot;Queremos defender nuestras libertades frente a las agresiones del Estado&quot;</a>»
«<a href="http://www.hazteoir.org/node/25947">Después del crucifijo, a por los colegios concertados</a>»
«<a href="http://www.hazteoir.org/node/25299">&quot;El Crucifijo es el mayor emblema de los valores que Europa necesita ahora más que nunca&quot;</a>»

Izquierda y nacionalistas deciden que la Cruz es una agresión a la libertad de los alumnos y a los derechos de los padres.  

REDACCION HO.- En los colegios públicos españoles se puede enseñar masturbación, se puede adoctrinar, se puede mentir acerca de los hechos del pasado, se puede incitar a las relaciones homosexuales, pero está prohibido ver un solo crucifijo. Eso es lo que quieren aplicar de manera inmediata todos los partidos políticos españoles, a excepción del PP y de CiU.

El Congreso de los Diputados ha aprobado esta tarde una proposición no de ley en la que se insta al Gobierno a aplicar en todos los centros escolares la sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo que asegura que los crucifijos en las aulas son "una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones" y de "la libertad de religión de los alumnos".

La iniciativa aprobada en la Comisión de Educación y Deporte del Congreso surgió de un texto propuesto por Esquerra Republicana de Catalunya. La proposición no de ley fue acordada entre socialistas y republicanos y contó con el apoyo del BNG y el rechazo del PP y CiU. El resultado de la votación fue 20 votos a favor y 16 en contra.

ERC quería aplicar la supresión de crucifijos a los centros públicos pero el PSOE la amplió a "los centros educativos" sin especificar más.

El documento aprobado pide al Ejecutivo que "traslade la jurisprudencia establecida por el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo" sobre libertad de pensamiento, de conciencia y de religión "especialmente en lo relativo a centros escolares".

El portavoz del PSOE, Luis Tomás, dijo que el Gobierno quiere dar pasos para alcanzar "la condición de laicidad que la Constitución otorga al Estado, una laicidad que respeta el hecho religioso pero que exige igualdad ante la ley y que ninguna confesión goce de trato de favor en sus relaciones con el poder".

Por parte del PP, Juan Antonio Gómez Trinidad acusó al PSOE de "campeón de la incoherencia y de la ambigüedad" y criticó que origine una batalla con una iniciativa "inoportuna cuando existen problemas mucho más importantes en la educación española":

Están generando un conflicto educativo innecesario. Hay que ser fanático o intransigente para sentirse agredido por el crucifijo, la Estrella de David o la Media Luna Roja. Que el Estado sea aconfesional no significa que sea confesionalmente laicista y beligerante contra cualquier símbolo religioso. Si esto les molesta, ¿hasta dónde van a llegar?, ¿prohibirán que se canten villancicos en la vía pública?, ¿habrá que destruir o camuflar la Sagrada Familia, la fachada del Obradoiro o las catedrales góticas? ¿Tendremos que instar al Gobierno a que dejen de mantener cualquier obra del Museo del Prado de temática religiosa?, ¿deberá cambiarse el escude del Principado de Asturias y el de once estados europeos?

Gómez Trinidad afirmó que esta iniciativa desacredita "y con toda la razón" a la Cámara, ya que se dará una imagen de "frivolidad" y de tratar "temas accidentales y no esenciales".