"Nadie que siga la recta razón puede apoyar ni dar su voto a la ley del aborto"

"Nadie que siga la recta razón puede apoyar ni dar su voto a la ley del aborto"

«<a href="http://www.hazteoir.org/node/25853">Bono, más papista que el Papa</a>»

Después de que Bono, presumiendo de "buen católico", acusara a los obispos de inquisidores, Martínez Camino sigue recordando el Magisterio "inalterable en el tiempo": quienes hacen campaña o votan a favor del aborto no están excomulgados, pero sí en situación objetiva de pecado público, y por ello no pueden comulgar.

REDACCIÓN HO.- El secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Monseñor Juan Antonio Martínez Camino, ha ofrecido una rueda de prensa, como es habitual, tras la celebración de la Asamblea de Otoño celebrada durante toda esta semana. En su transcurso, ha recordado cuál es la posición de la Iglesia en torno a la reforma de la ley del aborto que trata de imponer el Gobierno de Zapatero, por la que se establecerá el aborto libre en España bajo un régimen de plazos:

"La posición de la Iglesia es inequívoca e inamovible a lo largo del tiempo. Nadie que atienda a los imperativos de la razón puede aprobar ni dar su voto a este proyecto de ley sobre el aborto".

El también portavoz de la CEE, ante las insistentes preguntas de los periodistas, ha pedido a los comunicadores que transmitan con claridad que los católicos que la voten no están excomulgados, es decir, siguen por ello perteneciendo a la Iglesia Católica, pero no pueden recibir la Eucaristía al estar objetivamente en situación de pecado público:

"Quienes votan una ley como esta, o hacen campaña a favor de ella, no están excomulgados. Están en una situación objetiva de pecado, se ponen públicamente, como sabe todo el mundo [en referencia al Magisterio católico], en una situación  objetiva de pecado. Objetiva, porque tampoco la Iglesia juzga su conciencia. Su culpabilidad subjetiva, personal, la Iglesia no la juzga. Pero ellos actúan de una manera pública contraria con una doctrina moral fundamental de la Iglesia".

Martínez Camino insistía:

"Los católicos están por el sí a la vida de los seres indefensos que tienen el derecho a nacer, por el sí a la mujer gestante que ha de ser apoyada, y por el sí a las leyes justas que favorezcan el bien común y no confundan la injusticia con el derecho".

Por ello, los obispos invitan a seguir sin desfallecer en la lucha por la vida.

Bono insiste en cuestionar el Magisterio de la Iglesia

Previamente el presidente del Congreso, evidenciando la conciencia inquieta que le aqueja, volvía a realizar esta mañana su enésima declaración pública para autojustificarse por prestar su voto a favor de la tramitación de la reforma legal proabortista que defiende el gobierno.  

Presumiendo de católico, José Bono se enfrentaba al magisterio de la Iglesia - que por mandato evangélico del propio Cristo es a quien debemos seguir, salvo que Bono prefiera acogerse a su propia reinterpretación apócrifa, como ha hecho de la Evangelium Vitae-, insistiendo en su postura y acusando de paso a los obispos, que no hacen sino recordar ese Magisterio, de inquisitoriales, al tiempo que reducía la doctrina  a "formas  personales de ver las cosas".

"No cabe a estas alturas del siglo revivir la Inquisición. De modo  que yo quiero ser respetuoso con  la Iglesia, quiero seguir perteneciendo a ella y así será, y esto no significa que pueda haber algún obispo o alguna persona que tenga una forma distinta de ver las cosas que yo. Lo respeto, aunque a veces lógicamente me duele".