Nacionalistas y socialistas empiezan a criticar a Mons. Munilla

Nacionalistas y socialistas empiezan a criticar a Mons. Munilla

«<a href="http://www.hazteoir.org/node/25678">Mons. Sanz, arzobispo de Oviedo, y Mons. Munilla, obispo de San Sebastián</a>»

PSOE y PNV siguen al pie de la letra las mismas consignas para atacar al nuevo obispo sin esperar siquiera a que llegue a San Sebastián.

REDACCION HO.- El dirigente del secesionista PNV, Joseba Egibar, ha declarado hoy, tras conocerse el nombramiento de Monseñor José Ignacio Munilla como obispo de San Sebastián, que es "un ultraconservador y más a la derecha tiene la pared, porque no hay nada más a la derecha". El dirigente etnicista carga también contra el Vaticano, que a su juicio pretende "despersonalizar la Iglesia vasca porque tiene excesiva personalidad". 

En declaraciones a Radio Euskadi, Egibar indicó que se puede "opinar, pero no se puede imponer que es lo que en determinados momentos la jerarquía de la Iglesia pretende hacer".

El dirigente del PNV manifestó que parece que "tocaba cambio" e indicó que no es algo de ahora, sino que, en los últimos años, se han adoptado determinadas decisiones "en referencia a eso que se llama Iglesia Vasca":

"La foto que había surgido no gustaba y se producen una serie de nombramientos en el tiempo, el de Blázquez, que nombra a un obispo auxiliar Iceta, que sabemos cómo piensa y desarrolla su acción pastoral. En Iruña se produce el relevo de Sebastián y viene un obispo que ha sido capellán castrense y ahora llega Munilla, ultraconservador, más a la derecha, como Rouco Varela, tiene la pared, no hay nada más a la derecha."

A su juicio, el objetivo que se pretende, bajo el pretexto de "universalizar la iglesia", es "despersonalizar, desafectar y desarraigar" porque la Iglesia vasca tiene "excesiva personalidad":

"Por ahí va la línea estratégica de estas decisiones."

Joseba Egibar se refirió a Monseñor Juan María Uriarte, al que sustituye Monseñor Munilla como obispo, señalando que no es una persona "conservadora" y destacó su "compromiso con el país":

"Nadie le podrá decir ni a Uriarte, ni a Setien el que haya hecho apología de ningún planteamiento nacionalista, sino que son responsables de sus respectivas diócesis que sí han actuado sobre la problemática y han pretendido dar una respuesta a eso que supone un problema para su feligresía."

Durante su permanencia al frente de la diócesis de San Sebastián, Monseñor Uriarte ha equiparado los asesinatos de ETA a "partidismos intolerables", ha ponderado "las justas aspiraciones de los pueblos", ha sido acusado de usar "eufemismos batasunos" en sus homilías y fue denunciado ante el Vaticano por las víctimas del terrorismo.

En cuanto a Monseñor Setién ("En el fondo, los miembros de ETA son revolucionarios"), su papel está bien recogido en el libro Un obispo vasco ante ETA, donde habla del sufrimiento "padecido" por ETA y reclama una respuesta "no discriminatoria ni selectiva" ante ese sufrimiento.

El PSOE secunda las críticas nacionalistas

Los socialistas tampoco han esperado a que el nuevo Obispo de San Sebastián llegue a su nueva diócesis y se han apresurado a iniciar las agresiones verbales.

El dirigente de los socialistas vascos José Antonio Pastor ha afirmado esta tarde que el nombramiento de Monseñor Munilla "parece que puede provocar algún que otro roce" con la "Iglesia vasca", porque este prelado tiene una ideología "muy conservadora".

Pastor aseguró que este tema "no le quita el sueño", ni es el que le "preocupa" porque "no es católico", y dijo que "Munilla tiene una ideología muy concreta, de carácter muy conservador":

"Eso parece que puede provocar algún que otro roce con la iglesia guipuzcoana, especialmente. Yo supongo que el Vaticano que es quien decide estas cosas, habrá valorado muy mucho la razón de esta apuesta y el ambiente en el que se va a encontrar el señor Munilla cuando llegue a hacerse cargo de la diócesis de San Sebastián, en una Iglesia vasca que se ha caracterizado, hasta ahora, históricamente por estar más cercano a los postulados nacionalistas que a los más conservadores."

José Antonio Pastor fue el dirigente socialista que llamó "sinvergüenza" al entonces presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, y le acusó de "utilizar perversamente el sufrimiento de las víctimas".